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Vínculo de apego: qué debes saber
Vínculo de apego: qué debes saber

HIJOS

Vínculo de apego: qué debes saber

El apego es una fuerte vinculación afectiva de los niños con sus progenitores, generalmente la figura materna.

Para empezar a hablar sobre las fases del vínculo de apego, es importante explicar que es dicho vínculo, y para ello es necesario hablar sobre la teoría de Bowlby, la cual dice que el apego es una fuerte vinculación afectiva con la persona de referencia, en este caso de los niños con sus progenitores, generalmente con la figura materna.

Dicha vinculación se inicia en la primera infancia y continúa a lo largo de la vida de toda persona. Como hemos dicho antes, Bowlby asentó las bases para esta teoría, pero otra figura a destacar en el estudio del apego es Mary Ainsworth, una de las psicólogas más reconocidas por su contribución a dicha teoría. Ella propuso el concepto de "situación extraña", con la que añadió a la teoría del apego tres estilos de comportamiento:

Dicha vinculación se inicia en la primera infancia y continúa a lo largo de la vida de toda personaDicha vinculación se inicia en la primera infancia y continúa a lo largo de la vida de toda persona
  • Apego seguro: la interacción del niño con su vínculo de apego es recíproca, no necesita un contacto continuo porque mantiene un vínculo afectivo seguro, es decir, confía en él, se siente protegido, querido y percibe que responde de manera eficaz a sus necesidades.
  • Apego inseguro ambivalente: el niño no sabe cuánto tiempo cuenta con su figura de apego ya que a veces esta responde a sus necesidades de manera eficaz y otras no, esta situación le genera ansiedad en la separación, es decir, miedo a alejarse de su persona de referencia.
  • Apego inseguro evitativo: el niño se siente rechazado e incluso se aleja, no mira a la cara ni interactúa con su figura de apego. No suele recibir una buena respuesta a sus necesidades por lo que no espera nada de ella.
  • Apego desorganizado: este tipo de apego es muy frecuente en niños que han sufrido maltrato físico, han experimentado ciclos de protección y a la vez de rechazo.

¿Cuáles son las fases a la hora de formarse el vínculo de apego seguro?

A la hora de formarse un vínculo de apego seguro el niño ha de pasar por una serie de fases, las cuales configuraran y establecerán esta vinculación. Para explicar cada una de ellas, tomaremos como base que la figura de apego del niño es su madre, ya que es la situación más común.

  1. Primera fase: Fase del preapego: Esta fase se produce aproximadamente a lo largo de las seis primeras semanas desde el nacimiento del bebé. En esta etapa del proceso, el recién nacido no muestra preferencia por ninguna persona, normalmente está abierto a cualquiera que responda a sus necesidades y le haga sentir a gusto.

    El pequeño sabe diferenciar y reconocer a su madre del resto y muestra atracción por ella, pero aún no ha establecido un vínculo de apego como tal.

  2. Segunda fase: Fase de la formación del apego: Se da aproximadamente a las seis semanas de vida y dura hasta los ocho meses. En esta etapa el niño empieza a mostrar cierta ansiedad ante la separación, no obstante ante esta no echa en falta concretamente a su figura materna, aunque se sienta más vinculado a ella. A su vez aun no expresa un claro rechazo hacia los desconocidos.

  3. Tercera fase: Fase de creación del apego: Se da aproximadamente a los ocho meses desde el nacimiento y dura hasta los dos años. Es en esta etapa cuando podemos empezar a hablar de apego como tal. El niño muestra claramente altos niveles de ansiedad si es separado de su figura de apego, en este caso de la madre; y rechaza estar con personas desconocidas y extrañas para él, ya que les considera una amenaza. Por lo tanto el niño demanda y busca llamar la atención de su madre.
  4. Cuarta fase: Fase de relaciones reciprocas: Se de aproximadamente a partir de los dos años y dura el resto de la vida. En esta etapa gracias a la adquisición del pensamiento lógico, el niño comprende que la separación con su figura de apego no es definitiva, por lo que ante esta intentará, llegando incluso a ser capaz de calmar el mismo la ansiedad que siente. Cabe destacar que en esta fase el niño ya ha establecido mentalmente una representación de su madre.

¿Cómo responde ante la separación en los distintos tipos de apego?

Anteriormente hemos mencionado cómo va respondiendo en cada una de las fases un niño con un vínculo de apego seguro. Pero una vez establecido este, si no se trata de un vínculo seguro, la forma final de afrontar una separación no es la misma.

Mary Ainsworth, llego a esta conclusión, como ya hemos dicho antes, gracias a la investigación que realizó observando el comportamiento de varios niños con su figura de apego, a la cual llamo ''Situación extraña''. En este estudio se basó en dos criterios: un entorno desconocido y la separación de la figura de apego. Los resultados fueron los siguientes:

A la hora de formarse un vínculo de apego seguro el niño ha de pasar por una serie de fasesA la hora de formarse un vínculo de apego seguro el niño ha de pasar por una serie de fases
  • Si se trataba de un apego seguro: En presencia de la figura de apego el niño exploraba activamente el entorno. Cuando está se iba, la exploración decaía y el niño se sentía angustioso. Cuando la figura de apego regresaba, el niño mostraba señales de alegría, conductas de cariño hacia ella, se consolaba fácilmente y pronto retoma la exploración.
  • Si se trataba de un apego inseguro ambivalente: en presencia de la figura de apego la exploración del niño era baja, no se alejaba de ella. Cuando la figura de apego se iba, la ansiedad del niño por la separación era muy intensa, y cuando esta regresaba el niño busca la proximidad y el contacto físico rápidamente y no lograba calmar su ansiedad.
  • Si se trataba de un apego inseguro evitativo: Ante la separación no se veían muestras claras de interés por la figura de apego, pero si un juego con el entorno. Cuando el vínculo de apego se iba, el niño no se alteraba y cuando volvía actuaba indiferente, como si le hubiera dado igual su marcha.
  • Si se trataba de un apego desorganizado: Cuando estaba en presencia de su figura de apego el niño se mostraba desorientado, se acercaba pero evitaba mirarla. Ante su separación estaba indiferente e interactuaba con el entorno y cuando regresaba se acercaba poco a poco e incluso en ocasiones huía.

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