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¿Qué perciben los bebés recién nacidos?
¿Qué perciben los bebés recién nacidos?

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¿Qué perciben los bebés recién nacidos?

¿Qué perciben los bebés recién nacidos? Te lo contamos a continuación... ¡te vas a sorprender!

Muchas personas creen que los bebés recién nacidos no se enteran en absoluto de lo que ocurre a su alrededor. Sin embargo, esto es un error porque nadie se imagina todo lo que un recién nacido es capaz de percibir y captar de su alrededor. A temprana edad, el cerebro humano presenta una gran cantidad de conexiones neuronales que luego van reduciéndose a medida que el organismo madura.

Y es que tras dar a luz, un recién nacido ya cuenta con el potencial necesario para captar estímulos en su entorno, según se ha podido saber gracias a la ciencia. Aunque el organismo del bebé se encuentra en una fase de inmadurez en la cual tiene mucho por desarrollar, sus sentidos sí que están activos y empiezan a mostrar una serie de reflejos primarios. Es en los seis primeros meses del bebé cuando se producen más cambios, avances y aprendizajes

Como padres, y más si se trata de primerizos, se puede aprovechar este potencial que presentan los bebés para ofrecerles mejores oportunidades de aprendizaje y potenciar de esta manera su desarrollo de una forma positiva que dé como resultado muchos beneficios. A continuación, descubre qué cosas es capaz de percibir un recién nacido:

Pueden tragar y respirar a la vez

Este dato es uno de los que más sorpresa causan a los padres, ya que muchos se preguntan cómo puede estar tanto tiempo tomando el pecho sin parar a respirar. La respuesta está en que gracias a ciertos reflejos que poseen los recién nacidos, estos pueden tragar mientras sigues respirando, lo que les facilita no tener que parar de succionar leche. Dicho reflejo desaparecerá con el tiempo, a medida que vayan creciendo.

 Un recién nacido ya cuenta con el potencial necesario para captar estímulos en su entornoUn recién nacido ya cuenta con el potencial necesario para captar estímulos en su entorno

Reconocen el rostro de su madre

Aunque el recién nacido, durante sus primeros meses de vida, no tiene desarrollado plenamente el sentido de la vista como en el caso de un adulto y sólo son capaces de alcanzar los 20 o 25 cm como mucho, puede identificar los contrastes que perfilan el rostro de su madre. Por ello es importante mantener un buen contacto visual con el pequeño dado que la madre es quien pasa la mayor parte del tiempo con el bebé.

Sin embargo los bebes recién nacidos pueden percibir también los rostros de las personas que convivan de una manera más cercana a ellos, pues desarrollan un patrón para poder identificar diferentes rostros. Al igual que otros aspectos, los especialistas aseguran que el desarrollo de este patrón de identificación va asociado al instinto de supervivencia, es decir, el patrón le permite a los bebés identificar o reconocer a quienes les ayudarán a sobrevivir.

Lloran sin lágrimas

Otro dato muy curioso sobre los recién nacidos es que al no tener los conductos lagrimales desarrollados por completo, no producen lágrimas al llorar. Los especialistas afirman que en torno a las tres semanas de vida estos conductos ya empiezan a estar desarrollados, pero hay casos que dicho proceso se alarga hasta las 12 semanas de vida. Ocurre lo mismo con el sudor, hasta los seis meses sus glándulas sudoríparas no están lo suficientemente formadas como para producir sudor.

Reconocen la voz de sus padres

Aunque los bebes recién nacidos no puede saber lo que una persona está diciendo, si que son capaces de captar voces y diferenciarlas gracias al tono, a la entonación a cómo se produce ese sonido en el entorno. La voz de la madre quedará registrada como una frecuencia en su cerebro debido a la constancia y frecuencia con la que la escucha.

Aunque pueda parecer que todo esto no tiene sentido al principio, la voz queda archivada y bien definida como la de mamá, algo que puede evidenciarse en las reacciones del pequeño cuando le habla. De hecho, se cree que desde el primer trimestre de gestación, el feto comienza a adaptar su cerebro y su oído al idioma de la madre. Por lo tanto, la captación de voces inicia el desarrollo del lenguaje en el bebé una vez que abandona el vientre materno.

Saben cuán es el olor de su madre

Desde que el bebé es un feto y está en el vientre de la madre, tiene sus primeras experiencias olfativas. Este es el motivo por el que los bebes recién nacidos desarrollan este sentido rápidamente. La captación de ciertos olores va relacionada a la supervivencia porque le permite identificar a su madre, fuente de alimento y protección, por lo que el olor de su madre será algo que el bebé asocie con seguridad y bienestar.

El desarrollo del sentido del olfato les aportará a los pequeños la habilidad para identificar otros tipos de olores y para empezar a rechazar algunos de ellos. También comenzarán a sentir repulsión o atracción por unos y otros, según sea el caso.

