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9 mitos de la custodia compartida
9 mitos de la custodia compartida

CUSTODIA COMPARTIDA

9 mitos de la custodia compartida

Existen algunos mitos sobre la custodia compartida que es necesario desterrar para entenderla mejor.

Hoy en día el amor se rompe con mayor facilidad. Por un lado no damos el valor que se daba antaño al compromiso o lealtad, por otro poca gente se ve en la necesidad y en la obligación de aguantar una pareja si ya nada les une. El problema existe cuando hay ciertos puntos que no pueden arreglarse tan fácilmente como dando carpetazo. Es un tema recurrente la custodia compartida entre padres que renuncian a seguir juntos, aún así siguen existiendo diferentes mitos que a continuación se van a desmontar.

La decisión de separarse: Custodia compartida

Acabar con una relación sentimental de años, si estás casado, añadido a si existen hijos de por medio, es difícil. Se suman complicaciones como el miedo a perder a los hijos, la pensión económica o el uso del domicilio, hasta el momento, conyugal. Las leyes se reciclan, la sociedad avanza y cada vez más se ajustan las condiciones de ambos progenitores, para que el tiempo con el niño sea bastante similar.

Muchas veces, el hecho de pensar en ver menos o pocas veces a los hijos, provoca que se aplace la decisión de no seguir con la pareja y se siga en un ambiente desfavorable y tenso para todos los miembros de la familia. Y el miedo existe, pero es un mito también, que la custodia de los niños se le otorgue siempre a la madre. Los padres que la obtienen son menos, pero sí los hay y compartida más.

La custodia de un hijo son aquellas responsabilidades y aspectos dentro de la crianza, que cada progenitor debe seguir para con su hijo, cuando entre ambos se ha roto la relación sentimental. La custodia compartida, por lo tanto, ocurre cuando ambos progenitores, en igualdad, o casi, de derechos y obligaciones, ejercen el cuidado del menor.

Suele recomendarse al padre que acepte el acuerdo de custodia exclusiva para la madreSuele recomendarse al padre que acepte el acuerdo de custodia exclusiva para la madre

Mitos dentro de la custodia compartida

Suele recomendarse al padre que acepte el acuerdo de custodia exclusiva para la madre, dada la dificultad de conseguir la compartida. La mediación por lo tanto no funciona como debiera ante las desiguales cifras de posibilidades entre los dos progenitores. Existen varios mitos o verdades parciales cuando se habla de custodia compartida. Se comentan puntos como ciertos y realmente existe mucho desconocimiento al respecto. Algunos de los mitos son los siguientes:

1. Si no existe cordialidad entre los progenitores, no se aprobará la custodia compartida

La custodia compartida no se imposibilita pese a que los dos padres se lleven mal. Lo único que sí lo haría, sería que la actitud de ambas partes perjudicasen seriamente al niño a nivel psicoemocional.

Los tribunales suelen rechazar que los progenitores no sigan con una buena relación para eximir de una custodia compartida. Como bien se dice siempre, debe primar ante todo el bienestar del menor, por lo tanto deben tenerse en cuenta aspectos más serios e insalvables.

2. Si existe denuncia de género, se deniega la custodia compartida

En la actualidad si existe una denuncia por violencia de género sí se puede aprobar la custodia compartida. Recientemente siguen movimientos frente al Pacto de Estado contra la Violencia de género que apuesta por denegar la custodia compartida si existe violencia de género o denuncia. Pero hay que esperar para saber cómo se resuelve. Por motivos serios y veraces donde incurra peligro para el menor, sí debe negarse la custodia compartida.

3. Si la madre da pecho, no se dará la custodia al padre

Todavía no está claro este punto y todo depende de cómo se enfoquen las defensas. Existen diversas opiniones al respecto, por parte de los jueces que llevan estos casos. Algunos están de acuerdo en dar una custodia compartida a los padres, aunque el niño esté siendo amamantado por la madre, pero otros lo ven contraproducente.

En algunos tribunales se aprueba una custodia compartida, donde se aumente el tiempo en el que el niño puede estar con el padre, cuanto menos mame el niño. En otros se aprueba siempre y cuando la madre se saque leche y el padre se la dé en biberón.

4. Con informes psicosociales desfavorables, no se otorgará la custodia compartida

Por supuesto los informes que analizan datos de tipo psicológico y de comportamiento de la persona, son totalmente relevantes, no obstante, no son decisorios a la hora de dar luz verde a una custodia compartida. Por lo tanto, si se presenta al juez un informe de este tipo, que desaconseja una custodia compartida, no es suficiente para hacerlo y viceversa.

5. Ocurre igualdad en el tiempo con el niño y porcentaje de gastos

En España, en datos como los comentados anteriormente sobre denuncias por violencia de género, si es el padre el denunciado no podrá obtener la compartida, al contrario de la madre. Hoy por hoy las posibilidades para el padre son menores y está en desigualdad, en este sentido, con la madre.

