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Por qué las parejas discuten en la familia
Por qué las parejas discuten en la familia

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Por qué las parejas discuten en la familia

Es importante que haya armonía en la familia y evitar las discusiones. Descubre por qué hay parejas que discuten

Cuando una pareja decide forma una familia se debe luchar cada día para encontrar la armonía. Cada uno tiene una experiencia y vivencias diferentes y esto puede hacer que ocasiones aparezcan ciertas discrepancias. Es fundamental para el bien familiar y el buen crecimiento de los hijos que una pareja que ha formado una familia sepa cuáles son las causas más comunes de discusión para poder abordarlas de manera eficaz siempre que sea necesario.

Primero es necesario tener en cuenta que no todos somos clones intelectuales y emocionalmente, cada uno tenemos nuestra propia idiosincrasia y por tanto, diferencias de opinión, ¡y esto es totalmente normal y además saludable! Pero nadie quiere que los desacuerdos acaben en discusiones que acaban en peleas y que llenan un hogar de hostilidad... y lo peor, esto podría dañar tu relación de pareja y afectar directamente a tus hijos. ¡Pero se puede evitar!

Si últimamente discutes demasiado con tu pareja, deberás entender por qué ocurre y aprender a hablar de una forma más asertiva y justa. Pero, ¿cómo conseguirlo? Sigue leyendo.

Tres preguntas esenciales

Si sueles pelearte con tu pareja a menudo, entonces tendrás que hacerte estas tres preguntas:

  • ¿Por qué te peleas?
  • ¿Sabes de qué peleas?
  • ¿Peleas por algo que nunca se resolverá?

Para identificar las respuestas deberás sabes que existen algunas causas bastante comunes por las que un hogar puede entrar en conflicto.

El dinero suele ser el tema principal de discusión en muchas familiasEl dinero suele ser el tema principal de discusión en muchas familias

10 causas comunes de conflicto

  1. Las tareasQuizá uno hace más tareas domésticas que el otro y siente que la balanza está desequilibrada. Si esto ocurre, buscad el motivo. ¿Una parte de la pareja trabaja muchas horas y no le da tiempo de poder fregar los platos? ¿O aunque tenga tiempo prefiere hacer otras cosas como ver la televisión o actualizar las redes sociales?
  2. El dinero.El dinero suele ser el tema principal de discusión en muchas familias. Puede ser que no tengas suficiente o que el dinero que tienes no quieres gastarlo en cosas que a tu pareja le parecen importantes. El tema económico suele ser una de las principales causas de divorcio en una pareja.

  3. Los niños. Otra discusión podría ser si tener hijos o no tenerlos, cuántos tener, la forma de disciplinarles, cómo criarlos, qué tipo de educación proporcionarles, etc. En cualquier caso, las opiniones divergentes sobre los niños pueden causar fricciones en una pareja.

  4. El sexoEl sexo constituye una parte importante de la vida conyugal. Los problemas sobre sexo pueden estar relacionados en cuándo lo tienes, cómo lo tienes, la frecuencia en que lo tienes e incluso, si se disfruta o no viendo pornografía.

  5. La infidelidad. Esto va de la mano con el sexo, pero también es una cuestión de confianza. Es un gran obstáculo que hay que superar después de que al confianza se haya roto. Los celos pueden puede incluso ver una infidelidad donde no lo hay.

  6. El tiempo¿Cómo empleas el tiempo en tu familia? ¿Estás ocupado haciendo otras tareas en lugar de pasarlo con tus hijos y con tu pareja? El tiempo de calidad en familia es fundamental para que una pareja se mantenga fuerte y estable.

  7. El trabajo. Quizá cuando llegas a casa te llevas los problemas a casa y lo pagas con menos tienes que hacerlo: tu familia. Esto también puede ser un problema grave que afecta tanto a la pareja como a los hijos. La falta de trabajo y las preocupaciones económicas o el exceso de él también pueden convertirse en serios problemas.

  8. Hábitos molestos. Es posible que tengas alguna costumbre que moleste a tu pareja como por ejemplo dejar ropa por medio de la casa y no llevarla a su lugar. Es posible que esto irrite tanto que llegue al punto de generar mucha fricción en la pareja. Los hábitos pueden ser extravagantes o divertidos, o pueden convertirse en la raíz de las peleas cuando ninguno de los miembros de la pareja está dispuesto a alterar los suyos. 

  9. Abuso de sustancias. El abuso de sustancias es destructivo y altamente problemático a nivel de pareja y familiar. Si tanto tú como tu pareja tiene problemas de abuso de sustancias que no se quiere reconocer, es posible que se esté anteponiendo ese consumo perjudicial a la pareja o a los hijos. Esto siempre traerá problemas.

  10. Los suegros. No puedes escoger a tu familia pero tampoco puedes escoger a los suegros. Son parte del paquete... Solo puedes escoger a tu pareja. Pero que tus suegros vengan dentro del "pack familiar" de tu pareja no significa que tengas que gustares... Evita generar conflictos para que no se creen problemas con tu pareja.

El abuso de sustancias es destructivo y altamente problemático a nivel de pareja y familiarEl abuso de sustancias es destructivo y altamente problemático a nivel de pareja y familiar

Las discusiones son inevitables

Estas son algunas de las razones por las que las parejas suelen pelearse, pero por supuesto, siempre habrán peleas más destructivas que otras. Si discutes o te peleas porque te gusta ganar o salirte con la tuya, es una mala razón para hacerlo porque significa que solo quieres tener el control cuando tu pareja no sigue "tus normas".

Criticar es un hábito molesto que pueden hacer que una pareja también se pelee habitualmente y que los hijos padezcan estos comentarios hirientes. Cuando se menciona un hábito molesto es una cosa, pero cuando se ridiculiza ya no es saludable.

Intentar resolver estas desavenencias es imprescindible para que un matrimonio sea sólido. Las peleas son inevitables pero es vuestro deber encontrar la mejor manera de solucionarlo. Los sentimientos no se deben ocultar pero se debe tener una forma saludable de poder mostrarlos a la pareja.

Entonces, ¿qué puedes hacer?

Primero, tendrás que asumir la responsabilidad de tus propias acciones, incluso si solo lo haces internamente. Por supuesto, es mejor compartir tus sentimientos, pero al menos examina la posibilidad de que tu pareja tenga razón. Es necesario parar a respirar y escuchar al otro con empatía y compartir las propias opiniones con asertividad.

Recuerda que escuchar y comprender no significa ceder, simplemente intentar sacar lo positivo de la situación. Escoge tus peleas y no lo hagas por todo. Tu matrimonio vale mucho más que el orgullo y el núcleo familiar no puede verse dañado por eso, ¿no crees?

Si parece insuperable, si las peleas siguen llegando a pesar de todos tus esfuerzos de mejorar la vida familiar, puede ser el momento de buscar ayuda externa. Considera la posibilidad de acudir a los servicios de un terapeuta de parejas o de un mediador. Si aún queda amor entre vosotros, no todo está perdido.

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