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Cómo desarrollan la personalidad los bebés
Cómo desarrollan la personalidad los bebés

BEBÉS

Cómo desarrollan la personalidad los bebés

Un bebé siente una necesidad dentro de sí mismo y llora para comunicar esa necesidad que tiene en todo momento.

Erik Erikson, reconocido psicoanalista, teorizó que la personalidad se desarrolla desde la infancia hasta la edad adulta. Los bebés imitan las expresiones faciales y las voces de sus cuidadores. Esto se traduce en bebés que desarrollan rasgos de personalidad que son similares a las personas con quienes pasan la mayor parte del tiempo. 

Responder al llanto de un bebé ayuda al desarrollo de la confianzaResponder al llanto de un bebé ayuda al desarrollo de la confianza

Responder al llanto de un bebé ayuda al desarrollo de la confianza, mientras que ignorar el llanto de un bebé puede alterar su personalidad. El orden de nacimiento es otro factor en el desarrollo de la personalidad infantil.

Recoger a un niño llorando

Los bebés lloran en los primeros meses de sus vidas como un reflejo. Un bebé siente una necesidad dentro de sí mismo y llora para comunicar esa necesidad. A medida que los padres satisfacen esas necesidades, los bebés desarrollan un sentido de confianza en ellos. 

Estos bebés desarrollan una mayor independencia y confianza en las personas. Mientras tanto, se dice que los bebés que lloran desarrollan una sensación de desconfianza y se retraen. Comienzan a sentir el abandono en su ser cuando más necesitan el cuidado externo y de manera inconsciente aprenden a desconfiar del mundo. El no poder confiar en los demás se transmite en niños que crecen siendo temerosos e inseguros.

Los bebés imitan los rasgos de personalidad

A medida que los bebés alcanzan los 2 o 3 meses de vida, están despiertos por más tiempo para tener más tiempo para el contacto individual. Es a través del tiempo despiertos e interactuando con el mundo que los bebés desarrollan ciertos rasgos de personalidad. Imitan sonrisas y risas. Por el contrario, si están rodeados de infelicidad, también imitarán el ceño fruncido y otros rasgos tristes.

Rasgos que son inherentes

Los rasgos relacionados con la disposición son inherentes. Las personas tranquilas y relajadas nacen predispuestas a ese rasgo de personalidad. Es lo mismo para aquellos que tienen personalidades ansiosas. Lo que sucede en la vida añade capas a los rasgos ya presentes que se pueden ver en las primeras etapas de la infancia.

En este sentido, los niños (y todas las personas), tienen un temperamento que va incluido en la genética y que siempre dominará en cuanto a sus pensamientos y comportamientos. Esta parte e la personalidad se puede modificar con fuerza de voluntad en caso de que algunas de las facetas temperamentales estén perjudicando la vida de algún modo. En cambio, el carácter, que también forma parte de la personalidad de las personas, se moldea con las experiencias y vivencias que se van teniendo a lo largo de la vida.

El orden de nacimiento, ¿tiene efectos en la personalidad?

¿El orden de nacimiento afecta los rasgos de personalidad? Los hijos primogénitos son más propensos a convertirse en exitosos de sus clases de secundaria. Los primogénitos reciben más atención personalizada que la que reciben sus hermanos en la infancia. 

 Los primogénitos pueden ser más impulsivos y extrovertidos Los primogénitos pueden ser más impulsivos y extrovertidos

Esto afecta el desarrollo de su personalidad desde la infancia en adelante. Los primogénitos pueden ser más impulsivos y extrovertidos. Los niños posteriores pueden tener una personalidad más relajada, pero como hemos apuntado más arriba, dependerá del temperamento y del carácter que se le forme a medida que vaya creciendo que sea una persona más extrovertida o introvertida, más nerviosa o relajada, etc.

Por todo esto, es importante remarcar cómo los niños necesitan crecer en un ambiente familiar estable donde se les potencie su bienestar emocional para que puedan crecer como adultos exitosos. Solo de esta manera, y trabajando la empatía y la asertividad desde bien pequeños podrán desarrollar una personalidad de éxito, donde las interacciones humanas y el respeto hacia sí mismo y hacia los demás sea fundamental.

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