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Reflexología para bebés: paso a paso
Reflexología para bebés: paso a paso

REFLEXOLOGÍA

Reflexología para bebés: paso a paso

Descubre cómo poder practicar reflexología a tu bebé paso a paso desde casa... ¡será una gran ayuda para él y sus malestares físicos!

Para muchas personas la reflexología es buena para los bebés porque les ayuda a través de los pies a mejorar algunos malestares comunes en los recién nacidos como los cólicos o el malestar de la dentición en los bebés. Esta práctica se puede realizar desde casa o a través de un profesional de la fisioterapia.

A continuación vas a conocer el paso a paso para practicar la reflexología a tu bebé en caso de que quieras practicarlo desde casa para aliviarle algunos de sus malestares. Del mismo modo, recuerda que si tienes dudas sobre la salud de tu pequeño, siempre deberás acudir a tu pediatra para que le valorar.

Reflexología paso a paso

  1. Acuesta a tu bebé de manera que sus pies queden justo delante de ti. Solo usarás tus pulgares para estimular los reflejos. Comienza el tratamiento con el pie derecho relajándolo y calentando la piel de tu bebé . Puedes masajear la parte superior del pie desde los dedos hasta los tobillos o utilizar una acción de "ordeño" hacia arriba desde el tobillo hasta las puntas de los dedos. Hagas lo que hagas con el pie derecho, hazlo con el izquierdo.

  2. Empieza por rodar cada dedo, comenzando por el dedo gordo del pie y terminando por el dedo pequeño del bebé, desde la base del dedo hasta la parte superior (cabeza/ dientes). Luego estimula cada pequeña punta del dedo con la punta del pulgar (senos paranasales, ojos y reflejos del oído), comenzando nuevamente en el dedo gordo del pie y terminando en el dedo pequeño del bebé. Empuja hacia abajo desde la parte superior del dedo y haz un pequeño movimiento circular con el pulgar, mantenlo por un segundo y suéltalo.

  3. Acuesta a tu bebé de manera que sus pies queden justo delante de tiAcuesta a tu bebé de manera que sus pies queden justo delante de ti.

  4. Envuelve los dedos de tu mano izquierda alrededor del pie de tu bebé para que se acueste sobre la parte superior del pie, el dedo índice más cercano a los dedos de los pies y el meñique más cercano al tobillo. Con la punta del pulgar de la mano derecha, toca la bola del pie (reflejos de los pulmones) desde el interior (debajo del dedo gordo) hasta el borde exterior (debajo del dedo pequeño). Coloca el pulgar en un punto, presiona hacia adentro suavemente hacia ese punto, haz un pequeño movimiento circular, mantenlo allí durante un segundo y luego suelta ese punto. Después pasas el pulgar ligeramente hacia el siguiente punto. Deja que tu pulgar se mueva por todo el pie. Una vez que haya hecho todo el pie derecho, mueve hacia el pie izquierdo y haz lo mismo

  5. Para trabajar la columna vertebral de tu bebé, coloca tu pulgar en la base del talón Para trabajar la columna vertebral de tu bebé, coloca tu pulgar en la base del talón

  6. El siguiente paso es mover el pie hacia abajo para trabajar a lo largo del arco hasta el borde exterior, terminando justo antes de que comience el talón (reflejos abdominales superiores e inferiores). Una vez que haya hecho el pie derecho, hazlo en el pie izquierdo. A continuación, desplaza el movimiento hacia abajo para trabajar en toda el área del talón (área pélvica y reflejos internos del órgano pélvico). De nuevo, primero completa el talón derecho antes de moverte hacia la izquierda.

  7. Para trabajar la columna vertebral de tu bebé, coloca tu pulgar en la base del talón en la parte interna del pie y trabaja hacia arriba sobre el arco del pie, que termina en la parte inferior del dedo gordo del pie.

  8. Finaliza el tratamiento con un pequeño masaje en cada pie. Una vez hecho esto, toma ambos pies en tus manos, los dedos en la parte superior del pie y los pulgares libres. Coloca tus pulgares simultáneamente en el punto reflejo del plexo solar, que encontrarás al trazar una línea imaginaria desde el segundo dedo hacia abajo, debajo del centro del pie. También se puede encontrar apretando suavemente la parte superior del pie hacia adentro. Encuentra este "pequeño hoyuelo" en cada pie y estimule suavemente el reflejo durante unos cinco segundos. Esto permitirá que su bebé se relaje profundamente y se suelte. Pon todo tu amor en este masaje final, asegurándote de que ambos compartan una experiencia amorosa y profundamente relajante.

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