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Cómo hacer una fiesta infantil saludable
Cómo hacer una fiesta infantil saludable

SALUD INFANTIL

Cómo hacer una fiesta infantil saludable

Sándwiches de huevo, brochetas de frutas, una carrot cake o una barra libre de smoothies, son muchas las opciones a la hora de lograr un menú sano y que encante a los más pequeños.

Una fiesta infantil es el momento perfecto para que los más pequeños se lo pasen en grande jugando entre ellos, ya sea con motivo de un cumpleaños o para festejar el que algo importante haya ocurrido. Montar un evento infantil de este tipo se divide en varias fases como la decoración, los juegos y entretenimiento y la comida. Este último aspecto suele ser al que menos tiempo se le dedica en su planificación y preparación, ya que lo normal es optar por patatas fritas, chucherías, bollería o chocolate.

Ese tipo de comida encanta a los niños y, si es una fiesta para ellos, ¿por qué negársela? El problema es que, actualmente, la obesidad se ha convertido en un grave problema a nivel mundial, siendo España uno de los países a los que más afecta esta crisis. La única forma de pararla es conseguir que los niños aprendan a llevar una dieta saludable desde pequeños, algo que también se puede aplicar a la comida que se sirve en una fiesta. Y es que el hecho de que sea sana no quiere decir que no esté deliciosa.

Una fiesta infantil es el momento perfecto para que los más pequeños se lo pasen en grandeUna fiesta infantil es el momento perfecto para que los más pequeños se lo pasen en grande

Apuesta por las frutas y las verduras

Una de las principales opciones para todas aquellas madres y padres que optan por que la fiesta de su hijo sea lo más saludable posible es apostar por la fruta y la verdura. En el primer caso no suele haber mucho problema, ya que a muchos niños les gusta la fruta. En el caso de la verdura puede que esté un poco más complicado, pero todo depende de la forma en la que se presente. Si llama la atención de los pequeños, seguro que muy pronto se animan a probarlo. Algunas ideas son:

  • Hacer brochetas de frutas: una transformación de los pinchos morunos en pinchos de frutas. El plátano o las fresas suelen ser alguna de las opciones que más gustan a los pequeños y la clave es elegir colores que creen un patrón bonito. Por ejemplo, puede alternar un trozo de plátano con otro de fresa, otro de naranja y otro de kiwi. Además, si quieres darle un toque más dulce puede añadir algunos trocitos de chocolate, aunque lo mejor es que este sea negro al ser el que menos azúcar contiene.

  • Crear una bandeja arcoíris: su preparación sigue la misma dinámica que las brochetas de frutas, pero en este caso se trata de colocar los trozos en una bandeja formando un dibujo bonito.

  • Crudités: las verduras crudas son uno de los snacks saludables a los que más se suele recurrir. La idea es cortar algunas zanahorias, apio, calabacín u otro tipo de verdura en tiras finas y colocarlos de forma bonita sobre una fuente. Además, la clave es poner un cuenco de alguna salsa hecha en casa -como hummus de garbanzos o salsa de yogur- en la que los niños puedan mojar las verduras. ¡Se lo pasarán en grande dippeando!

Eso sí, el hecho de incluir fruta y verdura en el menú de la fiesta infantil no quiere decir que haya que dejar de lado uno de los snacks por excelencia de este tipo de celebraciones: los sándwiches. Para cumplir con la idea de que éstos sean saludables tan sólo tendrás que optar por un buen pan y un relleno saludable como pavo, queso de untar o huevo duro.

Lo que si se recomienda evitar es el cacao o las mermeladas. Otra opción es cambiar los sándwiches por canapés caseros en los que se pueden utilizar ingredientes como queso de untar, tomates cherry o aceitunas. Además, puedes jugar a crear diferentes formas con los ingredientes como mariquitas o flores. Ya verás como a los pequeños les encantarán y volarán rápidamente de la fuente.

Lo que si se recomienda evitar es el cacao o las mermeladasLo que si se recomienda evitar es el cacao o las mermeladas

Para picar

Después de una tarde de juegos seguro que los más pequeños les entra el gusanillo y para ello la clave es colocar algunos recipientes con snacks variados con los que puedan picar:

  • Palomitas hechas en casa: se trata de una opción saludable siempre y cuando se hagan en la sartén o en una palomitera. Para ello tan solo se necesitan los granos de maíz y algo de aceite y sal con lo que prepararlas. Sin duda, los niveles de colesterol y de sodio de las palomitas caseras no tiene nada que ver con las que se compran para el microondas.

  • Helados: aunque se trate de una fiesta infantil saludable esto no quiere decir que haya que decir no a algunos caprichos. Puedes preparar unos deliciosos polos caseros con las frutas que más gusten a tus hijos, añadiendo un poco de leche o yogur y congelándolos en unos moldes especiales.

  • Galletas y tortitas caseras: antes de la fiesta prepara con tu hijo algunas bandejas de cookies y tortitas. Actualmente podrás encontrar muchas recetas saludables en internet, como aquellas que utilizan avena. A los invitados no sólo les encantarán, sino que seguro que pasas un rato muy divertido cocinando con tu hijo.

Una tarta deliciosa

Si hay algo que no puede faltar en una fiesta infantil, sea de cumpleaños o no, es una gran tarta. En este caso, lo mejor es que evites comprarla fuera de casa y hagas un pastel casero. Ya sea de chocolate como de galleta oreo o de queso, son muchas las opciones que se pueden encontrar que convierten la receta en una versión más saludable cambiando alguno de los productos. Otra opción es apostar por una carrot cake, un bizcocho hecho de harina y zanahoria rallada -ingrediente que le aporta un gran sabor, textura y color a la masa- y que se rellena de crema de queso.

¿Qué ocurre con la bebida?

Los refrescos son una fuente de azúcar y calorías vacías y su consumo debería reducirse al mínimo en los niños (y no tan niños). Sin embargo, en ninguna fiesta puede faltar una barra de bebidas. La opción más saludable es, evidentemente, el agua, aunque también se pueden encontrar otras opciones un poco más 'divertidas' e igual de deliciosas que los refrescos. Por ejemplo, puedes servir zumo de naranja natural o limonada casera. También puedes optar por hacer agua saborizada con diferentes frutas y, si quieres algo más elaborado y especial, los smoothies son la clave. En éstos últimos se pueden utilizar diversos ingredientes y jugar con ellos para lograr un resultado de un color atractivo para los más pequeños. Una vez más, todo se trata de la forma de presentarlos. Apuesta por unas jarras con pajita o por unas copas y los niños rápidamente se acercarán a probarlos.

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