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Baja tolerancia a la frustración en la adolescencia
Baja tolerancia a la frustración en la adolescencia

FRUSTRACIÓN

Baja tolerancia a la frustración en la adolescencia

¿Por qué los adolescentes pueden tener baja tolerancia a la frustración? Puedes ayudarles a superarse...

La frustración es una emoción común para los adolescentes. Los adolescentes enfrentan el estrés de la escuela, las expectativas de los padres, la necesidad de encajar con un grupo de iguales y el deseo de encontrar su lugar en la sociedad. 

Aunque la frustración es una parte normal del crecimiento, aprender a lidiar con la frustración de manera constructiva es un desafío para algunos adolescentes. La baja tolerancia a la frustración se puede convertir en un problema grave si no se trata a tiempo. Un adolescente que no es capaz de poder tolerar la frustración de forma saludable puede convertir este comportamiento en algo tóxico que le pondrá barreras personales y profesionales tanto a corto como a largo plazo.

Como padre, aprender sobre las frustraciones de tu hijo y guiarlo hacia habilidades de afrontamiento saludables puede ayudarle a prosperar en estos años frustrantes. En muchas ocasiones querrán tener el control sobre lo que les ocurre, pero en realidad no tiene ningún control y esto les puede generar angustia y confusión.

Los adolescentes sienten frustración por muchas de las mismas razones que los adultosLos adolescentes sienten frustración por muchas de las mismas razones que los adultos

Causas de la baja tolerancia a la frustración en la adolescencia

Los adolescentes sienten frustración por muchas de las mismas razones que los adultos: presiones sociales, obligaciones, problemas de relación y confusión sobre el futuro. En los adolescentes, estos problemas a menudo se ven agravados por los cambios hormonales. 

Los adolescentes también pueden sentirse frustrados en su lucha por establecer una identidad y afirmar su independencia mientras siguen las reglas familiares y escolares. Además de estas fuentes comunes de frustración, como los adultos, los adolescentes pueden sentirse frustrados cuando están deprimidos, ansiosos o experimentan una discapacidad de aprendizaje, como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad.

Manifestaciones de la baja tolerancia a la frustración

La frustración puede manifestarse de muchas maneras. Algunos adolescentes pueden volverse irritables y atacar a sus padres y maestros, mientras que otros se retirarán y realizarán esfuerzos mínimos para cumplir con sus obligaciones

Cuando son impulsados por el rechazo social o el fracaso, los adolescentes pueden cambiar sus hábitos de socialización o abandonar los deportes u otras actividades extracurriculares. Cuando la frustración causa un estrés intenso, los adolescentes pueden enfermarse con más frecuencia o informar dolores de estómago, dolores de cabeza u otras molestias físicas.

Hablar con una adolescente sobre sus sentimientos puede ser un buen primer pasoHablar con una adolescente sobre sus sentimientos puede ser un buen primer paso

Reducir la frustración de un adolescente

Hablar con una adolescente sobre sus sentimientos puede ser un buen primer paso para ayudarle a lidiar con la frustración. Ayudar a tu hijo adolescente a procesar sus emociones y compartir lo que es frustrante o abrumador para él puede proporcionarle una sensación de alivio. 

Además, si tu hijo adolescente está frustrado porque siente que tiene demasiadas obligaciones, ayudarle a desarrollar un plan para administrar el tiempo puede ayudarle a reducir su frustración y ayudarle a encontrar el equilibrio entre las responsabilidades como la escuela, las actividades extracurriculares y las actividades sociales.

Cuando la frustración es más que el estrés

Aunque la frustración es un sentimiento normal en la mayoría de los casos, si tu hijo adolescente sufre una angustia extrema, como llorar con frecuencia, dormir en exceso o experimentar cambios en el apetito, sus sentimientos pueden estar más allá de los síntomas normales de estrés. En este caso podría tratarse de depresión u otros trastornos en las emociones o en la mente que debería tratarse con un profesional de la psicología o la psiquiatría lo antes posible.

Además, si la frustración de tu hijo le impide desempeñarse en la escuela o si pierde interés en actividades que antes le interesaban, considere hablar con tu médico o un terapeuta profesional porque esos síntomas pueden indicar un problema emocional más grave que deberá ser abordado lo antes posible antes de que se agrave.

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