La ausencia o pérdida de un padre puede trastocar la rutina de un niño y hacer mella en él. Importa que si un padre ha sido relevante en la educación de un hijo, no deje de existir. Da igual el lugar donde se encuentren o el punto en el que se encuentre su relación, lo necesario es que sigan fortaleciendo vínculos si ambos se quieren.

Se busca que padre y madre mantengan la relación con sus hijos, dentro de lo posible, de un modo similar a antes del proceso de separación o divorcio. El Tribunal suele ajustar los días de cada progenitor con el niño, dependiendo de la disponibilidad al mes que los adultos tengan.

La realidad es que ese porcentaje de tiempo suele diferenciarse del 60 al 40% para cada uno. Cuando el menor se cría en diferentes hogares, con su padre o su madre, pero cultivando ese apego, eso queda en un lugar secundario. El niño crecerá en seguridad, confianza y se encontrará en un entorno cómodo y estable.

En cuanto a los gastos no se asumen a la mitad por parte de padre y madre. Se busca un equilibrio, no obstante, no se da esa solución. Por supuesto, y como en todo, depende de cada caso. El Código Civil refiere a que cada progenitor debe hacer frente a los gastos dependiendo de sus ingresos. Es decir, si el padre o la madre tienen ingresos más elevados que el otro, el porcentaje de dinero que ha de abonar también lo será.

Se piensa además que aprobada la custodia compartida, no se fija una pensión alimenticia, y es erróneo. Si el niño la necesita y uno de los padres gana bastante más que el otro deberá cumplir con la pensión alimenticia estipulada.

6. El uso compartido de la vivienda es el mismo para ambos progenitores

No siempre se logra hacer un reparto igualitario de la vivienda, sí hay excepciones, pero no es lo más normal. Compartir la vivienda familiar por padre y madre no resulta viable. Esto generaría conflictos entre ambos. La vivienda se suele dar al progenitor que tenga más necesidad de ella, aunque si la vivienda pertenece solamente a uno de los progenitores puede adjudicarsele en su totalidad. Si está en alquiler, las posibilidades son que uno se la quede en ella y otro vaya a vivirse cerca.

7. Una vez acordada la custodia monoparental, no puede solicitarse la compartida

En un primer momento puede, por mutuo acuerdo de padre y madre, haberse solicitado la custodia para uno de ellos, y más tarde uno de los dos progenitores puede solicitar la compartida, más aún si el convenio regulador no lo ha revisado el Juez. Si el convenio sí ha sido aprobado por el juez, es más difícil realizar el cambio, si no existen aspectos que hayan variado desde el momento que se propuso y aceptó la custodia monoparental.

Los horarios y hábitos del menor son muy importantesLos horarios y hábitos del menor son muy importantes

8. Para respetar la rutina del menor, puede rechazarse la custodia compartida

Los horarios y hábitos del menor son muy importantes, pero no son un elemento clave ni determinante a la hora de denegar una custodia compartida. Suele prevalecer más que el niño tenga contacto y apego con ambos progenitores a sus rutinas diarias. No obstante, se puede presentar esta premisa ante el tribunal para intentar lograr la custodia monoparental.

Si los padres, tras actuaciones que hayan realizado y decisiones tomadas, están y se sienten bien, el niño lo estará también. Si alguno de los progenitores rehace su vida con otra persona, encuentra otro trabajo y se cambia a otra ciudad, y eso le aporta bienestar y salud emocional, el niño se beneficiará también. Será el menor quien se nutrirá de todo tipo de mejoras.

9. El tiempo que el niño pase con el padre fortalecerá lazos afectivos

Si el padre, que es quien suele estar menos tiempo con su hijo, se pierde momentos esenciales y relevantes del día a día, se pierde calidad, el apego y la confianza. El resto de familiares también deben importar en la vida del pequeño y aportar en su crianza. En la vida adulta pueden evidenciarse miedos ante el abandono y soledad...

Existen avances dentro del campo de los derechos de los padres, tras la decisión del Tribunal Constitucional. Antes era más inviable lograr una custodia compartida, ahora es un hecho cada vez más extendido. Se busca que el niño no pierda el contacto y el apego con ambos progenitores y no se desvincule de su rutina de un modo brusco e innecesario. El tiempo con sus padres es necesario y sería ideal que no fuese partícipe ni observador en las desavenencias que ambos puedan tener.

Ambos progenitores están para cuidar al niño, tienen su responsabilidad, pese a la cantidad de tiempo que estén con él. Si ambos son aptos para cuidar al niño y éste es feliz y lo desea, debe atenderse a sus demandas. Los problemas de pareja deben arreglarse en los tribunales y llevar a cabo las medidas convenientes para el desarrollo emocional óptimo del menor.

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