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Cómo hacer plastilina casera
Cómo hacer plastilina casera

MUY SENCILLO

Cómo hacer plastilina casera

Ahorra fabricando tu propia plastilina y disfruta de los enormes beneficios para el desarrollo que tiene este material educativo.

Plastilina caseraFabricar tu propia plastilina es algo muy económico y sencillo

¿Por qué hacer plastilina casera?

La plastilina es uno de esos juguetes clásicos que no debe faltar en ningún hogar con niños. Es una manera muy amena y educativa de entretenerse. A los niños les encanta crear figuras, jugar a las comiditas, inventar juguetes con plastilina... El único problema que tiene es que al usarla mucho se estropea con facilidad. Una opción estupenda para economizar y para pasar un buen rato es elaborar nuestra propia plastilina. Fabricar plastilina casera no solo es una idea estupenda para ahorrar, sino que además, puede convertirse en una actividad divertida y educativa en sí mismo.

¿Razones? No faltan. Una muy evidente es que es una manera de realizar una actividad con ellos, por la que seguramente se sentirán muy motivados. Fabricar juguetes con objetos caseros hace que aprendan a apreciarlos y se sientan bien consigo mismos. Manejar una masa viscosa y hacerlo con el permiso de los mayores es en sí mismo el mejor de los juegos. Además, implica que los niños trabajen en algo que después se convertirá en el más divertido de sus juguetes. Practicar con ellos las cantidades de los ingredientes es una forma de divertirse a la vez que se educa. Otra ventaja es que la plastilina resultante no será tóxica así que no temeréis que los más peques se la lleven a la boca.

Plastilina caseraLos niños podrán participar de esta divertida actividad

Cómo hacer plastilina casera

Para fabricar plastilina casera son necesarios cinco ingredientes muy básicos que se pueden encontrar en cualquier hogar: agua, harina, sal, aceite (preferiblemente de girasol, pero se puede utilizar cualquier otro) y colorante alimentario. Si queréis que la plastilina tenga más volumen podéis añadir crémor tártaro. Se trata de un producto natural utilizado frecuentemente en repostería y que se puede encontrar en cualquier tienda especializada. Si no lo encontráis, bastará con una cucharada de maizena, mezclada con un poco de agua. Para que la plastilina sea más brillante, podéis añadir unas gotas de glicerina. Y otro aspecto muy interesante para terminar de convenceros a elaborar plastilina casera con los niños es que no se necesitan utensilios especiales, ni horno, ni emplear mucho tiempo.

Para obtener cuatro botes de plastilina casera, tomaremos las siguientes medidas:

-2 tazas de harina.

-2 tazas de agua.

-1 taza de sal.

-2 cucharadas de aceite vegetal

-Colorante alimentario.

El primer paso es elaborar la masa. Para ello tenéis que calentar el agua en un recipiente, pero sin dejarla hervir. Retiradla antes. Es el momento de echar todos los ingredientes menos el colorante, mezclándolos bien. Se vuelven a poner a fuego lento, mientras continuáis removiendo la mezcla hasta obtener una masa homogénea. Debe poder despegarse del recipiente. Una vez que hayamos conseguido la masa, es preciso dejarla que se enfríe un rato antes de sacarla. Cuando notéis la masa tibia al tacto, toca amasarla. Debéis hacerlo despacio pero con energía durante al menos dos minutos. De esta forma, conseguiréis una plastilina uniforme y esponjosa.

Harina, agua, sal, aceite y colorante son los únicos ingredientes imprescindibles
Plastilina caseraLa plastilina casera se elabora con cinco ingredientes básicos

Algunos truquillos:

-A los niños les encantará jugar con plastilina brillante: es tan sencillo como añadir purpurina. Sin medida, cuanta más, mejor.

-Los adultos también podéis jugar. Mezclar los colores con brillantina y experimentar con los resultados son juegos aptos para todas las edades.

-Si queréis que vuestra plastilina casera huela, no tenéis más que añadir unas gotas de esencia: limón, vainilla, menta... Es mejor que utilicéis esencias alimenticias.

Ideas para utilizar la plastilina casera

Los niños dan rienda suelta a su imaginación con la plastilina. Es el momento de pasárselo bien y participar en sus juegos con cualquier utensilio que se tenga a mano. Moldes de repostería, cartulinas, monedas, tenedores de madera, cucharas... Todo vale para moldear la plastilina casera y crear toda clase de figuras.

La plastilina es un material ideal para hacer manualidades

También podéis hacer bonitos cuadros con plastilina. Para ello, solo hay que rellenar un dibujo sencillo pegando pedazos de plastilina. Los alisáis y una vez que el dibujo no tenga fisuras, lo barnizáis de la misma manera que en la figura anterior.

Hacer figuras de plastilina es muy sencillo. Basta con jugar con bolas y "serpientes" (tiras alargadas a base de rodar de adelante atrás.

Plastilina caseraAl jugar con la plastilina el niño desarrolla su motricidad fina

Valor pedagógico de los juegos con plastilina

Moldear con plastilina es uno de los juegos favoritos de los niños. Pero, además, supone una actividad estupenda para desarrollar su motricidad fina, imprescindible para potenciar sus destrezas lecto-escritoras y su capacidad para manipular los objetos. Por otra parte, estimula su capacidad de concentración. Parece obvio decir que favorece su creatividad y potencia su imaginación. Los niños crean, inventan y representan figuras, tanto de su realidad más inmediata como para dejarse llevar por la fantasía. Se trata de un ejercicio didáctico en el que los niños pueden aprender conceptos tan importantes como el tamaño y volumen de los objetos. Dividir la plastilina en fragmentos les ayuda a asimilar el concepto de número. Los juegos con plastilina están indicados para cualquier edad. También se trata de una actividad muy interesante para que los niños se relajen. Por otro lado, los niños se fijan objetivos ("ahora voy a hacer una bola y después una tira") para realizar figuras y de esta forma, verbalizan, aprenden y juegan.

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