El riesgo de la excesiva estimulación de los niños con regalos
Nos encanta la ilusión de los niños por recibir y abrir regalos en su cumpleaños, comunión, Navidad... Sin embargo, si nos excedemos no le estaremos haciendo ningún bien.
La comunión es uno de los eventos más importantes en la vida de los niños que se educan en la religión católica, y es que se trata de uno de los siete sacramentos, que se celebra en torno a los 8 años de edad. Los niños que hagan la comunión deben estar bautizados, y durante un tiempo deben recibir un curso de catequesis. El día de la celebración, los niños reciben en una misa su Primera Comunión, y acuden con una vestimenta específica, vestido blanco en niñas, y traje de pantalón en niños. Después, toda la familia acude a una comida, y los invitados hacen regalos al niño o niña, razón por la que espera con gran ansia que llegue ese día tan especial.
Nos encanta la ilusión de los niños por recibir y abrir regalos en su cumpleaños, comunión, Navidad... Sin embargo, si nos excedemos no le estaremos haciendo ningún bien.
La Primera Comunión es un evento muy importante en los niños, pero ser protagonistas de él, junto a esperar los regalos, lo convierten en una fuente de presión y nervios.
El lugar donde celebrar la Primera Comunión de un hijo o hija debe ser cómodo para que los niños jueguen a la vez que agradable para los invitados.
La Primera Comunión es un evento muy importante en la vida de nuestros hijos e hijas, pero también en la de la familia, por eso siempre queremos que salga todo perfecto.
Entre los seis y los nueve años de edad acudimos bien preparados a la iglesia para reafirmar nuestras creencias religiosas.