Menú
¿A partir de qué edad pueden quedar los niños solos en casa?
¿A partir de qué edad pueden quedar los niños solos en casa?

AUTONOMÍA

¿A partir de qué edad pueden quedar los niños solos en casa?

Hay una edad en la que un niño o niña puede quedar solo en casa si tenemos que hacer algún recado importante, pero ¿cuál es esa edad?

niña leyendoLa edad depende de cada niños, aunque con 8 años podemos dejarles unos minutos

Muchos padres se preguntan a partir de que edad es recomendable empezar a dejar a los niños solos en casa. La verdad es que no hay una única respuesta, todo dependerá, por supuesto, de las características del niño: su comportamiento y sobre todo su madurez. Hay chicos que con 12 años están muy infantilizados mientras que otros de 9 o 10 pueden ser lo suficientemente autónomos como para valerse por si mismos con unas pautas adecuadas. Sea el caso que sea, tenemos que tener claro que la mejor manera de fomentar su autonomía es dando al niño confianza y dejar que haga las cosas por si mismo, darle la oportunidad de mostrarte como de responsable puede llegar a ser.

¿A qué edad es conveniente dejarle solo en casa ?

Lo normal es empezar a dejar a los niños solos con 8 años aproximadamente pero en intervalos cortitos. Por ejemplo, el tiempo que tardas en ir a comprar el pan o a hacer un par de recados rápidos. Todo esto contando, por supuesto, que el niño consienta, hay niños que están muy apegados a los padres y les cuesta separarse de ellos. Si ese es el caso quizá sería conveniente que esperases un poquito más para evitar el efecto contrario, podría portarse mal a propósito con el fin de asegurarse que no volveréis a dejarle solo.

Es importante que también le digas donde vas a estar en todo momento y le des tu número de móvil para que pueda telefonearte en caso de ser necesario. Las salidas deben empezar siendo por el día, no es recomendable dejar por las noches a un niño solo en casa si es menor de 12 años .

Ve aumentando progresivamente los tiempos de exposición. Empieza con intervalos de 15 a 20 minutos y ve aumentando progresivamente en función del aguante y autonomía del niño. A partir de los 12 años o 13 años un adolescente no debería tener problemas para pasar parte de la noche solo. Si tu notas que empieza a responsabilizarse de sus cosas y que puedes confiar en él, déjale la cena preparada y un número de contacto. También es recomendable alertar a alguien de confianza avisando de que vais a pasar la noche fuera y que esté atento a lo que pueda ocurrir, lo ideal es el vecino de al lado si tienes la suerte de tener confianza con él o un familiar que viva cerca y que pueda pasarse a mirar en un momento dado.

niño con un móvilDéjale una lista de números de emergencia por si le pasara algo

Si tienes varios hijos tendrás que decidir en función de las edades y madurez de todos. Si los hermanos no se llevan mucha diferencia de edad y son medianamente mayores (entre 14-10 años) puedes dejar al mayor al cargo de los más pequeños, con 14 años no debería presentar ningún problema para cuidar de sus hermanos pequeños, pero dependerá también de edad de sus hermanitos, si hablamos de un bebé es impensable que un adolescente tenga la autonomía suficiente como para cuidarle durante toda una noche, sin embargo si tiene 16 o 17 tal vez si. Por otro lado, no es lo mismo dejarles solos durante media tarde que una noche entera. Antes de dejarles durante periodos largos de 3 o 4h empieza con cortos de media hora o una hora, solo para ver como funcionan juntos. Otra estrategia es decirles que vas a tardar más tiempo y presentarte antes en casa para observar que es lo que estaban haciendo antes de que tu llegases.

Si al final te has decidido a dejar a los niños solos en casa asegúrate de darles algo para entretenerse, por ejemplo una película o la consola para que puedan estar distraídos un rato. Sin embargo, si por trabajo u otros motivos estas ausencias se van a convertir en algo habitual no es recomendable que se acostumbren a estar continuamente delante de una pantalla.

Factores a tener en cuenta

No solo la edad y madurez del niño es importante a la hora de decidir si dejamos al niño solo. También tenemos que valorar otros factores:

- ¿Cómo de seguro es el barrio?

- ¿Puedo fiarme de los vecinos?

- ¿Es capaz de tomar buenas decisiones? ¿Tiene problemas para seguir las normas?

- ¿Es una salida puntual o algo que se convertirá en costumbre? Y si es así, ¿cuánto tiempo y cuantas veces a la semana va a tener que quedarse solo? ¿En qué momentos del día va a quedarse solo?

-¿Cómo de segura es la casa?

Más vale prevenir que curar

Antes de dejar solo en casa a tu hijo es necesario que le adviertas de todos los posibles peligros que podrían ocurrir.

1. Enséñale a utilizar el teléfono y déjale aparte de tu móvil una lista de números de emergencia para llamar en caso de necesidad: policía, urgencias, bomberos... Asimismo dile donde vas a estar en todo momento, la hora a la que vas a volver y avísale de que le llamarás para comprobar si hay algún problema.

habitación infantilRevisa que no haya ningún peligro en la casa

2. Adviértele sobre abrir y recibir llamadas de extraños, que debe de hacer si se dan esas situaciones. Es recomendable que sepa usar los cierres y puertas y asegurarte de que tiene claro que hacer si algún amigo suyo viene a visitarle a casa.

3. Como actuar en casa. Explícale sobre cómo funciona el micro-ondas, como recoger recados, como lavar y curar una herida leve en caso de que se haga daño, que hacer si se va la luz, como actuar en caso de incendio...

4. Esconde todos los objetos que son potencialmente peligrosos: cuchillos, fármacos, disolventes, limpiadores u otras sustancias que puedan ser tomadas por accidente, ponlas fuera de su alcance.

Beneficios de dejar a tu hijo solo en casa

Dejar solo en casa al pequeño aumenta su autonomía y sentimiento de valía. Se sentirá adulto porque percibirá que confías lo suficiente en él como para dejarle al cargo. Para ello tu hijo debe de tener ganas de hacerlo y no sentirse abandonado. Si llega a sentirse abandonado lejos de sentirse responsable y autónomo se sentirá rechazado, poco querido y valorado. Es contraproducente porque tendrá la sensación de que no le prestas la suficiente atención y poco a poco podría empezar a tener comportamientos rebeldes en el colegio o en casa, como una manera de reclamar la atención del adulto.

Te puede interesar