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Posibles complicaciones durante el parto
Posibles complicaciones durante el parto

PARTO

Posibles complicaciones durante el parto

Durante el parto puede haber algún tipo de complicación tanto para el bebé como la madre. Toma buena nota de ellos.

El parto es uno de los momentos más importantes y emocionantes en la vida de toda aquella mujer que decide ser madre. Se reúnen millones de sentimientos, de hormonas y de recuerdos que estarán siempre en su mente y que le acompañarán en la nueva vida que empieza una vez que da a la luz a su hijo.

Pero el momento del parto no es siempre un camino de rosas, ya que son muchos los casos en los que se producen complicaciones de todo tipo durante el trabajo de parto, tanto relacionados con el mismo trabajo de parto, como con el cuerpo de la madre o la formación o postura del bebé. Estas complicaciones pueden llegar a ser muy graves y poner en riesgo la vida de la madre y del pequeño en el momento que debería ser el más emotivo de su vida.

Estudios revelan que aproximadamente entre un 10 y un 20% de los partos tienen algún tipo de complicación, y la mayoría de estas están relacionadas con la edad de la madre (se producen más complicaciones cuando la madre tiene más de 40 años), con cesáreas previas o con enfermedades derivadas del embarazo como puede ser la diabetes gestacional.

El parto es uno de los momentos más importantes y emocionantes en la vidaEl parto es uno de los momentos más importantes y emocionantes en la vida

Situaciones de complicaciones durante el parto

Parto prematuro

La más principal de las complicaciones se produce en el momento en que la madre se pone de parto, sobre todo cuando hablamos de un parto prematuro. Un parto prematuro es aquel que se produce cuando la madre rompe agua (la bolsa de líquido amniótico) antes de la semana 37 de embarazo. Esta es una de las complicaciones más comunes y también es muy importante controlarlo y estar en constante observación. Se produce a veces por estrés o por anemia y en este caso la madre debe acudir urgentemente al hospital para la monitorización del bebé y la retención de este el mayor tiempo posible dentro de la madre.

Parto prolongado

De la misma forma, existe también una complicación cuando el parto es más prolongado de lo normal. En estos casos, no se producen las contracciones necesarias para lograr el descenso del feto por el canal uterino, llegando a durar más de 14 horas desde el momento en que empieza el trabajo de parto. En último extremo, el médico tendrá que tomar la decisión de realizar una cesárea para que, ni el feto ni la madre tengan más complicaciones añadidas.

Bebé de gran tamaño o parto múltiple

Cuando se produce un parto de un bebé de gran tamaño o derivado de un embarazo múltiple en el que hay más de un feto, se pueden llegar a producir hemorragias de la gran cantidad de sangre que la madre pierde. Por ello es necesario que los sanitarios cuenten con varias bolsas de la sangre del mismo grupo de la madre para que no se produzca una pérdida extrema en la que la madre puede llegar a sufrir complicaciones mucho más graves.

Pocas contracciones

En algunos partos, dependiendo de muchos factores, se produce que las contracciones no son suficientes o tienen la fuerza necesaria para conseguir que el feto se deslice a través del canal uterino hasta su salida. De igual forma puede suceder todo lo contrario y que las contracciones sean más frecuentes y abundantes de lo debido. Esto también puede llevar a graves complicaciones ya que el cérvix acaba por encogerse, evitando la salida del feto.

Cordón umbilical

Existen otras complicaciones que no tienen nada que ver con el trabajo de parto ni con las condiciones de la madre. Son las derivadas del cordón umbilical y de la posición y forma del feto. En lo referente al cordón umbilical pueden producirse complicaciones cuando éste es demasiado corto. En el descenso del feto, si el cordón es más corto de lo normal puede llegar a romperse, lo que supondría graves problemas para el bebé. Esto puede estudiarse en las diferencias ecografías y análisis que se hacen durante el embarazo. En el caso en que estemos ante esta situación, es posible que el médico recurra directamente a la cesárea para no poner en riesgo en ningún momento la vida del bebé.

Estudios revelan que aproximadamente entre un 10 y un 20% de los partos tienen algún tipo de complicaciónEstudios revelan que aproximadamente entre un 10 y un 20% de los partos tienen algún tipo de complicación

El cordón también puede ser más largo de la cuenta y llegar a engancharse en el cuerpo del pequeño durante el movimiento de este para colocarse para la salida por el canal uterino, pudiendo llegar a ahogarlo. Aunque no lo parezca es una complicación más común de lo que imaginamos y se realiza una cesárea instantánea para sacar al bebé lo antes posible del interior de la madre. Aunque menos comunes, también se han producido casos en los que el cordón umbilical sale por delante del cuerpo del bebé. En este caso hay que tener especial cuidado, ya que en el momento de la salida el bebé puede llegar a obstruir el cordón, provocando la parada de riego de oxígeno hacia su interior y llegando a producir una parada en el feto.

Mala postura al nacer

A la hora de salir a través del cérvix, el bebé de manera natural coge la postura perfecta para nacer con la cabeza hacia afuera y que sea más cómodo para el bebé, para la madre y para los especialistas a la hora de dar a luz. Pero existen casos en los que el bebé no está bien posicionado y nace de nalgas. Esto es muy complicado ya que la propia postura puede hacer de tapón y el bebé puede ahogarse. En estos casos puede llegar a prolongarse el momento de parto a la espera de que el bebé se coloque perfectamente para el momento de salir del interior de su madre. Sin embargo algunos bebés pueden estar bien posicionados pero tener unas magnitudes irregulares, por ejemplo una cabeza mayor de lo habitual. Esto también puede suponer un problema a la hora de nacer y puede producir desgarros en el cuerpo de su madre.

Muchas de las complicaciones que hemos explicado anteriormente pueden ser observadas y evitadas durante los estudios realizados con el progreso del embarazo. No hay que esperar al momento del parto para observar aquellas causas que pueden suponer un grave problema y poner en riesgo la vida del feto y de la madre. Por eso es muy importante y recordamos acudir a todas las pruebas y exámenes ginecológicos previstos durante los meses de embarazo, con previsión de aquellas complicaciones e intentar evitarlas en la medida de lo posible.

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