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Estudiar puede ser más fácil de lo que tus hijos piensan
Estudiar puede ser más fácil de lo que tus hijos piensan

ESTUDIOS

Estudiar puede ser más fácil de lo que tus hijos piensan

Quizá para tus hijos estudiar sea demasiado complicado, pero no tiene que ser así en absoluto. ¡Así es cómo!

Cuando llegan la temporada de exámenes, los niños, adolescentes y jóvenes pasan mucho estrés y ansiedad porque estudiar parece muy complicado. Les resulta tan difícil porque en realidad no saben estudiar y les obligan a hacerlo para poder aprobar las materias. Por este motivo, como padre o madre que eres, es necesario que les orientes y les guíes en cuanto a sus estudios para que aprendan a que estudiar no es tan complicado como parece.

Ellos pueden pensar que a veces estudiar puede parecer imposible. Puede ser un tema que encuentre aburrido, un tema que nunca haya entendido bien o que no pueda evitar postergarlo. Cualquiera sea la razón detrás de su problema, tenemos algunos consejos que le ayudarán a mejorar sus hábitos de estudio y obtener esa buena calificación que te llenará de orgullo.

No todas las técnicas de estudio serán adecuadas para tus hijosNo todas las técnicas de estudio serán adecuadas para tus hijos

Estudiar de manera más efectiva

Cuando se trata de estudiar, sin importar el tema, debes aprender a estudiar de manera efectiva. Al mejorar sus habilidades de estudio, aumentará instantáneamente sus posibilidades de éxito. ¡Tenemos todas las mejores formas de hacerlo!

Encuentra una técnica que funcione

No todas las técnicas de estudio serán adecuadas para tus hijos. El cerebro funciona de diferente manera en unas personas y en otras, por lo tanto, aprendemos de manera diferente a los demás. Hay cuatro tipos principales de estudiantes, se deben conocer para entender qué tipo de estudiante es tu hijo.

Alumno visual

El alumno visual aprende mejor con las cosas que ve. Las pantallas gráficas como cuadros, diagramas y vídeos son herramientas de aprendizaje útiles, como lo es la adición de color. Aprende mejor la información al verla presentada en forma visual en lugar de escrita.

Alumno auditivo

Este tipo de alumno prefiere escuchar información en lugar de leerla o verla visualmente. La mejor técnica para este tipo de alumno implica la repetición, por lo que recita la información en voz alta hasta que pueda recordarla de memoria.

Alumnos de lectura y escritura

Estos alumnos aprenden mejor cuando leen y escriben la información clave. Los alumnos aprenderán leyendo o reescribiendo sus notas en silencio repetidamente y organizando los diagramas o cuadros en declaraciones escritas.

Alumno kinestésico

Los alumnos kinestésicos o cinestésicos aprenden mejor tocando o haciendo, en otras palabras, siendo práctico y poniendo en práctica la información que han leído.

Una vez que comprenda qué tipo de alumno es tu hijo, puede adaptar su revisión a los ejercicios que más le convengan, mejorando así el éxito de su aprendizaje.

Identifica lo que necesitas saber

Cuando está revisando, uno de los pasos más importantes es identificar exactamente lo que necesita saber. Tendrá que revisar los temas individuales y escoger los temas más importantes que son centrales para el tema y asegúrarse de comprenderlos realmente bien.

Un examinador no espera que tu hijo lo sepa todoUn examinador no espera que tu hijo lo sepa todo

Estudiar para entender

Un examinador no espera que tu hijo lo sepa todo, pero sí espera que comprenda los conceptos principales. Si tu hijo estudia solo para recordar bloques de texto sin comprender completamente el tema, entonces no podrá responder a las preguntas del examen de manera efectiva.

Las preguntas del examen están diseñadas para hacerle pensar y cuestionar las ideas que ha aprendido. Si simplemente ha memorizado grandes fragmentos de texto, no podrá formular una respuesta que se adapte al esquema de calificación del examinador.

Practicar en trabajos pasados

Una de las mejores formas de estudiar es probando los conocimientos en trabajos anteriores. Es posible que conozca la información para responder la pregunta, pero puede encontrarse luchando con cuál es la mejor manera de responderla. Al hacer trabajos anteriores, tu hijo se acostumbra a la redacción de la pregunta y lo que buscan los examinadores. Además, le da una idea de cuánto tiempo debería dedicar a cada sección. Por lo tanto, cuando se trata del examen real, no se inmutará porque ya se ha tomado el tiempo de practicar en casa.

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