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Consejos y cuidados importantes para los bebés recién nacidos
Consejos y cuidados importantes para los bebés recién nacidos

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Consejos y cuidados importantes para los bebés recién nacidos

No pierdas detalle y pon atención a una serie de consejos para poder cuidar perfectamente a un recién nacido.

Vuestro bebé acaba de llegar a vuestra vida y como buenos padres tenéis que estar preparados para que todo cambie drásticamente: vuestros hábitos, vuestra casa... Y más si sois padres primerizos. Pero que no cunda el pánico porque, a continuación, encontraréis muchos consejos y cuidados a tener en cuenta con vuestro bebé recién nacido:

Las secuelas del parto

Durante las primeras horas del bebé, su cuerpo puede resultar curioso porque su cabeza tiene una forma de cono debido a que los huesos del cráneo son blandos y se desplazan para ayudar al bebé a salir a través del hueso pélvico de la madre. Además, estará recubierta de una especie de pelusa que no es exactamente pelo. No os preocupéis, es totalmente normal. De hecho, su cabeza se redondeará tras un día o dos.

Por otro lado, es común que no puedan abrir bien los ojos y que los tengan pegajosos. También pueden nacer con la nariz aplastada y las orejas hinchadas debido a la posición en la que se encontraba el pequeño dentro del útero, hinchazón que se reduce en un par de días. Puede que también tenga los brazos y las piernas demasiado flexionadas por haber estado apretado en el útero.

Por último, el recién nacido durante sus primeros meses de vida no tiene desarrollado plenamente el sentido de la vista como en el caso de un adulto y sólo son capaces de alcanzar los 20 o 25 cm como mucho. Aun así, es importante mantener un buen contacto visual con el bebé.

No esperéis sonrisas

Todos los padres quieren ver a su hijo sonreír, pero no será hasta aproximadamente las seis semanas cuando empiece a hacerlo. Esto no quiere decir que no sigas dándole tantos abrazos y cariño porque el pequeño también disfruta aunque sea incapaz de expresarlo.

Es normal que la piel del pequeño se sequeEs normal que la piel del pequeño se seque

Se comunican llorando

No te agobies si tu bebé recién nacido llora porque es totalmente normal. Llorará por todo porque así es como comunica sus necesidades: si tiene hambre, si se hace pipí, si está incómodo... Solo tendréis que tratar de entender qué es lo que os quiere decir. Al principio es difícil distinguir un llanto de otro y averiguar qué necesitan, pero con el tiempo seréis capaces de hacerlo, a medida que vayáis conociendo a vuestro bebé.

Sueño inestable

Los bebés recién nacidos suelen dormir unas 16 horas al día, aunque no del tirón, es decir, durante breves periodos. Esto es así porque han tenido poco tiempo para establecer un ritmo biológico. Los recién nacidos suelen tener el sueño muy ligero y se despiertan con facilidad, algo que puede resultar agotador para los padres, sobre todo si son primerizos. Lo único que podéis hacer es armaros de paciencia y esperar a que vuestro pequeño crezca.

Su piel no siempre es suave

Es normal que la piel del pequeño se seque después de haber estado nueve meses creciendo en un ambiente cálido durante la gestación y de pronto salir al aire. Al igual que es normal que aparezcan en la piel del bebé pequeñas rozaduras o dermatitis por el pañal, e incluso acné. Para ello, lo mejor es una loción para bebés que sea hipoalergénica y libre de fragancias.

Además, se sabe que la piel de los bebés recién nacidos es más delicada que la de los adultos, ya que son especialmente sensibles al frío y al calor, motivo por el cual debemos cuidarlos y protegerles bien.

Por otro lado, puede que tu bebé al nacer presente un aspecto algo colorado, pero no te preocupes. Esto es simplemente un efecto de la circulación sanguínea. También es habitual que le aparezcan marcas rojas en la cara, cuello o espalda, pero no son peligrosas. Algunas se van con el tiempo, pero otras pueden mantenerse para siempre en forma de manchas de nacimiento.

Cordón umbilical

Sobre el cordón umbilical es importante saber que normalmente se desprende entre los 3 y 12 días de vida de los bebés recién nacidos. Dadle un baño diario al pequeño con la esponja de bebé, con agua y con jabón para que el cordón umbilical se caiga. Además, es bueno mantenerlo seco para que se caiga más rápido, así que secadlo bien después de la ducha con una gasa estéril a la que deberéis añadir alcohol de 70º. La gasa deberá cambiarse cada vez que sea necesario, aunque si hace caca o se mancha de orina habrá que repetir todo el proceso de limpieza.

Una vez que el cordón umbilical se haya caído, no os asustéis si sangra un poco porque es como una herida normal y no pasa nada, a no ser que se trate de una gran cantidad de sangre. Es importante seguir tratando la cicatriz umbilical de la misma manera hasta que las gasas estén totalmente limpias, algo que suele ocurrir a los 4 o 5 días del desprendimiento.

