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Por qué la disciplina debe tener consecuencias positivas y negativas
Por qué la disciplina debe tener consecuencias positivas y negativas

DISCIPLINA

Por qué la disciplina debe tener consecuencias positivas y negativas

Si quieres tener una buena disciplina con tus hijos deberán estar presentes las consecuencias positivas y negativas. ¡Educar sin castigar es posible!

Son muchos los padres y las madres que piensan que las consecuencias para los niños no son adecuados y que es mejor educar de forma punitiva a través de los castigos. Pero nada más lejos de la realidad. En realidad el castigo solo crea resentimiento en los niños y no les educa ni tampoco les hace reflexionar en su comportamiento.

Otros padres piensan que es mejor las consecuencias negativas que las positivas porque de esta manera se eliminan privilegios y creen que es una mejor forma de educar. En realidad es cierto que las consecuencias negativas son fundamentales para cambiar el comportamiento del niño, pero las consecuencias positivas son herramientas también muy potentes y efectivas de disciplina.

Cuando se combinan las consecuencias positivas y las consecuencias negativas, será cuando realmente se cambie el comportamiento de un niño a mejor... siempre y cuando se usen de forma correcta y consistente. Es necesario usar las consecuencias positivas para reforzar el buen comportamiento y proporcionar consecuencias negativas para desalentar el mal comportamiento. 

Cómo funcionan las consecuencias para el cambio de conducta de los niños

La elección de las consecuencias deberán ser una elección bien pensada tanto si son positivas como negativas. En el mundo laboral de los adultos las consecuencias positivas y negativas están a la orden del día. Por ejemplo si vas a trabajar a final de mes tendrás tu dinero en forma de sueldo (consecuencia positiva) y si no vas a trabajar, tendrás un despido (consecuencia negativa).

Es necesario usar las consecuencias positivas para reforzar el buen comportamientoEs necesario usar las consecuencias positivas para reforzar el buen comportamiento

Es necesario que le enseñes a tus hijos las lecciones y consecuencias que puedes tener según las elecciones que tome. Demuéstrale que tomar buenas elecciones como hacer sus tareas o escuchar las instrucciones que le das, siempre tiene consecuencias positivas. En cambio, es importante evitar la mala conducta para evitar las consecuencias negativas directas vinculadas a ellas.

Tienen que ser consecuencias efectivas

Las consecuencias tienen que ser consistentes para ser efectivas. Si su hijo golpea a su hermano cinco veces, y usted solo le da una consecuencia negativa tres veces, no aprenderá. Sin embargo, si él sabe que cada comportamiento agresivo siempre resulta en una consecuencia negativa, dejará de golpear a su hermano. Por eso es importante ser consistente todo el tiempo.

Las consecuencias tendrán que ser bien pensadas porque si por ejemplo le quitas los juguetes a tu hijo pero no le importa porque puede pasarse el rato viendo la televisión, no serán consecuencias efectivas y no servirán de nada. Además las consecuencias funcionan mejor cuando son inmediatas. Esperar hasta que papá llegue a casa para repartir una consecuencia o decirle a su hijo que no irá a casa de su amigo en dos semanas no le dará una lección.   

El refuerzo positivo también debe ser inmediato, cuanto más pequeño sea el niño, más inmediato debe ser el refuerzo. No es probable que un niño de 5 años se comporte mejor si tiene que esperar un mes para ganar una recompensa. Pero, puede disfrutar de ganar una pegatina o cara sonriente al final de cada día y después poder ir al parque en la semana después de ganar 5 pegatinas o 5 caras sonrientes.

Cómo usar las consecuencias positivas

Los buenos comportamientos a menudo pasan desapercibidos. Reforzarlo con una consecuencia positiva motiva a los niños a portarse mejor. Eso no quiere decir que tu hijo necesite una recompensa cara cada vez que él te ayude a despejar la mesa. Hay muchas formas de reforzar el buen comportamiento. Aquí hay algunos ejemplos de consecuencias positivas:

-Atención positiva (pasar tiempo jugando con tu hijo de forma exclusiva).

-Elogio (decir cosas como que está siendo un buen ayudante o que te encanta que juegue en silencio).

-Recompensas tangibles (privilegios diarios como ver la televisión o ir al parque).

Es necesario que te asegures de que las consecuencias realmente disuaden el comportamiento de tu hijoEs necesario que te asegures de que las consecuencias realmente disuaden el comportamiento de tu hijo

Cómo usar las consecuencias negativas

Es necesario que te asegures de que las consecuencias realmente disuaden el comportamiento de tu hijo. Por ejemplo, quitarle el televisor no será una consecuencia efectiva si tu hijo adolescente usa un ordenador portátil para ver sus programas favorito o distrarse. Las consecuencias negativas deben ser específicas para tu hijo, teniendo en cuenta su idiosincrasia. Aquí hay algunos ejemplos de consecuencias negativas: 

-Consecuencias lógicas. Las consecuencias lógicas están directamente relacionadas con la mala conducta. Entonces, si tu hijo hace un mal uso con su bicicleta, quítale la bicicleta. 

-Hacer caso omiso. Si tu hijo quiere llamar la atención con su mala conducta como con una rabieta, no le hagas caso.

-Tiempo de espera. Deberá tener un lugar para el descanso y la reflexión cuando inicie un mal comportamiento. Después deberás reflexionar con él.

-Aumentar la responsabilidad. Asigna tareas adicionales como una consecuencia efectiva.

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