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¿Tu hijo no te escucha cuando le hablas? ¡Eso se acabó!
¿Tu hijo no te escucha cuando le hablas? ¡Eso se acabó!

CRIANZA

¿Tu hijo no te escucha cuando le hablas? ¡Eso se acabó!

¿Sientes que cuando hablas a tus hijos parece que estás hablando con la pared? Acaba con ese mal hábito ya.

Hay muchos padres que se quejan que cuando hablan a sus hijos parece que están absortos en otro mundo, que no les escuchan que no entienden lo que se les dice. Incluso hay padres que deciden llevar a sus hijos al otorrino pensando que sus hijos tienen algún problema de oído, ¡y cuál es su sorpresa al darse cuenta que escuchan perfectamente! Pero parece que escuchan, lo que quieren.

¿Seguro que escuchan lo que quieren? Quizá es que no te diriges a tus hijos de la forma correcta y lo que crees que es ignorancia simplemente es que no hay una comunicación efectiva. En el mundo actual hay mucho ruido y los niños prestan atención muchas cosas menos a lo que les dices. Atraer la atención de los niños puede parecer una batalla cuesta arriba, y no es de extrañar por qué. Estás compitiendo contra la televisión, los videojuegos y muchas otras distracciones para captar la atención de tu hijo. Por si fuese poco, los niños también tienden a tener una audición selectiva.

Pero a partir de ahora, no te preocupes por esto porque con algunos cambios simples en la comunicación con tu hijo, tendrás la clave para que tus hijos te escuchen a partir de ahora... ¡la primera vez que les hablas!

Si gritas a tus hijos desde otra habitación y tu hijo está jugando, no va a escuchar lo que le dicesSi gritas a tus hijos desde otra habitación y tu hijo está jugando, no va a escuchar lo que le dices

Deshazte de todas las distracciones

Si gritas a tus hijos desde otra habitación y tu hijo está jugando, no va a escuchar lo que le dices, ¡y es totalmente normal! Es necesario que para comunicarte con tus hijos evites las distracciones. Pon silencio a la televisión o pausa a un videojuego, apaga la música... haz lo que se necesite para captar toda la atención de tu hijo.

Es importante también establecer contacto visual para asegurarte que realmente te está escuchando, incluso puedes poner una mano en el hombro de forma adicional para que capte mejor lo que le quieres decir.

Dile, pero no le hagas preguntas

Uno de los errores más comunes de los padres al dar instrucciones es no decirlas, si no preguntar. Si le pides a tu hijo que recoja sus juguetes, no le des la opción a que te diga que no. Si le preguntas algo como:'¿Quieres recoger tus juguetes?' Es probable que la respuesta sea negativa... En cambio si le dices: 'Por favor, recoge tus juguetes ahora mismo', tu hijo entiende qué es lo que tiene que hacer y que no hay otra alternativa.

Dale a tu hijo un tiempo para que comience a hacerlo, dependiendo de la orden puede ser de entre 5 segundos a 5 minutos. Por ejemplo, si tu hijo está jugando con la tablet, le puedes decir en 5 minutos tendrás que haber dejado la tablet y estar recogiendo los juguetes'. Después de que hayan pasado esos 5 minutos, tendrás que recordarle: 'Ya deja la tablet y recoge tus juguetes'. Es una forma respetuosa de que tu hijo pueda prepararse para cambiar de actividad.

Da una orden por vez

Los niños pequeños y los niños con problemas de atención no responden bien a órdenes múltiples por eso es mejor da una orden a la vez y dividir las instrucciones si es necesario. Comienza con una instrucción a la vez. Espera hasta que tu hijo complete la primera tarea antes de dar nuevas instrucciones.

Para asegurarte de que tu hijo realmente se ha enterado de lo que le has dicho, pídele que te lo repita en voz altaPara asegurarte de que tu hijo realmente se ha enterado de lo que le has dicho, pídele que te lo repita en voz alta

Algunos niños mayores y adolescentes pueden manejar un par de órdenes a la vez y deben tener la capacidad de abrirse camino en una lista. Decir cosas como: "Es el momento de hacer las tareas por orden de lista'. Entonces debe tener la capacidad suficiente para hacer primero una tarea y luego otra por su cuenta, se las puedes facilitar por escrito si es necesario.

Para asegurarte de que tu hijo realmente se ha enterado de lo que le has dicho, pídele que te lo repita en voz alta. Así sabrás qué ha escuchado exactamente y garantizar que ha entendido tus expectativas, dándole la oportunidad de aclarar si hay alguna duda.

Refuerza el comportamiento positivo

Siempre que tu hijo siga las instrucciones dale consecuencias positivas para reforzar su buen comportamiento. Elogia su cumplimiento o dale alguna pequeña recompensa dependiendo del esfuerzo que haya cometido en cumplir la tarea encomendaba. Intenta que no sean cosas materiales, por lo que las recompensas pueden ser salir al parque o tomar un helado en familia.

Lo ideal es que las recompensas sean sorpresas y solo de vez en cuando, porque si le dices que tendrá una recompensa le estarás sobornando. Si le sobornas por hacer una buena tarea entonces querrá su recompensa siempre que haga algo y puede ocurrir que sin recompensa no quiera hacer las cosas bien. Y si no cumple, las consecuencias negativas deben estar siempre a la orden del día.

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