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Efectos negativos de la electrónica en los adolescentes
Efectos negativos de la electrónica en los adolescentes

NUEVAS TECNOLOGIAS

Efectos negativos de la electrónica en los adolescentes

Los adolescentes si abusan de la electrónica en cualquiera de sus posibilidades, tendrán efectos negativos en sus vidas...

Los niños y los adolescentes pasan una media de cuatro horas al día delante de las pantallas... televisión, tablet, móvil, internet, juegos... Es fácil ver cómo los adolescentes pueden pasar una parte significativa del día totalmente conectados. La electrónica, aunque es útil para la comunicación, el trabajo escolar y el entretenimiento, puede causar problemas si se usan en exceso... Aunque esto es algo que se sabe, es necesario recordarlo porque en ocasiones, cuando los niños y adolescentes están "tranquilos" y "sin molestar" parece que para los padres, "no es tan malo" que estén conectados... ¿seguro?

A continuación vamos a hablar sobre los efectos negativos de la electrónica en los adolescentes y cómo, un uso inadecuado o excesivo podría tener consecuencias muy negativas tanto para su vida social, como para su salud física o mental. Algunos de los efectos negativos que más se repite entre la población adolescente son lo siguientes.

Pasar demasiado tiempo en la pantalla puede promover un estilo de vida sedentarioPasar demasiado tiempo en la pantalla puede promover un estilo de vida sedentario

Mayor riesgo de obesidad

Pasar demasiado tiempo en la pantalla puede promover un estilo de vida sedentario, uno de los principales factores que contribuyen a la obesidad y un factor de riesgo importante para las enfermedades del corazón. Hasta el 33% de los adolescentes son obesos. 

Los adolescentes obesos tienen más probabilidades de convertirse en adultos obesos, lo que les da un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas, como enfermedades cardíacas, diabetes y artritis. Cambiar solo 30 minutos de tiempo de electrónica por día para la actividad física puede ayudar a reducir significativamente estos riesgos.

Aumento de la agresión

Los adolescentes cuyo tiempo electrónico incluye el visionado de televisión violenta y los videojuegos también pueden experimentar una mayor agresión. Los adolescentes que pasan mucho tiempo jugando videojuegos violentos o viendo programas de televisión violentos tienen más probabilidades de pelear con sus compañeros, discutir con sus maestros y, en general, participar en comportamientos más agresivos.

Problemas para dormir

La electrónica en la habitación de tu hijo adolescente puede afectar negativamente su ciclo normal de sueño. Los mensajes a última hora de la noche, las llamadas telefónicas y los correos electrónicos pueden evitar que tu adolescente duerma profundamente, incluso si no los está leyendo o respondiendo.

Es importante que los padres animen a sus hijos a apagar el ordenador y el teléfono cuando sea el momento de ir a la cama. De esta manera no habrán interrupciones que le resten sueño y podrá descansar más tranquilamente. Además, la luz azul de las pantallas interfieren directamente en los ritmos circadianos del cuerpo... El cerebro puede pensar que aún es de día por el tipo de luz, y generar hormonas que mantengan despierto al adolescente durante más tiempo.

Pasar demasiado tiempo jugando videojuegos puede aumentar la depresión en adolescentesPasar demasiado tiempo jugando videojuegos puede aumentar la depresión en adolescentes

Problemas potenciales de salud mental

Pasar demasiado tiempo jugando videojuegos puede aumentar la depresión en adolescentes que tienen predisposición a problemas de salud mental o social. Los adolescentes con problemas de salud mental pueden recurrir a los videojuegos para obtener alivio emocional, pero luego se vuelven adictos a jugar, causando problemas sociales, académicos y emocionales que pueden durar hasta la edad adulta. En algunos casos, los adolescentes se vuelven tan adictos a los videojuegos que pueden aislarse y deprimirse. Los padres pueden ayudar controlando el tiempo de juego y limitándolo cuando sea apropiado.

Teniendo en cuenta todo esto, los padres no deben demonizar el uso de la electrónica ni mucho menos. Pero los adolescentes no son los suficientemente maduros como para saber qué es mejor para ellos. En este sentido, necesitan normas y límites establecidos por los padres para poder priorizar las actividades más saludables. Usar la tecnología un tiempo limitado para el ocio y s abre utilizarla bien en caso de que se requiera para las actividades académicas o para la búsqueda del primer empleo.

Del mismo modo, es necesario que los padres sean un buen ejemplo de uso responsable de las tecnologías en el hogar.

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