Menú
Cómo influye el medio ambiente en el comportamiento de tus hijos
Cómo influye el medio ambiente en el comportamiento de tus hijos

CRIANZA

Cómo influye el medio ambiente en el comportamiento de tus hijos

El medio ambiente influye en tus hijos, y el primer medio ambiente y más importante... eres tú.

En el campo de la psicología, o en psicología ambiental, se ha debatido el tema de la naturaleza en el comportamiento humano durante décadas, llegando solo a una conclusión razonable: tanto los genes como el medio ambiente son importantes para moldear el comportamiento de una persona. 

Los niños no se salvan de esta premisa y son posiblemente más susceptibles a las influencias ambientales. Desde cómo está estructurada la familia hasta cómo está estructurada la cultura, casi todas las facetas de la vida enseñan a los niños lecciones sobre cómo adaptarse al mundo en el que les ha tocado vivir.

La relación paterna puede tener efectos duraderos en los niñosLa relación paterna puede tener efectos duraderos en los niños

Los padres son el primer medio ambiente

Desde el nacimiento, la forma en que los padres interactúan entre sí establece el entorno familiar. La relación paterna puede tener efectos duraderos en los niños. Las relaciones problemáticas entre los padres a menudo causan problemas en la escuela y la vida social de un niño, lo que conduce a comportamientos como evitar la escuela o a tener relaciones problemáticas en el futuro con otras personas.

Una posible razón para esto es que los padres responden a las relaciones negativas actuando negativamente hacia sus hijos, dedicando menos energía mental a sus hijos y evitando el tiempo con la familia. Por lo tanto, es importante que los padres consideren sus acciones antes de mostrar esas acciones frente a sus hijos.

Un cerebro en continuo aprendizaje

Los genes, las proteínas y el tiempo controlan el desarrollo del cerebro de un niño. Pero mientras el ambiente tiene poco control sobre estos procesos biológicos, sí determina cómo los niños usan sus nuevas habilidades mentales. 

Un niño criado en un entorno social, por ejemplo, probablemente experimenta muchas situaciones nuevas, lo que lleva a una gran cantidad de nuevos sentimientos. El cómo un niño hace frente a estos sentimientos depende de lo que se le enseña. 

Un niño que no tiene un reinado en su mente no sabe cómo entender, controlar o regular sus emociones y por ejemplo, si está en la escuela y se burlan de él podría contestar a esto con violencia. Para criar a un niño emocionalmente inteligentes tanto padres, como maestros y otros modelos de conducta deben tomar ejemplo. No solo el cerebro aprende las cosas, si no que deben aprender a controlar sus respuestas a emociones fuertes gracias a sus modelos de conducta.

Tu hijo no es Xiao Shun

El cerebro de un niño está conectado para aprender el lenguaje de forma rápida y fluida, independientemente de dónde nace. Pero el hecho permanece: los niños de dos partes diferentes del mundo hablan de manera diferente. Si bien el sentido común es prácticamente común, este hecho tiene consecuencias de gran alcance.

El lenguaje de un entorno está profundamente arraigado a su cultura. Por lo tanto, los niños que crecen aprendiendo un idioma específico también aprenderán los conceptos importantes en la cultura de ese idioma. 

Por ejemplo, según el libro de padres chinos "Kan Wai Guo Fu Mu Ren Jia Ru He Jiao Chu Hao Hai Zi" del erudito en crianza Yen-Mei Yang, un niño que crece en Hong Kong probablemente entiende el concepto de "xiao shun" Un concepto que no tiene equivalente directo en el mundo occidental. Pero es este concepto de "xiao shun" eso lleva a los niños a ser más filiales con sus padres, incluso hasta el punto de planear ser el principal cuidador financiero de sus padres en la vejez. 

Incluso los tipos de vocabulario que poseen los niños pueden variar debido a las diferencias culturales, ya que los niños asiáticos tienden a aprender más verbos y los niños de otras partes del mundo tienden a aprender más sustantivos, lo que puede afectar la forma en que un niño ve el mundo.

La cultura en la que un niño crece afecta más que el idioma que hablaLa cultura en la que un niño crece afecta más que el idioma que habla

No te impongas

La cultura en la que un niño crece afecta más que el idioma que habla. El entorno social de un niño, por ejemplo, se compone de diferentes tipos de personas. Un niño que crece en Japón se corregirá en ciertos comportamientos que se consideran inmorales o descorteses en la cultura japonesa, como contradecir a los superiores o hablar fuera de lugar.

Los niños de otras culturas como Norte América o Europa son más propensos a ser reprendidos por comentarios racistas o por ser demasiado pasivos. Estos comentarios sociales negativos, y su contraparte: reforzar los comentarios positivos, pueden ayudar a moldear a un niño para que actúe de ciertas maneras mientras evita otros tipos de comportamiento.

Te puede interesar