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¡Ya no quiere dormir más siesta!
¡Ya no quiere dormir más siesta!

SIESTAS

¡Ya no quiere dormir más siesta!

¿Tu hijo/a ha decidido que ya no quiere dormir más siestas? ¿Crees que deberías obligarle a dormir más? Entonces te interesará saber esto...

Es posible que tu hijo/a pequeño se niegue a hacer más siesta, pero, cuando esto ocurre, ¿qué es lo que deben hacer los padres? Desde que un bebé nace, cuando parece que tiene un horario establecido en sus rutinas en cuanto a la siesta, de repente cambia. A medida que va creciendo las siestas se consolidan y normalmente la siesta que toman al día los niños pequeños suele ser después de comer.

Este momento de siesta en los niños es un soplo de aire fresco para los padres, porque pueden descansar o utilizar este tiempo "libre" para hacer cosas que tengan pendientes. Pero sus siestas no duran para siempre. Los niños entre los 3 y los 6 años pueden dejar de hacer estas siestas, puede que de repente, comience a no necesitar sus siestas todos los días. En el momento que comienza a "rebelarse" contra las siestas, ¿qué es lo que puedes hacer?

Valora si necesita o no necesita la siesta

La mayoría de los niños no comienzan a dejar su siesta hasta a partir de los tres años aproximadamente (otros antes). Hay algunas señales que te indican de que tu hijo no quiere hacer más siestas. Lo primero y más importante es que si encuentra que está retrasando constantemente la hora de acostarse o si tu hijo pequeño le cuesta mucho dormir por la noche. Si esto ocurre es porque la siesta de la tarde puede comenzar a ser un problema... puedes acortar la siesta y despertarle antes.

La mayoría de los niños no comienzan a dejar su siesta hasta a partir de los tres añosLa mayoría de los niños no comienzan a dejar su siesta hasta a partir de los tres años

Otra señal de que la siesta de tu hijo puede estar terminando la hora de la siesta es que no parece que esté cansado al medio día, sigue contento y activo y no muestra señales de que necesita descansar.

En lugar de siesta, apuesta por "el tiempo tranquilo" después de comer

Los niños se vuelven más conscientes de su independencia y quieren afirmarse siempre que sea posible. Si deciden que no quieren más siesta es una manera de demostrar su autonomía, tanto si está preparado para dejarla como si no.

Intenta encontrar el punto intermedio del equilibrio en este caso. En lugar de exigir la hora de la siesta, intenta llamarlo "hora tranquila" o el tiempo en que tu hijo puede relajarse jugando en su dormitorio después de comer. Si bien el momento de tranquilidad puede no ser tan atractivo, no lo llames la "hora de la siesta" porque de este modo podrías evitar algunas rabietas innecesarias.

Recuerda que cada niño es diferenteRecuerda que cada niño es diferente

Invierte en algunos juguetes divertidos y seguros que puedas colocar en un cesto especial para los "juguetes de después de comer". Estos juguetes pueden hacer que juegue tranquilamente o incluso, que juegue en su cama o en su cuna. Si tu hijo en este momento está realmente cansado, podría jugar un rato y después quedarse dormido. De cualquier manera, lo que importa es que tendrás un "momento de tranquilidad y silencio" después de comer.

Estar más activo durante las mañanas

Mantén a tu hijo ocupado y activo durante las mañanas para ayudar a asegurar que necesita una siesta por la tarde. Si estás descubriendo que tu hijo no quiere dormir al mediodía, es posible que la clave sea asegurarte de que está cansándose lo suficiente a lo largo de la mañana. Puedes apuntarle al centro infantil, a una actividad física o sacarlo al parque.

Recuerda que cada niño es diferente, y lo más importante es que tú conozcas a tu hijo y las necesidades que tiene en cada momento. Es crucial tener paciencia y no olvidar las necesidades de sueño y descanso... unas necesidades que están siempre en constante transición. Pregunta a tu pediatra cualquier aspecto o inquietud que tengas si crees que tu hijo no está descansando lo suficiente y que eso le está afectando de alguna forma a su salud.

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