Prefieren mamar del pecho cuando no está lavado

Este hecho viene dado por el motivo anterior, los bebés recién nacidos al reconocer el olor de su madre, prefiere su pecho cuando no ha sido modificado con perfumes, colonias, jabones, etc. Por esta razón también, cuando se le coloca sobre el abdomen, poco a poco va ascendiendo hacia el pecho atraído por el aroma del pecho materno.

Son capaces de percibir los sonidos blancos

El desarrollo de la memoria en los bebes recién nacidos es crucial porque les permitirá establecer conexiones en función de lo que experimenten a lo largo de su crecimiento. Debido a que los sonidos blancos tienen un efecto relajante, un bebé puede recordar algunos de estos de manera fácil porque están asociados al placer. Y es que este tipo de sonidos generan ondas sonoras constantes y apenas tienen variaciones, como el sonido de la lluvia.

Los expertos en medicina neonatal afirman que la estimulación auditiva con sonidos blancos, es decir, con determinadas frases, palabras o canciones repetidas de manera frecuente, tanto al feto como al recién nacido, favorecen su desarrollo.

Perciben formas, luces y sombras

Aunque la visión del recién nacido es algo difusa, conforme pasa el tiempo, sus ojos empiezan a centrarse en elementos claves que le permiten distinguir ciertas formas. En consecuencia a esto, puede sentir gran interés por franjas, efectos claroscuros, líneas, trazados en cuadros o esquemas en la escala de grises. Y es que un recién nacido puede ver formas entre 20 a 30 cm de distancia con respecto a sus ojos, por lo que es capaz de percibir ciertos patrones con mayor precisión que otros.

Por otro lado, un recién nacido puede percibir luces y sombras, aunque no tanto aquellas que le sean más lejanas porque no puede enfocarlas con claridad todavía. Sin embargo, poco a poco y conforme vaya creciendo, su sentido de la vista se irá desarrollando.

Un recién nacido puede percibir luces y sombrasUn recién nacido puede percibir luces y sombras

Puedes percibir los movimientos

Los bebes recién nacidos son capaces de percibir el movimiento a su alrededor porque sienten cuando están acompañados y cuando no. A partir de esto, se hacen a la idea de qué se mueve y qué no. Por ejemplo, los móviles decorativos que se suelen colocar sobre la cuna de los bebés, a una distancia de por lo menos entre 35 o 40 cm respecto a donde se acuesta el bebé, son elementos capaces de ayudar a desarrollar la percepción de movimiento de una forma muy sencilla y sutil.

Necesitan tocar los objetos

Un bebé recién nacido depende de sus primeros reflejos, es decir, de una serie de mecanismos que permiten establecer contacto con el mundo y sumar experiencias. Se trata de una conducta muy básica en la que los mecanismos ayudan a desarrollar la percepción.

Los primeros mecanismos-reflejo del ser humano son: la succión, la presión y la búsqueda. Todos están relacionados con la primera necesidad del neonato, que es la alimentación, motivo por lo que los más pequeños tienden a llevarse las cosas a la boca como solución para reconocer los objetos. Y es que debido a que sus primeros reflejos fueron con el seno de su madre, el bebé buscará repetir la experiencia táctil con los objetos a su alcance, por ejemplo con los chupetes.

Consejos para manejar a un recién nacido

  • Lavarse las manos o usar un desinfectante para las manos antes de coger al bebé: Los recién nacidos todavía no tienen un sistema inmunitario fuerte, lo que hace que tengan más riesgo de contagiarse de infecciones. Asegúrense de que todas las personas que toquen al bebé tengan las manos limpias.
  • Sostened siempre la cabeza y el cuello del bebé: Al acunar al bebé, alzarlo bien erguido o acostarlo, es necesario sujetarle la cabeza de una manera apropiada. Hay que tener en cuenta que un bebé recién nacido es muy sensible.
  • Nunca sacudáis al recién nacido, ya sea para jugar o descargar su frustración. Las sacudidas pueden provocar sangrado en el cerebro e incluso la muerte. Si necesita despertar al bebé, no lo sacuda; simplemente acaríciele los pies o las mejillas.
  • Paseos y exposición al sol: Es conveniente sacar de paseo al pequeño a partir de los siete a diez días si el clima lo permite. Y es que la exposición al sol es importante porque previene el raquitismo al intervenir en la producción de vitamina D. En los mese de verano debemos evitar las horas centrales del día y la exposición directa al sol.
  • Los bebés suelen perder peso: Los recién nacidos pierden alrededor de un 7% y un 10% de peso corporal durante la primera semana debido a los procesos fisiológicos naturales, algo que no es para nada extraño. Simplemente hay que alimentar al pequeño siempre que lo pida con la seguridad de que se agarra bien al pecho.
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