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No puedo tener hijos: Cuándo acudir al médico para quedarme embarazada
No puedo tener hijos: Cuándo acudir al médico para quedarme embarazada

PROBLEMAS FERTILIDAD

No puedo tener hijos: Cuándo acudir al médico para quedarme embarazada

Si tenéis problemas para conseguir ser padres, hay opciones para solucionar vuestro problema. En Bekia te contamos tus opciones.

No tengas miedo a no poder ser madre, hay soluciones No tengas miedo a no poder ser madre, hay soluciones

Tener un hijo es una de las decisiones más importantes en la vida de una persona, ya sea teniendo pareja o sin ella. Sin embargo no siempre resulta fácil conseguirlo, ni tan rápido como se pudiera esperar. Por suerte, si las cosas no salen como teníamos planeado, hay posibilidad de recurrir a un tratamiento de fertilidad o a toda una serie de recursos para quedarse embarazada. No hay que dejarse llevar por la ansiedad, sino conocer todas las posibilidades que la ciencia nos ofrece.

A la hora de intentar tener un bebé raramente acudimos al médico de primeras y de manera voluntaria. Escuchamos a amigos, familiares y leemos en internet posturas y hábitos que pueden favorecer la fecundación. Las circunstancias de cada persona a la hora de quedarse embarazada son diferentes pero es importante no caer en la ansiedad y en la desesperación si después de varios intentas no conseguimos los que buscamos.

En caso de detectar algún problema para quedarse embarazada tampoco hay que resultar tremendista porque hoy en día son numerosas las personas que tienen que recurrir a tratamientos de fertilidad. La vida más apresurada que llevamos, los malos hábitos alimenticios o el hecho de que cada vez retrasemos más los embarazos alguno de los motivos que explicarían porqué cada vez resulta más difícil tener un bebé sin recurrir al laboratorio.

La alimentación, el estado anímico o los hábitos influyen en la gestaciónLa alimentación, el estado anímico o los hábitos influyen en la gestación

No obsesionarse con el embarazo

Hay que tener en cuenta que el cuerpo humano no es una máquina, no existe la perfección, ni tampoco garantías en cuanto a la hora de quedarse embarazada. La situación física y emocional de la futura madre influye en cuanto a quedarse encinta o no, al igual que su alimentación. El estado del padre, aunque pueda parecer que menos, también es importante a la hora de concebir.

Es por ello que si la pareja está en un constante estado de ansiedad por quedarse embarazada, esa es su única preocupación y el fin último de todas sus relaciones es probable que no lo consigan tan rápido como quieran. La fecundación no es una ciencia exacta y un pero aspecto psicológico como el estar estresado por conseguirlo puede dar al traste con los intentos. Si es así tomarse unos días de relax pueden cambiar la tendencia.

Tienes varias opciones para ampliar la familia
Por ello lo primero a la hora de plantearse tener un bebé hay que tomarse las cosas con calma y cuidarse, poniendo todo de su parte. No puede ser que si después de un mes de intentos empecemos a creer que será imposible y que quizás algún miembro de la pareja tiene un problema de fertilidad. Puede ser así y que se resuelva con un tratamiento adecuado, pero también puede ser que los nervios no son buenos compañeros para un viaje como este.

Son muchas las parejas que programan cuando tener a su hijo. En ese caso lo mejor es ser previsor y tener en cuenta que es muy poco probable conseguirlo con unos pocos intentos y darse varios meses de margen. Sabemos que el reloj biológico corre en contra nuestra pero en este caso las prisas no son buenas consejeras.

Acude a tu médico si tienes dudas o no lo consigues Acude a tu médico si tienes dudas o no lo consigues

De los consejos al médico

Cuando el embarazo no acaba de llegar lo habitual, como comentamos antes, es consultarlo con amigos, familiares o rebuscando información en internet. Nos ofrecerán consejos sobre cuales son las mejores posturas a la hora de practicar sexo para quedarse embarazada, nos animarán a controlar nuestra temperatura o a marcar en un calendario los días fértiles para redoblar los esfuerzos entonces.

