Menú
Hijo con sordera: una maternidad, ¿diferente?
Hijo con sordera: una maternidad, ¿diferente?

SORDERA

Hijo con sordera: una maternidad, ¿diferente?

Los problemas auditivos pueden aparecer en cualquier momento... Pero la maternidad con un hijo con sordera, ¿qué debes saber?

Asumir la discapacidad de un hijo nunca es fácil. Recibir la noticia de que tu pequeño tiene algún tipo de problema puede ser devastador, ya que nadie está preparado para algo así. Sin embargo, aunque debas adaptarte a las necesidades de tu pequeño, seguirás compartiendo aspectos de la maternidad comunes de todos los hijos.

Ser madre o padre de un niño con cualquier tipo de discapacidad, supone asimilar la maternidad desde un punto de vista algo diferente. Es fundamental que te prepares en todos los sentidos para poder exprimir las capacidades de tu hijo al máximo. Ya que de esta forma, no solo podrás mejorar vuestra relación familiar, además, podrás ofrecerle a tu hijo la posibilidad de realizarse en todas las facetas de su vida.

 Es fundamental que asumas el problema lo más rápido posible Es fundamental que asumas el problema lo más rápido posible

Ser madre de un hijo con sordera

Los problemas auditivos pueden aparecer en cualquier momento, es decir, algunos niños nacen con sordera y es posible determinarlo con las primeras pruebas auditivas que se realizan nada más nacer. Sin embargo, en muchas ocasiones los problemas auditivos se van haciendo evidentes con el paso de los meses, e incluso de los años. Es entonces cuando debes estar alerta para acudir al pediatra lo antes posible, ya que, la sordera puede ser la causa de otros problemas asociados como, dificultad en el aprendizaje o en las relaciones sociales, por ejemplo.

Por lo tanto, debes estar alerta ante las señales más claras de que el niño puede estar sufriendo algún tipo de problema auditivo. Cuanto antes conozcas el diagnóstico, antes podrás comenzar a ayudar a tus hijos y por supuesto, antes podrás adaptarte a esta nueva faceta de la maternidad. Estas son alguna de las señales de alerta que debes vigilar:

  • El niño no responde a su nombre: Entre el primer y el segundo año de vida aproximadamente, el niño debe ser capaz de reconocer algunas órdenes sencillas, reconocer su nombre o mostrar interés y atención cuando le lees un cuento.
  • Con 2 años no articula palabras: Aunque cada niño es completamente diferente y la explosión del habla puede producirse hasta los 3 o 4 años, sin que ocurra nada preocupante, lo más habitual es que a los 2 años el niño sea capaz de articular palabras. Incluso, el pequeño debe comenzar a formar frases sencillas.
  • Hacia los 3 o 4 años no se le entiende: La sordera no implica que el niño sea mudo, es decir, puede articular palabras pero estas no tendrán sentido ya que no irán acompañadas de una comprensión necesaria por parte del sentido del oído. Es posible que tu hijo intente hablar pero que no logres comprender lo que intenta decir, es una de las señales más claras de que existe algún tipo de problema de audición.
  • El niño tiende a aislarse: La sordera incapacita al niño para relacionarse con sus iguales, ya que no entiende lo que dicen ni es capaz de involucrarse en el juego de la misma manera. El niño tiende a aislarse socialmente para evitar sentirse diferente. Es algo que comparten los niños que tienen alguna discapacidad, por lo que debes prestarle atención ya que suele ser una señal de que algo ocurre.

Por otra parte, existen otras señales más evidentes que puedes advertir desde que el niño es prácticamente un bebé. Cuando le cantas una canción a tu pequeño, lo normal es que te mire con mucho interés. Incluso, cuando haces cambios en el tono o modulas la voz, el bebé hace señales con sus ojos o su expresión, que indican que está escuchando y atendiendo a lo que recibe por parte de su oído. Si esto no ocurre, el bebé no reacciona ante los diferentes sonidos, o si pones música y el pequeño parece no escuchar nada, debes acudir al pediatra rápidamente para que puedan realizarle las pruebas oportunas.

Cómo asumir la maternidad de un niño con sordera

Cuando descubres que tu hijo tiene un problema, incluso cuando comienzas a intuirlo, el miedo te puede paralizar. Primero pasarás por la fase de la negación, pensarás que a tu hijo no le pasa nada y que todo es fruto de la casualidad. Después pasarás por el autoengaño, mi hijo no es sordo, simplemente tiene no le interesa la música, o cualquiera que sea la excusa que tu misma te quieras poner.

Este comportamiento es completamente normal y humano, ninguna madre está preparada para recibir una noticia similar. Especialmente cuando durante el embarazo parece que todo marcha con normalidad, lo más normal es pensar que tu hijo va a nacer sin ningún tipo de problema y por ello no estás preparada para escuchar lo contrario.

Pero es fundamental que asumas el problema lo más rápido posible, ya que esta será la única manera de ayudar a tu hijo y prepararte para asumir este nuevo rol en tu maternidad. Tu hijo tiene problemas de audición, es sordo, tu comunicación con él depende de cómo te preparares para ello. El niño tendrá que aprender a comunicarse de otras formas y si quieres tener una relación con tus hijos, tú misma tendrás que aprender ese mismo método de comunicación.

Procura buscar ayuda en grupos de apoyo, existen muchas asociaciones de padres con hijos con sordera que pueden ayudarte a superar esta situación. Estas personas están pasando por lo mismo que tú y van un paso por delante, algo muy importante en este momento que seguramente te llenará de dudas y desconcierto. Este tipo de asociaciones te ayudará en diferentes sentidos:

  • A asumir mucho más rápido la discapacidad de tu hijo
  • Te ofrecerán información muy importante, sobre sitios a los que tienes que acudir, ayudas que puedes solicitar, tipos de terapia que pueden recibir o cualquier ayuda que pueda necesitar el niño
  • Podrás conocer casos de otros niños que ya llevan años con este problema, sabrás cómo se van desenvolviendo en la vida y esto te ayudará para visualizar el futuro de tu hijo
  • Con total seguridad, establecerás lazos afectivos con otras familias similares a la tuya. Entablar amistad con otras madres de niños sordos, te permitirá tener una persona con la que poder desahogarte y que te entenderá mejor que nadie. Pero además, le permitirá al niño relacionarse con iguales con los que podrá comunicarse de una forma similar. Algo fundamental para mejorar su autoestima y aprender a socializar con otros niños que no tienen ese problema.
 Si se trata de una pérdida de audición, lo más habitual es el uso de un audífono Si se trata de una pérdida de audición, lo más habitual es el uso de un audífono

Cómo puedes ayudar a tu hijo

Una vez que recibes el diagnóstico, es esencial ponerte manos a la obra con todo lo que pueda necesitar el niño para mejorar su condición. Lo primero será la ayuda sanitaria, es decir, hoy en día existen innovadores métodos tecnológicos que permiten mejorar la audición del niño de forma muy efectiva. Si se trata de una pérdida de audición, lo más habitual es el uso de un audífono que permita regular esa pérdida de audición para que el niño pueda oír mejor. Para los niños que presentan una pérdida de audición grave, se suele utilizar el implante coclear.

Por otra parte, deberás decidir entre los diferentes tipos de comunicación alternativos al lenguaje que existen. El más conocido es el lenguaje de signos, pero también puedes utilizar el lenguaje bimodal, que mezcla la lengua de signos con el habla. También puedes enseñarle a tu hijo a leer los labios o el uso del Alfabeto Dactilológico. Todas ellas son alternativas al habla que pueden ayudar a tu hijo a desarrollar su capacidad de comunicación.

Te puede interesar