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Cómo ayudar a tu hijo si está pasando por una fase de duelo
Cómo ayudar a tu hijo si está pasando por una fase de duelo

DUELO

Cómo ayudar a tu hijo si está pasando por una fase de duelo

Los niños tienen su propio proceso de duelo, pero hay algunas señales de alarma que debes tener en cuenta... Y también, saber cómo puedes ayudarle para estar mejor.

Los niños pasan las fases de duelo de diferente forma que los adultos, pero también necesitan su tiempo para poder procesar lo que ha ocurrido. No todos los niños que pasan por las fases de un duelo por la pérdida de un ser querido necesitarán ayuda psicológica de un profesional, pero otros sí que lo requieren para poder superar el proceso. Es importante estar atento/a a las señales de que a tu hijo le está resultando complicado procesar esa pérdida.

Señales de advertencia

Las señales de advertencia que podrían indicar que tu hijo necesita ayuda profesional serían las siguientes:

  • Imitar a la persona que ha fallecido. Es normal que los niños quieran hacer cosas que hacían con la persona que ha muerto... pero si imita excesivamente a la persona fallecida no es normal y puede significar que al pequeño le está costando procesar las emociones.

  • Expresar repetidamente en deseo de morir e ir con la persona fallecida. Si tu hijo dice que quiere estar muerto o que desea morir, no tomes estas declaraciones como una broma. Pensar en el suicidio es una señal de alerta que se debe hablar con el médico lo antes posible.

  • Pensar que habla con la persona fallecida. Todos los niños pueden decir que vieron a la persona fallecida o que hablaron con la persona de vez en cuando. Pero si tu hijo insiste en que sigue viendo a la persona o tiene conversaciones continuas con él, busca ayuda profesional.

  • Es normal que los niños quieran hacer cosas que hacían con la persona que ha muertoEs normal que los niños quieran hacer cosas que hacían con la persona que ha muerto

  • Depresión. La tristeza es normal, pero mostrar una pérdida prolongada de interés en actividades que se disfrutaban con anterioridad es una señal clara a tener en cuenta. Los problemas de salud mental, como la depresión o la ansiedad, pueden desarrollarse después de una pérdida.

  • Síntomas que empeoran con el tiempo. Los síntomas como el apego o la dificultad para dormir pueden volverse peores con el tiempo. Esto podría ser una señal de que tu hijo necesita ayuda profesional para superar las etapas de duelo.

Los niños que tienen dificultades para hacer frente a una pérdida pueden beneficiarse de la asesoría de duelo. La consejería de duelo puede incluir terapia individual, terapia familiar o tratamiento grupal. Si crees que tu hijo está luchando para lidiar con una pérdida, habla con el pediatra tan pronto como sea posible.. El pediatra puede evaluar las necesidades de tu hijo y remitirlo a un proveedor de tratamiento adecuado.

Cómo ayudar a tu hijo en su duelo

No es fácil para un adulto ayudar a un niño a lidiar con su dolor, y las mejores intervenciones varían según la edad del niño... Además hay que tener en cuenta, que los adultos también pueden estar lidiando con su propio dolor. Existen algunas estrategias que pedem ayudarte a que todo sea algo más llevadero.

Ayuda a tu hijo a reconocer la pérdidaAyuda a tu hijo a reconocer la pérdida
  • Sé honesto y directo sobre la pérdida. El uso de eufemismos, como "lo perdimos" o "ella está durmiendo ahora", puede confundir y asustar a un pequeño. Es importante que un niño entienda que la persona no solo está durmiendo o perdida en el cielo, sino que su cuerpo dejó de funcionar y no regresará nunca. Por supuesto, los detalles no son necesarios, pero debes concentrarte en decir la verdad.

  • Ayuda a tu hijo a reconocer la pérdida. Serás quien decida si es apropiado o no que tu hijo acuda al funeral. Si tu hijo no quiere ir o tiene miedo, no le obligues a hacerlo. Encontrará otra forma más personal de reconocer la pérdida. Puede escribirle una carta, encender una vela o crear un álbum de recuerdos de esa persona para mantenerle viva en la memoria para siempre.

  • Ten paciencia. La aflicción de un niño entra y sale, y para un adulto, puede parecer que retrocede cuando parecía que estaba avanzando en su dolor emocional. Es crucial ser paciente y responder de manera similar con comodidad y verdad cada vez que regresen a un momento de dolor. Un recordatorio, como el aniversario de la muerte, podría despertar el proceso de duelo.

  • Habla con otros cuidadores. Los maestros, en particular, deben estar al tanto de lo que sucede con la familia. Necesitan conocer información sobre la muerte, a quién acudir si ven signos de angustia, y una forma adecuada de ayudar al niño si tienen un momento emocional.

  • Cuídate. Habla sobre tus sentimientos y no cargues a tus hijos con los problemas de adultos. Puedes hablar con un terapeuta para canalizar tus pensamientos o emociones, pero no cargues tu malestar con tus hijos. Ellos te necesitan para sentirse mejor, no para que estén peor.
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