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Fecundación in vitro
Fecundación in vitro

SER PADRES

Fecundación in vitro

Cuando una pareja se propone ser padres pero surgen numerosos problemas, una de las soluciones más recurrentes y utilizadas es la fecundación in vitro. ¿Quieres saber en qué consiste?

¿En qué consiste la fecundación in vitro?¿En qué consiste la fecundación in vitro?

Hay un momento en la vida en que las parejas deciden tener un bebé y pueden encontrarse problemas, como la infertilidad, que pueden poner en peligro la paternidad. Para ello, existen técnicas que ayudan a que una mujer pueda vivir la maternidad aunque haya algún tipo de problema para que se produzca el embarazo y el posterior nacimiento del bebé.

Una de esas soluciones es la fecundación in vitro. Es una técnica de laboratorio que permite que haya un embarazo uniendo un espermatozoide con un óvulo fuera del útero de una mujer. Suele ser utilizada cuando hay un problema de infertilidad, ya sea en el hombre o en la mujer, y cuando la reproducción asistida no ha tenido ningún éxito para que haya fecundación. Para que el embarazo se produzca pueden existir diferentes combinaciones una vez que haya habido una consulta previa con el especialista y, con el diagnóstico en mano, ponga un tratamiento: Óvulo de la mujer con semen de su pareja, óvulo de una donante y semen de su pareja, óvulo de la mujer y semen de un donante o con ambos procedentes de un donante.

Fecundación in vitro para parejas que tienen dificultades para ser padres
En el caso de que sea necesaria una donación de óvulo puede deberse a problemas en los ovarios que dificultan tu maternidad como, por ejemplo, la infertilidad. También es recomendable recurrir a ella en el caso de que tengamos alguna enfermedad hereditaria genéticamente, si tras varios intentos de fecundación ésta no ha tenido el éxito esperado o si tienes más de 40 años. En este último caso, la probabilidad de embarazo es mucho menor y hay un mayor riesgo de sufrir un aborto o que el feto pueda sufrir alteraciones.

Si fuese necesaria una donación de semen puede ser porque quieres vivir la maternidad soltera, porque tu pareja es una mujer también o porque los espermatozoides de tu pareja no tienen la suficiente calidad para poder fecundar tu óvulo.

En ambos casos, hay que tener en cuenta que la legislación española establece que la donación ha de ser anónima, por lo que nunca nos podremos poner en contacto con aquella persona que ha donado su óvulo o semen. Para poder donar hay que cumplir una serie de requisitos y tener unos cuidados marcados para que la donación sea apta, por lo tanto no te preocupes, ya que la calidad será buena. En el caso de semen ya no será sólo la calidad de éste, sino también la cantidad de espermatozoides que contiene el fluido.

¿Cómo se lleva a cabo la fecundación in vitro?¿Cómo se lleva a cabo la fecundación in vitro?

Cómo se lleva a cabo

Para llevar a cabo una fecundación in vitro, han de seguirse los siguientes pasos:

- Como normalmente cada mujer en cada ciclo menstrual produce un óvulo, en primer lugar se han de estimular los ovarios a través de hormonas para que haya más de uno y así tener garantizado un mayor éxito. Mediante ecografías se va controlando el tamaño de estos y una vez que se cree que son óptimos para fecundar, se provoca su liberación.

- Para extraer los óvulos, será necesaria una pequeña intervención mediante punción que durará cerca de 15 minutos y que requerirá anestesia mediante sedación. Una vez extraídos, los óvulos se mantienen unas horas en medio de cultivo. En el caso de que el óvulo que se utilice sea de una donante, obviamente, la mujer no tendrá que pasar por estas dos fases para poner quedarse embarazada.

Hay varias opciones de fecundación in vitro para elegir
- Llegados a este punto hay dos opciones. Por una parte, está la técnica ICSI (Intra Cytoplasmic Sperm Injection), es decir, la microinyección de un espermatozoide en cada óvulo maduro. Se seleccionan los espermatozoides con mayor movilidad y, una vez quitadas las células del exterior del óvulo, se le inyecta a cada uno un espermatozoide mediante una inyección intracitoplasmática. La otra opción es la fecundación in vitro clásica. Para ello, se coloca el semen con todos los espermatozoides en el cultivo donde se encuentra los óvulos. Pasadas veinticuatro horas se mira a ver qué óvulo ha sido fecundado finalmente. La diferencia entre una práctica y otra, es que la primera tiene una mayor efectividad dado que la fecundación se produce directamente escogiendo un espermatozoide apto para ello. Dos o tres días más tarde, los óvulos habrán dado paso a unos preembriones que se convertirán en nuestro futuro bebé que hará realidad nuestra paternidad. Es el momento de introducirlos en el útero.

- Para introducirlos, el ginecólogo utilizará un catéter fino y los colocará al final del útero. Para esta práctica no será necesaria ningún tipo de anestesia. La ley sólo permite que sean introducidos un total de tres preembriones, aunque normalmente se introducen dos. De estos dos, suele asentarse uno, por lo que sólo nacerá un bebé, en el caso de que se implanten más de uno, tendrá lugar un embarazo múltiple. Posteriormente, ha de afrontarse como un embarazo normal en el caso de que el resultado sea el deseado.

Como no todos los embriones se utilizan, se criogenizan con nitrógeno líquido para que, en el caso de que haya un nuevo problema de infertilidad a la hora de afrontar una futura paternidad, estos puedan ser utilizados sin tener que pasar la mujer de nuevo por todo el proceso, únicamente se le serán implantados los preembriones en el útero.

¿Qué riesgos se padecen con la fecundación in vitro? ¿Qué riesgos se padecen con la fecundación in vitro?

Riesgos

- Síndrome de hiperestimulación ovárica. Esto se produce porque los ovarios hacen más trabajo del que acostumbran para producir más de un óvulo dentro del periodo. Los síntomas son dolor e hinchazón abdominal, diarrea y vómito. Suele durar una semana y son provocados por la inflamación de los ovarios. En muy raras ocasiones se manifiestan síntomas más intensos como aumento de peso y pesadez al respirar.

- El embarazo ectópico tubárico es otra de las consecuencias de esta práctica. Esto ocurre cuando el óvulo, en lugar de implantarse en el útero, lo haga en las trompas de Falopio.

- Embarazo múltiple. Normalmente el ginecólogo implantará sólo dos embriones de los tres que permite la legislación, de ellos, lo normal es que sólo uno sea el que finalmente acabe siendo un feto. Es posible que los dos acaben implantándose en el útero y el embarazo acabe siendo múltiple.

- Aborto. Mediante este tipo de fecundación, el aborto está más presente durante el principio del embarazo, el riesgo es mayor que si se tratara de una fecundación natural.

Precios y porcentaje de éxito

Una fecundación in vitro normal, ronda en España los 2.000€ y tiene una efectividad del 20%. Esto es en el caso de que no haya ningún problema de infertilidad en ninguno de los miembros de la pareja. En el caso de que lo haya, aumentaría el precio, pero también la efectividad del tratamiento. Si fuese necesaria una donación de semen para que la mujer viva su maternidad, el precio ascendería a 4.500€, pero ese semen podría ser utilizado más de una vez, y en ocasiones posteriores el tratamiento sería más barato.

Si se trata de un óvulo ya nos pondríamos en 6.000€. En ambos casos la efectividad sería del 60%, multiplicando por siete la posibilidad de vivir la paternidad en parejas mayores de 40 años con la implantación del óvulo de una donante.

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