Menú
La pancreatitis en niños
La pancreatitis en niños

PÁNCREAS

La pancreatitis en niños

El dolor severo en el abdomen acompañado de náuseas, vómitos y fiebre pueden ser signos inequívocos de que un niño padece pancreatitis. Conoce todo lo que deberías saber sobre esta enfermedad.

La pancreatitis es una inflamación que afecta al páncreas, una glándula con aspecto alargado y plano que está localizado en la zona superior del abdomen y por detrás del estómago. La función que tiene esta glándula en el cuerpo humano es la de producir unas hormonas que regulan la asimilación del azúcar por parte del organismo, así como segregar una serie de enzimas que facilitan la digestión. Normalmente, estas enzimas se activan cuando llegan al intestino delgado. Sin embargo, hay ocasiones excepcionales en las que lo hacen estando aún dentro del páncreas, irritando y dañando al órgano y a sus vasos sanguíneos, además de producir sangrado e inflamación. Es en este caso cuando se habla de una pancreatitis, una afección para la que en la mayoría de los casos no hay medidas de prevención.

Esta enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad, pero es en el caso de los niños cuando hay que prestar mayor atención. Además, también se puede hablar de dos tipos diferentes de pancreatitis. Por un lado, está la pancreatitis aguda que aparece de forma inesperada y desaparece pasados unos días. Por su parte, la pancreatitis crónica se manifiesta a lo largo de los años. Esta última es muy poco frecuente que se desarrolle en niños y, en caso de hacerlo, normalmente es consecuencia de un defecto congénito o genético en el páncreas o en los conductos biliares.

Síntomas de una pancreatitis

La principal señal de que un niño padece una pancreatitis es la aparición de un dolor intenso en la zona superior del abdomen que se agrava después de comer. En ocasiones, esta molestia también se puede propagar hacia la espalda, la parte baja del abdomen o el pecho. Además, también se pueden comprobar otros síntomas como:

  • Náuseas y vómito
  • Hinchazón del abdomen
  • Disminución del apetito
  • Pulso más rápido
  • Tos
  • Fiebre
  • Piel de tono amarillento
  • Pérdida de peso
Esta enfermedad puede afectar a personas de cualquier edadEsta enfermedad puede afectar a personas de cualquier edad

Causas de la pancreatitis en niños

Mientras esta afección suele estar relacionada en el caso de adultos con cálculos biliares o por malos hábitos como el tabaquismo o el alcoholismo, en el caso de los niños la pancreatitis puede desarrollarse por:

  • Lesiones en el vientre en forma de traumatismo
  • Nivel elevado de triglicéridos en la sangre (hipertrigliceridemia)
  • Obstrucción en el conducto biliar
  • Infecciones virales, entre ellas las paperas o el virus de coxsackie B
  • Efectos secundarios derivados del consumo de ciertos medicamentos o antibióticos o de la quimioterapia
  • Fibrosis quística, diabetes tipo 1 o la enfermedad de Kawasaki
  • Tras un trasplante de órgano o de médula ósea
  • Trastornos del sistema inmunitario en los que el tejido sano es atacado y destruido por error

Diagnóstico y tratamiento

Como en el caso de cualquier otra enfermedad desarrollada en niños, en caso de que el pequeño muestre algún síntoma relacionado con la pancreatitis hay que acudir rápidamente al médico para que establezca un diagnóstico. El especialista procederá a realizar un examen físico del niño para comprobar si éste muestra signos de dolor o masa en al abdomen, fiebre, una frecuencia cardíaca o respiratoria rápida o bien presión arterial por debajo de los niveles normales. Además también se podrán solicitar otras pruebas que permitan una imagen del páncreas para observar si hay inflamación:

  • Una ecografía del abdomen
  • Un TC del abdomen
  • Un RM del abdomen

También se realizará un análisis de sangre en forma de Conteo completo de sangre (CCS) o una serie de pruebas que permitan tener una visión global del equilibrio químico del cuerpo del pequeño. Por último, se podrán incluir otras medidas que permitan un examen en el laboratorio sobre la liberación de enzimas pancreáticas:

  • Nivel de amilasa en sangre o en orina
  • Nivel de lipasa en sangre

Hay ocasiones en las que una pancreatitis aguda no necesita de tratamiento, ya que acaba remitiendo por sí sola. En otros casos se podrán prescribir medicamentos que remitan el dolor y para evitar las náuseas y los vómitos, así como una dieta baja en grasa. Por otra parte, cuando se trata de una pancreatitis grave también será necesaria el suministro de alimentación y fluidos por vía intravenosa. En caso de que el dolor y el vómito no mejoren, será necesaria la introducción de un tubo a través de la nariz o de la boca del niño hasta el estómago para retirar el contenido. Cuando el pequeño deje de vomitar es cuando se le podrá volver a administrar comida sólida. Hay ocasiones en las que también se hará necesaria una terapia para drenar cualquier fluido que se haya podido acumular en el páncreas o en las zonas próximas, eliminar posibles cálculos biliares o bien aliviar obstrucciones presentes en el conducto pancreático.

La mayoría de los casos de pancreatitis que se dan en niños terminan remitiendo en aproximadamente una semanaLa mayoría de los casos de pancreatitis que se dan en niños terminan remitiendo en aproximadamente una semana

Pronóstico de la pancreatitis en niños

La mayoría de los casos de pancreatitis que se dan en niños terminan remitiendo en aproximadamente una semana, recuperándose el pequeño por completo. En casos en los que la inflamación e irritación del páncreas sea grave, se pueden derivar posibles complicaciones en forma de:

  • Acumulación de líquidos y residuos alrededor del páncreas que forman seudoquistes. La problemática reviste en que cuando estos seudoquistes se rompen pueden producir infecciones o sangrado interno, entre otras cosas.

  • Acumulación de líquido en el abdomen, lo que se conoce como ascitis.

  • Infecciones derivadas de una pancreatitis aguda que vuelva más vulnerable al páncreas frente a posibles bacterias. Hay ocasiones en las que incluso se requerirá cirugía para retirar el tejido que presente infección.

  • Desnutrición como consecuencia de que debido a una pancreatitis -aguda o crónica- el páncreas produzca menos enzimas de las que son necesarias para la descomposición y proceso de los nutrientes que llegan desde los alimentos ingeridos. Es por eso que en algunos pacientes se puede observar pérdida de peso, diarrea y desnutrición a pesar de que el consumo de alimentos sea el correcto.

  • Problemas respiratorios derivados de una pancreatitis aguda que ha ocasionado cambios químicos en el organismo que afectan especialmente al funcionamiento de los pulmones. Esto se traduce en un nivel de oxígeno en la sangre muy por debajo del mínimo.

  • Insuficiencia renal que puede necesitar sesiones de diálisis en caso de que esta insuficiencia sea grave y persistente.

  • Cáncer de páncreas: en casos de pancreatitis cónica en las que el páncreas se mantiene inflamado durante mucho tiempo.

  • Diabetes debido a un daño irreparable de las células del páncreas que producen la insulina.
Te puede interesar