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Lo que más quieren tus hijos es tiempo especial a tu lado
Lo que más quieren tus hijos es tiempo especial a tu lado

FAMILIA

Lo que más quieren tus hijos es tiempo especial a tu lado

Dale calidez emocional a tus hijos porque eso le alimenta el alma igual que los alimentos a su organismo.

¿Alguna vez pensaste que tus padres no te querían cuando eras pequeño? Si es así, no estás solo. Todos los padres queremos a nuestros hijos por encima de todas las cosas, pero a veces, ese amor queda enterrados bajo sensaciones estrés, agobio, agotamiendo, soledad o preocupación. No es falta de amor lo que hace que los niños se sientan poco apreciado, son las formas.

Los padres tienen que trabajar duro con poco apoyo, creando muchas barreras que pueden evitar que el amor llegue a los corazones de sus hijos. Los hijos necesitan que nos sintamos felices cuando estamos con ellos, les hace sentir profundamente apreciados y aceptados tal como son.

El estrés de la vida de los padres

Los padres tienen muchas cosas que hacer en las horas que tiene un día y a veces, se les queda corto. Puede ser difícil encontrar placer en criar a los niños dadas las muchas presiones en nuestras vidas. Además del trabajo de vital importancia que hacemos para cuidar a nuestros hijos, tenemos que hacer malabarismos para ganarnos la vida, poner las comidas en la mesa, lavar la ropa, etc. Puede ser difícil recordar detenerse y simplemente deleitarse con ellos.

Los padres tienen muchas cosas que hacer en las horas que tiene un díaLos padres tienen muchas cosas que hacer en las horas que tiene un día

A continuación vamos a darte una práctica que puedes adoptar para que tu amor por tus hijos brille a partir de ahora de forma especial y que el corazón de tus hijos lo sienta cada día. Es increíblemente poderoso. Los padres ocupados pueden adaptarlo a sus vidas.

Potenciar el tiempo especial con los hijos

Si haces esto regularmente, verás grandes cambios en tu relación con tu hijo. Se volverán más cooperativos, más cariñosos y más relajados. Y es probable que te sientas más cerca de ellos, más consciente de su mundo interior y más encantado por quienes son: Se llama Tiempo Especial.

  • Hazle saber a tu hijo que en el tiempo especial puede hacer lo que quiera. Estás entregando los reinados de la relación a tu hijo. Gran parte de su día lo pasan haciendo lo que otras personas quieren que hagan. Revertir los roles le brinda alivio a un niño y le abre posibilidades para que le muestre cosas que normalmente no tienen espacio para revelar.
  • Dile con tiempo cuando tendrá ese tiempo especial contigo. Por ejemplo, después del almuerzo o el sábado. Esto les da la oportunidad de descubrir cómo usarán tu atención.
  • Decides cuánto tiempo será. Tienes que decidir el tiempo que será teniendo en cuenta tus posibilidades horarias. Por ejemplo, "Después del almuerzo, tendremos 20 minutos de tiempo especial" y te aseguras de que no haya interrupciones en este momento. Los teléfonos están en silencio y la limpieza esperará . Tu atención completa se centra en tu hijo.
  • Pon un temporizador si hace falta. Puede parecer un poco extraño al principio, pero es interesante notar cuánto mejor funciona con un temporizador. Parte del poder del Tiempo Especial proviene de que tu hijo domina la situación. Si dices que se acabó, mantienes algo del poder todo el tiempo. El temporizador mantiene al niño en la delantera y tú sigues jugando hasta que se apaga. Así también el niño sabe cuándo se acaba.
  • Haz lo que tu hijo quiera hacer. Esto es, realmente, cualquier cosa. Las únicas excepciones son que es importante establecer límites suavemente si quiere hacer algo que lastime a alguien o algo poco adecuado. Intenta entusiasmarte con lo que eligen hacer, incluso si eso te hace gemir internamente.
  • Haz lo que tu hijo quiera hacerHaz lo que tu hijo quiera hacer

  • Haz que el amor por tus hijos brille. Dale calidez emocional a tus hijos porque eso le alimenta el alma igual que los alimentos a su organismo. No importa lo que ellos te demuestren.. permite que tu amor por ellos brille cada día. Esto hará que tu hijo se sienta totalmente aceptado y apreciado por lo que es. Cuando se acerque al Tiempo Especial con un aire de interés y expectativa, le mostrarán cosas nuevas con la seguridad de saber que estará satisfecho con ellas, pase lo que pase.
  • ¡Reíros juntos! Si algo hace reír a tu hijo, sigue haciéndolo. La risa es un tónico tan poderoso que ayuda a arrojar temores y vergüenzas ligeras y nos hace sentir cercanos: es la distancia más corta entre dos personas. Y, puedes entrar en todos esos buenos sentimientos: te conectas directamente al cerebro de tu hijo los sentimientos de risa y el amor que ofreces.
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