Para el cuidado del cordón umbilical no deben usarse polvos antibióticos ni antisépticos yodados, estos últimos por el riesgo de inducir un hipotiroidismo. Tampoco deben usarse vendas o fajas que rodeen el abdomen. Es imprescindible vigilar el olor y el aspecto del cordón umbilical. Si se aprecia enrojecimiento, secreción o mal olor debe consultarse con el pediatra.

Presta atención a su cabeza

La cabeza del bebé recién nacido es uno de sus puntos más débiles porque los huesos del cráneo aún no se han terminado de formar. A estos puntos blandos situados en el cráneo se les conoce como fontanelas. Las zonas más sensibles son la parte superior de la cabeza, que tarda unos 18 meses en terminar de formarse, y la zona posterior, que se formará a las 6 semanas de vida.

Seguramente desees que las fontanelas de tu bebé se cierren rápidamente, pero relajaos porque también pueden aportar información valiosa y daros pistas sobre el estado de salud del recién nacido. Las fontanelas hundidas indican deshidratación y las que aparecen abultadas podrían ser signo de alguna enfermedad. Si notáis algo de esto en vuestro bebé, deberíais acudir al pediatra.

Estornudan y tosen mucho

Durante los primeros días del nacimiento es normal que el bebé tosa y estornude un poco. Lo hace para limpiar las vías respiratorias, en las que probablemente quede algo de líquido amniótico. Es normal que algunos padres piensen que su hijo puede haber pillado su primer resfriado, pero se trata de lo contrario porque un bebé que sabe lo que tiene que hacer para despejar sus vías respiratorias, es un bebé que sabe mantenerse sano y fuerte.

Los fluídos son normales

Si vuestro bebé ha sido una niña, no os alarméis al ver que tiene alguna mancha extraña en el pañal. Las niñas recién nacidas suelen expulsar un fluido vaginal rosa durante dos o tres días. Esta especie de sangrado es el resultado de la retirada de hormonas que la madre le estaba proporcionado durante su estancia en el útero.

Nunca sacudáis al recién nacidoNunca sacudáis al recién nacido

Cómo manejar a un recién nacido

  • Lavarse las manos o usar un desinfectante para las manos antes de coger al bebé: Los recién nacidos todavía no tienen un sistema inmunitario fuerte, lo que hace que tengan más riesgo de contagiarse de infecciones. Asegúrense de que todas las personas que toquen al bebé tengan las manos limpias.
  • Sostened siempre la cabeza y el cuello del bebé: Al acunar al bebé, alzarlo bien erguido o acostarlo, es necesario sujetarle la cabeza de una manera apropiada. Hay que tener en cuenta que un bebé recién nacido es muy sensible.
  • Nunca sacudáis al recién nacido, ya sea para jugar o descargar su frustración. Las sacudidas pueden provocar sangrado en el cerebro e incluso la muerte. Si necesita despertar al bebé, no lo sacuda; simplemente acaríciele los pies o las mejillas.
  • Recordad que el recién nacido no está preparado para juegos bruscos, como mecerlo sobre las rodillas o lanzarlo al aire.
  • Paseos y exposición al sol: Es conveniente sacar de paseo al pequeño a partir de los siete a diez días si el clima lo permite. Y es que la exposición al sol es importante porque previene el raquitismo al intervenir en la producción de vitamina D. En los mese de verano debemos evitar las horas centrales del día y la exposición directa al sol.
  • Los bebés recién nacidos suelen perder peso: Los recién nacidos pierden alrededor de un 7% y un 10% de peso corporal durante la primera semana debido a los procesos fisiológicos naturales, algo que no es para nada extraño. Simplemente hay que alimentar al pequeño siempre que lo pida con la seguridad de que se agarra bien al pecho. Recuerda que la lactancia materna es una parte importante del proceso, pues aportará al bebé sustancias nutritivas para su desarrollo.
  • Cuando las uñas estén largas pueden limarse o cortarse para evitar que el niño se arañe. Deben cortarse con unas tijeras adecuadas, es decir, de punta redonda, y con mucho cuidado. El corte debe ser recto para evitar la uña encarnada. Aprovecharemos para ello el momento en el que el niño esté tranquilo y sujetaremos bien sus deditos para evitar algún daño.
  • En cuanto a la ropa, ésta debe ser cómoda y ancha para permitir que el bebé se pueda mover con libertad. Es preferible que sea de algodón porque la lana puede ser irritante. Los bebés recién nacidos, sobre todo en los primeros días, tienden a enfriarse con facilidad, por lo que su ropa debe adaptarse a la temperatura ambiental, pero evitando un exceso de abrigo.
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