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Mi hijo quiere pintarse las uñas, ¿le dejo?
Mi hijo quiere pintarse las uñas, ¿le dejo?

PINTARSE LAS UÑAS

Mi hijo quiere pintarse las uñas, ¿le dejo?

Has notado que a tu hijo le gusta pintarse las uñas y es algo que te preocupa, ¿qué debes hacer al respecto?

Afortunadamente, los tiempos van cambiando, lo que hace unos años parecía impensable para la sociedad, ya hoy parece que no existen tantos impedimentos. Los prejuicios se van desdibujando y cada vez las personas son más libres de ser como de verdad quieren ser. Si es cierto que aún hay un sector de la población que sigue con una marcada visión intolerante. Hoy vamos a intentar desmitificar los roles de género que han sido impuestos a los más pequeños a lo largo de los años.

Una frase frecuente, y que seguro que nosotros también hemos oído en algún momento en nuestro círculo más cercano, es aquello de "este juguete es para chicas, tú uno de chicos" o "el rosa es para niñas y el azul para niños". Con casi total seguridad, este tipo de comentarios que a veces se formulan de la manera más inocente, no son emitidos a malas, simplemente se está normalizando una situación y una visión que ya tenemos que desterrar. Los niños son niños, quieren jugar y divertirse, simplemente disfrutar, ese tipo de comentarios pueden confundir a los más pequeños.

Pintarse las uñas es una de las actividades que más pueden llamar la atención de los más pequeñosPintarse las uñas es una de las actividades que más pueden llamar la atención de los más pequeños

¿Podemos dejar que un niño se pinte las uñas?

Pintarse las uñas es una de las actividades que más pueden llamar la atención de los más pequeños, todo aquello que esté relacionado con disfraces o jugar a ser mayores, ellos también querrán hacerlo, pues les chifla. Muchos padres y madres se preocupan cuando su hijo les pide pintarse las uñas o ven que sus hijas prefieren jugar con coches antes que con muñecas, pero es lo más normal y debemos combatir los estereotipos que nos han sido impuestos a lo largo de los años.

Los niños disfrutan descubriendo nuevos juegos y actividades, lo que les lleva a conocerse a sí mismos e ir aprendiendo de todo lo que les rodea. Por eso, si nuestro hijo, sobrino o primo nos pide pintarse las uñas o realizar cualquier actividad o juego que a priori ha sido atribuido a un género u otro, tenemos que contribuir a derribar esas creencias y dejar que los niños se diviertan, educando siempre en valores, como el respeto y la tolerancia.

Es importante hacerles ver que si en algún momento se sienten ofendidos, el problema no es de ellos, pues no están haciendo nada malo, enseñarles que hay que saber respetar los gustos y las preferencias de los demás. Eso sí, según los profesionales del ámbito psicológico, es importante que los padres establezcan ciertos límites, es decir, por ejemplo, si nuestro hijo o hija quiere ir con las uñas pintadas al colegio, decirles que pueden hacerlo el fin de semana o durante las vacaciones, pero que en el centro escolar hay que ir con la vestimenta adecuada, al igual que tampoco sería conveniente que les dejáramos ir disfrazados al colegio.

Es importante explicarles de manera cercana y sencilla cómo funciona la sociedad en la que vivimos, en la que hay múltiples tipos de personas, de gustos e incluso de familias, en la que como decíamos, debe primar la tolerancia; respetar y ser respetados. Muchas veces los adultos tenemos que hacer un ejercicio de empatía y sensibilización y ponernos en la piel de los más pequeños, intentar comprender su mundo desde una visión más adulta.

Muchas veces los adultos tenemos que hacer un ejercicio de empatíaMuchas veces los adultos tenemos que hacer un ejercicio de empatía

Sigue existiendo la creencia, aunque cada vez menos, de que los niños tendrán una orientación sexual determinada dependiendo de cómo se vista o con qué juegue en sus primeros años, como decimos, esto es totalmente erróneo. Anteriormente, señalábamos que los niños aprenden y se conocen a sí mismos jugando, por ejemplo, si un niño quiere una muñeca y un carrito de paseo estará expresando su ternura y cariño, o por ejemplo, si una chica quiere jugar con herramientas o coches demuestra curiosidad, es necesario dejarles experimentar y que descubran por sí solos aquello que les apasiona o no.

Nada de esto tendrá que ver con su orientación sexual que comenzará a desarrollarse en la adolescencia. Por tanto, tendríamos que alejar lo antes posible todos los estereotipos de género que aún existen y que tan negativamente pueden influir en los más pequeños.

Lo normal es que todos los niños y niñas jueguen con los juguetes que quieran o que más les llame la atención y esto no debería convertirse en tema de debate bajo ningún concepto. Como padres, madres, tíos o primas, no debemos cohibirnos ante comentarios hirientes o poco sensibles, e incluso llegar a hacerles ver a esos adultos que no se conformen con los estereotipos de género y utilicen la empatía como la mejor herramienta en la educación de los menores.

Ayudar a desarrollar el potencial de nuestros pequeños, educarlos y enseñarles para que el día de mañana tengan su propio criterio y sean quienes ellos quieran ser, porque pintarse las uñas no determinará lo que tu pequeño vaya a ser en esta vida.

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