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6 excusas de los padres para no disciplinar a sus hijos
6 excusas de los padres para no disciplinar a sus hijos

DISCIPLINA

6 excusas de los padres para no disciplinar a sus hijos

Hay padres y madres que por no enfrentarse a la dureza de la crianza prefieren justificar a sus hijos con estas excusas...

Disciplinar a los hijos no es fácil, requiere vigilancia constante, consistencia y esfuerzo todo el tiempo. Si te cuesta hacer esto, entonces es posible que a veces te dientas cansado y frustrado en la educación de tus hijos. La falta de disciplina puede ser un problema muy grave aunque puede ser tentador para los padres dar excusas por el comportamiento de su hijo solo para no enfrentarse con la realidad. ¡Es hora de darse cuenta y cambiar esta forma de proceder!

A continuación las a encontrar las excusas más utilizadas por los padres. Si alguna de estas excusas las dices tú... Entonces deberás pensar en comenzar a cambiar la forma de educar a tus hijos y centrarte en la disciplina positiva para conseguir buenos resultados.

1. Está un poco nervioso

Los padres a veces se sienten culpables cuando los niños están nerviosos por épocas complicadas en el hogar, como el divorcio o cuando padecen algún problema en la escuela como bullying. Es natural sentirse mal. Después de todo, ¿quién quiere ver a su hijo herido? Pero no es justificable.

Permitir la mala conducta no es la solución. De hecho los niños nerviosos o estresados necesitan más disciplina que nunca para ayudarles a que se sientan seguros. Demuestra a tu hijo que puedes mantenerle a salvo gracias a establecer límites.

Permitir la mala conducta no es la soluciónPermitir la mala conducta no es la solución

2. No tenía intención de hacer eso

Los niños no deben ser disciplinados por derramar accidentalmente un vaso de leche, pero pueden hacerse responsables de sus acciones al ayudar a limpiarlo. Permitir demasiada libertad porque algo fue un "accidente" impide que los niños acepten la responsabilidad total de su comportamiento. 

Si dices cosas como: 'No quiso hacerle daño, fue sin querer', tu hijo aprenderá a que las cosas hechas 'por accidente' son aceptadas. Pero la policía no le excusará por ir demasiado rápido en carretera 'sin querer'. Ni cuando esté en un trabajo un jefe le mantenga su puesto si siempre llega tarde 'sin querer'.

3. Antes fui demasiado duro con él

Si has disciplinado demasiado duro a tu hijo y ahora te sientes culpable, eso no significa que si tiene un mal comportamiento después se lo permitas. Es imprescindible ser coherente con la disciplina.

La inconsistencia confunde a los niños y conduce a un aumento en los problemas de conducta. Entonces, aunque ayer fueras un poco más duro, enséñale a tu hijo que todavía harás cumplir las reglas hoy.

Es mejor que exista una pequeña tormenta para después disfrutar de la calmaEs mejor que exista una pequeña tormenta para después disfrutar de la calma

4. Son cosas de niños

Existe una mala conducta normalizada, pero es importante distinguir entre los problemas de comportamiento normal de los que no lo son. Permitir que los niños se salgan con la mala conducta al calificarlo de "cosas normales de niños" puede ser perjudicial si le permites a tu hijo romper demasiadas reglas. Los niños necesitan aprender a tomar decisiones más saludables para que puedan convertirse en adultos responsables.

5. No quiero que se enfade

Es mejor que exista una pequeña tormenta para después disfrutar de la calma... Y sin tormentas no se aprecia la calma de la serenidad y el buen tiempo. A veces puede ser tentador mirar hacia otro lado cuando tu hijo está pasando un buen rato y si le pones en el tiempo de espera puede que se enfade y el ambiente se distorsione. Sin embargo, enseñar a los niños a manejar los sentimientos negativos es una de las habilidades necesarias para la vida.

6. Estoy demasiado cansado para esto ahora

Habrá días en que simplemente te sientas demasiado agotado como para aplicar consecuencias negativas... Pero resulta muy importante que reúnas la energía necesaria para poder ofrecer una disciplina consistente. Dedica más tiempo y energía a los problemas de comportamiento ahora y reducirás el esfuerzo necesario en el futuro. Piensa en la energía que pones ahora como una inversión que dará sus frutos más adelante. 

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