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¿Es normal sangrar estando embarazada?
¿Es normal sangrar estando embarazada?

EMBARAZO

¿Es normal sangrar estando embarazada?

Si estás embarazada y tienes un sangrado, es normal que te asustes. Descubre si es o no normal tenerlo

Durante el embarazo, el cuerpo experimenta algunos cambios que, si una es primeriza, pueden asustar o incluso poner en un estado de alerta innecesario. Todo el cómputo de sistemas, órganos y células trabajan a destajo cuando una mujer se queda embarazada y es completamente normal y habitual que se sufran ciertas consecuencias cuando una nueva vida se está gestando en su interior. Aunque siempre es recomendable hacer un seguimiento estricto del embarazo, existen síntomas o señales que, aunque a priori puedan parecer alarmantes, son muy comunes y por ello una no tiene que darles mayor importancia.

Una de las cosas que más preocupan a muchas mujeres durante el embarazo y que, según qué casos, no supone nada negativo, es el sangrado vaginal. A pesar de que sea algo que no le ocurre a todo el mundo, sí es habitual encontrarse con que hay quien experimenta un leve sangrado en el primer trimestre del embarazo. Este caso, en principio, no debería implicar ningún daño tanto para la madre como para el bebé, pero sí es cierto que hay otros en los que este mismo cuadro clínico puede ser nocivo para la salud. Para saber diferenciar cuándo es normal o no un sangrado durante el embarazo, a continuación, se exponen varios casos y sus posibles causas para que, en caso de ser una condición anómala, se pueda identificar.

 Todo el cómputo de sistemas, órganos y células trabajan a destajo cuando una mujer se queda embarazada Todo el cómputo de sistemas, órganos y células trabajan a destajo cuando una mujer se queda embarazada

Sangrar durante el embarazo, ¿cuándo es habitual?

Aunque el principal síntoma que experimenta una mujer embarazada es la retirada, hasta que este finalice, de la menstruación, lo cierto es que hay personas que experimentan durante las primeras semanas o meses un sangrado leve. Este sangrado nada tiene que ver con el período en lo que a flujo y efectos se refiere, sino que responde a otros motivos. Las principales características que presenta para identificarlo como algo inofensivo es que dura, aproximadamente, entre uno y dos días, y ocurre en las fechas previstas de cada una respecto a su ciclo menstrual.

Aunque las causas por las que se sucede un sangrado inofensivo durante la primera etapa de embarazo no están del todo claras, existen motivos que pueden obedecer a él. Uno de ellos es, por ejemplo, el sangrado intermenstrual, que pertenece al sangrado propio de la menstruación y que simplemente se trata de un residuo del mismo. El cuerpo de una mujer, aunque esté en edad fértil y ya haya empezado a gestar una nueva vida en su interior, ha de adaptarse poco a poco a los cambios que están por venir así que es habitual que el sistema hormonal y reproductivo todavía esté acostumbrándose al nuevo estado.

Otro de los motivos por los que sería completamente normal experimentar un sangrado durante la primera etapa del embarazo sería aquel que responde al llamado proceso de implantación, es decir, cuando el óvulo, una vez fecundado por el espermatozoide, se implanta en las paredes del útero. Este tipo de sangrados duran entre uno o dos días y suele ser de un color mucho más oscuro que el del período normal. También, son habituales que se sucedan entre seis y diez después de que la fecundación se haya efectuado. En esta primera etapa, el futuro embrión, llamado blastocito, desarrolla una especie de ganchos que le permitirán pegarse a la mucosa uterina y así poder fusionarse con el endometrio, donde se desarrollará. Esta forma de adherirse a la cara interna del útero es un tanto agresiva porque provoca la ruptura de algunas venas y vasos sanguíneos y precisamente es eso lo que provoca el sangrado de implantación.

Otro de los motivos por los que una mujer que se encuentra en las primeras semanas de su embarazo puede experimentar un sangrado vaginal es porque presente algún tipo de hematoma uterino. De igual forma que la implantación del blastocito en el útero supone un proceso que, en ocasiones, provoca la rotura de venas y vasos sanguíneos, también es posible que se produzcan otras heridas o hematomas en el interior del endometrio. Aunque en estas situaciones siempre es recomendable tener un seguimiento médico, basta con que la embarazada repose durante unos días para que las heridas cicatricen por sí solas y para que el leve manchado que esta pueda tener, desaparezca.

Este sangrado nada tiene que ver con el período en lo que a flujo y efectos se refiereEste sangrado nada tiene que ver con el período en lo que a flujo y efectos se refiere

¿Cuándo un sangrado en el embarazo es motivo de alerta?

Un sangrado que puede ser señal de que algo no va bien durante la gestación es aquel que se produce cuando se está produciendo un aborto natural: un embarazo anembrionario, molar o uno ectópico. Este último es un embarazo en el que el blastocito se implanta fuera del útero y no dentro, llegando a ser un embarazo imposible de continuar o de que prospere por el peligro que supondría tanto para la embarazada como para el bebé. Además del sangrado, es característico de un embarazo ectópico que se sucedan fuertes dolores en la zona baja del abdomen.

Otra variante de aborto natural es el que se produce cuando se tiene un embarazo anembrionario, también conocido por el nombre de embarazo con huevo vacío. Este tipo de embarazos se caracterizan porque el organismo prepara todo lo necesario para la gestación del bebé, pero sin que haya embrión. Esto, al igual que ocurre con el embarazo ectópico hace que se experimenten sangrados un poco más abundantes que un simple manchado. Por último, un sangrado anormal que se puede producir a causa de sufrir un aborto es por haber desarrollado un embarazo molar, caracterizado por la anormal fecundación del óvulo y el anómalo desarrollo de la placenta que lo ha de contener.

Aunque un aborto natural es algo que se dictamina una vez hechos los análisis y revisiones pertinentes, existen síntomas y señales de alarma que, nada más advertirlos, es recomendable ir de urgencia a un médico especialista. Por ejemplo, si el sangrado vaginal tiene un flujo mucho más abundante que el sangrado menstrual habitual o dura más de uno o dos días, e incluso si el sangrado o manchado viene acompañado de coágulos, lo recomendable será acudir al ginecólogo para que haga salir a una de dudas y así intentar ver la mejor solución, tanto para la madre como para el embrión.

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