Galadriel
Significado del nombre Galadriel
Galadriel es un nombre élfico creado por J. R. R. Tolkien, que además de novelista era filólogo y construyó sus lenguas inventadas con rigor de lingüista. En sindarin, la lengua de sus elfos, Galadriel significa "doncella coronada por una guirnalda radiante", en alusión a su melena luminosa. Tolkien no dejaba un nombre sin etimología.
En "El Señor de los Anillos", Galadriel es la Dama de Lothlórien: una de las criaturas más antiguas y poderosas de la Tierra Media, sabia, serena y con un punto temible, que guía a la Comunidad del Anillo y le entrega regalos que acaban decidiendo la historia. En el cine le puso rostro Cate Blanchett, y una serie reciente ha contado su juventud, así que el personaje sigue muy vivo.
Lo interesante es que Galadriel ha saltado de los libros a los registros civiles. Es minoritario, claro, pero existe: hay Galadriels de carne y hueso en Reino Unido y Estados Unidos, hijas de lectores que quisieron llevarse un pedazo de la Tierra Media a casa.
Fonéticamente no da guerra: "ga-LA-driel", cuatro sílabas claras, y admite diminutivos naturales como Gala, que funciona solo y suaviza el conjunto para el día a día.
No tiene santoral, como corresponde a una elfa. Es un nombre para familias muy lectoras, con la ventaja de que su portadora sabrá siempre, sin margen de duda, qué libro tiene que leer.
En "El Señor de los Anillos", Galadriel es la Dama de Lothlórien: una de las criaturas más antiguas y poderosas de la Tierra Media, sabia, serena y con un punto temible, que guía a la Comunidad del Anillo y le entrega regalos que acaban decidiendo la historia. En el cine le puso rostro Cate Blanchett, y una serie reciente ha contado su juventud, así que el personaje sigue muy vivo.
Lo interesante es que Galadriel ha saltado de los libros a los registros civiles. Es minoritario, claro, pero existe: hay Galadriels de carne y hueso en Reino Unido y Estados Unidos, hijas de lectores que quisieron llevarse un pedazo de la Tierra Media a casa.
Fonéticamente no da guerra: "ga-LA-driel", cuatro sílabas claras, y admite diminutivos naturales como Gala, que funciona solo y suaviza el conjunto para el día a día.
No tiene santoral, como corresponde a una elfa. Es un nombre para familias muy lectoras, con la ventaja de que su portadora sabrá siempre, sin margen de duda, qué libro tiene que leer.