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Cómo educar a los hijos para prevenir la obesidad infantil
Cómo educar a los hijos para prevenir la obesidad infantil

OBESIDAD INFANTIL

Cómo educar a los hijos para prevenir la obesidad infantil

Los niños necesitan tener una buena educación para poder prevenir la obesidad infantil y mejorar su calidad de vida.

En los últimos años la obesidad infantil se ha convertido en una de las grandes preocupaciones de la sociedad. Los casos han crecido de manera exponencial, lo que puede acarrear serios problemas una vez se conviertan en adultos. A la hora de hacer frente a este problema hay que tener en cuenta cómo han infñuido los cambios de estilos de vida, como una mayor facilidad para acceder a la comida rápida y un estilo de vida más sedentario, ya que son en buena parte responsables del incremento.

Al hablar de niños ellos no son conscientes de cómo comer unas u otras cosas o ser más o menos activo les puede influir a la hora de tener sobrepeso, por lo que ese cuidado recae en sus padres. Son los responsables, pero no han de ser vistos como unos estrictos controladores de lo que hacen sus hijos, sino que también deben saber inculcarles los estilos de vida saludable, enseñanzas que les acompañarán durante su vida adulta.

La preocupación por no coger kilos de más puede llegar en ocasiones a ser un tema que obsesioneLa preocupación por no coger kilos de más puede llegar en ocasiones a ser un tema que obsesione

Vida saludable de los padres

Y para educar a los hijos para prevenir la obesidad infantil hay que tener en cuenta que los niños son muy observadores y tienden a copiar las actitudes que ven a los adultos más cercanos. Así si perciben que sus padres no hacen ejercicio ni comen alimentos saludables resulta más fácil que ellos tampoco lo hagan. Sin embargo si sus progenitores realizan actividad física de manera frecuente y cuidan su alimentación ellos lo verán como normal y es más fácil que sigan sus pasos.

La preocupación por no coger kilos de más puede llegar en ocasiones a ser un tema que obsesione, pero no es recomendable que los niños lo vean así. Eso hará que vean prevenir la obesidad como una obligación, no una opción, lo que ocasionará cierto rechazo y la posibilidad de que no accedan fácilmente a poner medidas para cuidarse.

Cocinar con los niños

Lo ideal para educar contra la obesidad infantil es introducir en la rutina de la familia las actividades que pueden ayudar a ello. Así es recomendable que los hijos vean que sus padres cocinan alimentos sanos y preparan platos que no sean excesivamente grasos ni procesados. Si los niños les ven cocinar y se animan a ayudarles es una forma de conseguir que esa acción sea hasta divertida.

Eso no evita que haya ciertos alimentos, como pueden ser las verduras, que no sean siempre fáciles de introducir en la dieta de los niños, puesto que a muchos les desagrada su sabor. La variedad que existe en este campo es muchísima así que se puede probar con distintos alimentos hasta encontrar aquellos que sí les gusten y que no supongan un problema a la hora de comer. También hay que trabajar en cómo se cocinan y presentan los platos. Los purés son una buena opción para que coman verduras, por ejemplo.

En ocasiones la comida es utilizada como premio ante determinadas circunstancias y esa comida suele ser rica en grasas. Es habitual que si los niños se portan bien se les invite a comer pizza o hamburguesas de algún restaurante de comida rápida. No es buena idea convertir la comida grasienta en un premio, pero también es cierto que existe la posibilidad de disfrutar de esas mismas elaboraciones pero en una versión mucho más sana.

Se pueden elaborar en casa, con ingredientes de confianza, personalizando el plato en función de cada uno y con la posibilidad de que los niños puedan ser partícipes del proceso de elaboración. Es recomendable que se acostumbren a estar en la cocina y que poco a poco se les vaya introduciendo en el conocimiento de los alimentos y lo que suponen para el organismo. Incluso se puede pasar una tarde divertida con ellos preparando gominolas y caramelos caseros y saludables.

La importancia del ejercicio

Al margen de la alimentación la otra manera de luchar contra la obesidad infantil es el ejercicio físico. Hoy en día la vida de los niños es más sedentaria de lo que lo era hace varias décadas. El entretenimiento pasa por dispositivos móviles que les mantienen pegados al sofá. Los padres han de trabajar por evitar que pasen así su tiempo libre y fomentar que hagan actividad física.

Existen muchísimos deportes en que puede inscribirse a un niño y son muchas las opciones que ofrecen las actividades extraescolares. Hay que buscar uno que le guste al menor y que sea adecuado. Además, como decíamos antes, los niños tienden a copiar las conductas de los mayores, así que es más fácil que quieran hacer ejercicio si ven a sus padres hacerlo. Teniendo esta en cuenta, nada mejor que hacer ejercicio en familia.

Se pueden aprovechar los fines de semana para hacer escapadas al campoSe pueden aprovechar los fines de semana para hacer escapadas al campo

Se pueden aprovechar los fines de semana para hacer escapadas al campo y hacer alguna ruta de senderismo, siempre que su dificultad sea la adecuada para la edad de los hijos; salir a montar en bicicleta o acudir juntos a presenciar competiciones deportivas. Si se convierten en aficionados de un deporte es más fácil que quieran practicarlo, que quieran seguir los pasos de sus ídolos.

Hay que tener en cuenta que prevenir la obesidad infantil e inculcar unos hábitos de vida saludables a los niños es algo que no influirá sólo en sus primeros años, evitando enfermedades y posibles trastornos psicológicos, sino que se trata de una enseñanza para toda la vida. Si de pequeños saben cómo mantenerse activos y mantener a raya el sobrepeso es más fácil que lo cumplan cuando lleguen a la edad adulta, lo que evitará la obesidad y la vida sedentaria, que pueden llegar a derivar en numerosas enfermedades.

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