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Ayuda a tu hijo a perder peso de forma fácil
Ayuda a tu hijo a perder peso de forma fácil

ALIMENTACIÓN SALUDABLE

Ayuda a tu hijo a perder peso de forma fácil

Si tu hijo debe perder peso, ¡hay que tener cuidado para que su dieta no le perjudique en su crecimiento y desarrollo!

Perder peso puede ser una odisea y bastante complicado, aunque con una buena conciencia no tiene que ser tan dificultoso ni mucho menos. El sobrepeso y la obesidad es un problema común tanto para adultos como para niños en gran parte del mundo. Aunque para los niños, no hay que centrarse en el peso que deben dejar, si no en que deben aprender a tomar decisiones más saludables.

Los niños aún están creciendo y restringir severamente la ingesta de calorías para promover una pérdida de peso rápida puede afectar el crecimiento y el desarrollo. Por este motivo, que los niños pierdan peso se debe hacer con mucha cautela y consultando siempre al pediatra para saber cuáles son las estrategias a utilizar teniendo en cuenta las necesidades específicas de los niños en cuestión.

Puedes notar que tu hijo adelgaza a medida que crece al estirar su cuerpoPuedes notar que tu hijo adelgaza a medida que crece al estirar su cuerpo

¿Tiene mi hijo un problema de peso?

Puedes notar que tu hijo adelgaza a medida que crece al estirar su cuerpo. Los niños crecen a ritmos diferentes y no siempre es fácil saber si está teniendo o no problemas de peso. Los profesionales de la salud utilizan el índice de masa corporal (IMC) como una guía para determinar el peso del niño. El IMC mide el peso de un niño en comparación con la altura, el género y la edad, y se grafica en la tabla de IMC para la edad adecuada basada en el género. 

Un IMC que no supera el percentil 84 se considera saludable, un IMC entre los percentiles 85 y 94 se considera sobrepeso y un IMC en el percentil 95 o mayor se considera obeso. Debes obtener información actualizada sobre el IMC de tu hijo en tu visita anual con el pediatra. Deberá informarte sobre qué significan cada número y cómo afecta a la salud de tu hijo.

Peligros de perder peso rápido en los niños

Cuando los adultos siguen una dieta, restringen su ingesta de calorías para que obtengan menos de lo que su cuerpo necesita, lo que obliga a sus cuerpos a quemar grasa y, a veces, músculos, para obtener energía. Los niños necesitan calorías para el crecimiento y el desarrollo, y no se deben realizar dietas restrictivas que promuevan este tipo de pérdida de peso.

Restringir la ingesta de calorías de un niño puede causar más daño que tener sobrepeso. En lugar de perder peso, el objetivo debe ser ganar a un ritmo más lento o mantener el peso actual. Tu hijo solo debe seguir una dieta para perder peso bajo la estrecha supervisión y dirección de un médico.

Niños y Calorías

Si bien no debes restringir la ingesta calórica de tu hijo, es bueno tener una idea de la cantidad de calorías que su hijo necesita para crecer y desarrollarse. Las necesidades calóricas de los niños varían según la edad, el género y la actividad. Las necesidades de una niña de entre 4 y 8 años varían de 1.200 a 1.800 calorías por día y, para los niños de la misma edad, varían de 1.200 a 2.000 calorías por día. Las necesidades calóricas para las niñas de 9 a 13 van de 1.400 a 2.200 calorías por día, y los niños de la misma edad, de 1.600 a 2.600 calorías.

Conceptos básicos de alimentos saludables

Ayuda a tu hijo a mantener un peso saludable asegurándote de que tu cocina esté llena de los alimentos correctos. Al igual que tú, tu hijo necesita comer más frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras, grasas saludables y leche. Llena tu nevera con alimentos que sean fáciles de tener y llevar para tus hijos, como palitos de zanahoria, rodajas de pepino, manzanas, uvas, peras, yogur sin grasa, queso de cordero bajo en grasa y hummus. 

Tu despensa debe tener más galletas integrales, cereales sin azúcar añadida, mantequillas de nueces, arroz integral y pasta integral que papas fritas, galletas, dulces y pasta blanca o pan. Otros alimentos saludables para tener a mano incluyen leche descremada, carnes magras, legumbres y verduras congeladas.

Ejemplo de fácil dieta para niños

Los refrescos y las comidas rápidas son algunas de las principales causas de la obesidad en los niños. Limitar los refrescos en la dieta de tu hijo es una solución fácil que puede ayudar a promover un peso saludable. En lugar de refrescos o gasesoas, ofrécele agua con gas con un toque de limón o lima. 

Cuidado con el zumo, incluso el zumo 100% de frutas, también tiene un alto contenido de azúcar y ofrece muy poco valor nutricional. Anima a tu hijo a comer la fruta real en lugar de beber el zumo. Si tu hijo toma zumo con frecuencia, una forma de hacerlo más saludable es diluirlo gradualmente, añadiendo más y más agua cuando lo sirva.

Si estáis comiendo fuera, evita los restaurantes de comida rápida. Enseña a tu hijo a escoger las opciones más saludables de alimentación aunque esté fuera de casa. Comparte el plato con tu hijo para que tome menos cantidad o pedir la comida que sobre para llevarla a casa, no hay necesidad de comer más de la cuenta aunque se esté en un restaurante.

El tamaño de las porciones grandes también contribuye al aumento de peso infantil.El tamaño de las porciones grandes también contribuye al aumento de peso infantil.

Consejos fáciles para controlar las porciones

El tamaño de las porciones grandes también contribuye al aumento de peso infantil. Es necesario leer las etiquetas de los alimentos para tener una idea del tamaño de la porción para diferentes tipos de alimentos. 

Mantén las porciones bajo control usando platos más pequeños, repartiendo los alimentos en la cocina y limitando las porciones al tamaño del puño de tu hijo. Para los productos envasados, como las galletas integrales y el cereal, divide los alimentos en porciones individuales en bolsas de aperitivos con cremallera para ayudar a mantener el consumo bajo control. Está bien si tu hijo quiere una segunda porción, pero anímelo a incluir más verduras en la segunda ronda.

Un ejemplo de plan de comidas para niños

Asegúrate de que tu hijo coma bien todos los días comenzando con un desayuno saludable, como un tazón de leche con créales integrales con bajo contenido en azúcar, con leche y un plátano por ejemplo. Una comida saludable con una ensalada de pasta integral con brócoli cocido, zanahorias, queso mozzarella en cubitos y un toque de aderezo italiano y servida con una manzana fresca y yogur sin grasa. 

En la cena, los tacos hechos con pavo magro molido y servido con arroz integral y una ensalada mixta son una opción que se adapta a muchos gustos. La fruta fresca, el yogur, los cereales y la leche, las palomitas de maíz, las tostadas de trigo integral y la mantequilla de maní, el apio con hummus o un puñado de cacahuetes y pasas son opciones saludables de aperitivos saludables para tu hijo.

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