Prácticas de este tipo no son malas, aunque algunas puedan llegar a resultar demasiado mecánicas y finalmente agotadoras para la pareja. Sin embargo, hay otra serie de consejos que no son de lo más recomendables. Nos referimos a esos trucos milagrosos que podemos encontrar en la red y que aseguran mejorar la fertilidad.

Pueden llegar no sólo a ser ineficaces, sino contraproducentes, así que llegado el punto de planteártelos resulta mejor pedir consulta a tu médico. Bastará exponerle la situación, básicamente el tiempo que lleváis intentando tener un bebé y que no habéis tenido éxito. Lo primero es comprobar que los padres gozan de buena salud y ver qué sería lo que retrasa el embarazo. Puede que no haya motivo alguno o que sí, en cuyo caso bastará con encontrar un tratamiento adecuado.

Cuándo recurrir al profesional

No todos los padres tienen las mismas circunstancias y no se puede negar que cuando la madre ha superado los 35 años la ansiedad por conseguir un embarazo antes de que sea demasiado tarde es cada vez mayor. Habrá quienes puedan tomarse con más calma el proceso y quienes dispondrán de menos tiempo para tener a su bebé.

Si el quedarse encinta no es una ciencia exacta tampoco hay un plazo para conseguirlo, ya puede acabar por convertirse en una prueba de fondo. Cierto es que la edad de la madre es un factor a tener en cuenta y que cuanto mayor sea más ayuda se cree que necesitará para quedarse embarazada y más riesgos puede tener, además, la gestación.

¿Cúando debes acudir al especialista?¿Cúando debes acudir al especialista?

A modo de guía puede entenderse que quienes no hayan alcanzado la treintena no deberían tener dificultad para conseguir un embarazo. Por ello si después de varios meses de intentos (pongamos medio año) no lo han conseguido podrían plantearse una visita al ginecólogo para comprobar que no existen problemas.

En el caso de madres que hayan superado la treintena hay que tener en cuenta que el reloj corre contra ellas. Puede incluso acudirse al médico desde el principio a fin de comprobar que ninguno de los padres tiene problemas de fertilidad, para que les guíe durante el proceso y les proporcione un tratamiento si es necesario.

En cualquiera de los casos lo importante es no ceder ante la ansiedad y los nervios y no desfallecer en el ánimo por ser padres, salvo que el médico les indique que se dan una serie de circunstancias que imposibiliten el embarazo. No hay que desfallecer, porque incluso en esa situación hay otras opciones para ser padres.

Opciones para un tratamiento de fertilidad

Actualmente en España en el caso de que una pareja tenga dificultades para concebir puede recurrir tanto a la sanidad pública como a la privada para quedarse embarazada. Al margen de las diferencias evidentes en el primero de los casos los plazos pueden ser mayores y retrasarse por lo tanto el momento del embarazo.

¿Qué opciones existen para realizar un tratamiento de fertilidad?¿Qué opciones existen para realizar un tratamiento de fertilidad?

Una vez que el médico determine los problemas que existen para que la pareja se quede embarazada será el mejor a la hora de sugerir la solución. Únicamente por hacernos una idea de alguna de las opciones mencionar que, en caso de desequilibrios hormonales, se pueden precisar únicamente medicamentos que los reequilibren. Si hay mayores complejidades puede tener que recurrirse a una cirugía, en caso de que se encontrase algún problema en el aparato reproductivo de la mujer que impidiese llevar a buen término el embarazo.

En el caso de que el problema se encontrase en el esperma del hombre se optaría por una inseminación artificial. Situaciones más extremas obligarían a recurrir a la fertilización in vitro, la inyección intracitoplásmica de espermas, transferencia intratubárica de gametos, transferencia intratubárica de cigotos o a un donante de óvulos para conseguir la fecundación.

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