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7 propuestas de meriendas sanas y ricas para niños
7 propuestas de meriendas sanas y ricas para niños

RECETAS

7 propuestas de meriendas sanas y ricas para niños

Una alimentación sana no está reñida con la originalidad y el sabor, por eso proponemos estas meriendas tan ricas y divertidas para niños y mayores.

No debemos de olvidar la importancia que tiene la merienda dentro de la rutina del niño. Ahora que los días son más largos cobra gran importancia que entre la comida y la cena el niño pueda recargar fuerzas con un picoteo intermedio. Eso evitará que tenga hambre entre horas y por lo tanto que pueda comer otros alimentos no saludables, como chucherías. Esto no significa que no pueda tomarlas nunca, pero debe de ser la excepción y no la norma.

La merienda también es importante para los niños porque aparte de ser una recarga de energía para poder sobrellevar la tarde le estaremos instaurando unos hábitos de comidas saludables, que sean nutritivas y sanas.

A continuación os dejamos con una propuesta de recetas sanas y sabrosas para los niños, a partir de los 2 años.

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1. Brochetas de fruta

Lo malo de esta sana receta es que no es posible si estás fuera de casa, pero si no es el caso se convertirá en la aliada perfecta para asegurarte que tus hijos coman fruta. Para ello con moldes para galletas corta rodajas de frutas con formas diferentes: corazones, estrellas, flores, coches... En cualquier tienda de hogar encontrarás un gran abanico de posibilidades. Después inserta las frutas, puedes combinar diferentes en cada una para que no sea tan repetitivo. En el caso de que las frutas estén ácidas puedes añadir un chorro de miel, que aunque contiene azúcares simples es un endulzante natural con antioxidantes y vitaminas de los cuales tu hijo se beneficiará (recordemos que el azúcar blanco refinado solo endulza con calorías vacías).

2. Bocadillo y lácteo

Todo un clásico, sin embargo, podemos innovar y darle un giro probando con sabores nuevos. Por ejemplo, puedes probar con jamón serrano, queso de burgos cortado finamente y tomate natural, no procesado

, incluso puedes añadirle un pequeño chorrito de aceite de oliva.

Es aconsejable que optes pon el pan de barra de toda la vida en vez de pan de molde y si es integral, mejor que mejor. Sin embargo, si has estado dando al niño pan de molde no integral prueba primero a cambiar una de las dos cosas, y si lo tolera, prueba más tarde con lo otro. Si el cambio es demasiado brusco solo provocarás un rechazo inicial. Otros rellenos que puedes probar son mermeladas combinadas con queso crema. Si tu hijo tiene problemas de peso intenta que el queso sea bajo en grasa y la mermelada reducida en azúcar.

Por otro lado, un lácteo como un yogurt bebible les aportará energía pero sin llegar a empacharles.

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3. Crepes rellenos de fresas

Puedes hacer crepes o tortitas caseras, es una receta sabrosa y además sana si la haces tú en casa. Así controlas los ingredientes que llevan, sin aditivos y sin grasas hidrogenadas. Si quieres hacer la receta más ligera sustituye la leche entera por desnatada y la mantequilla por aceite de oliva.

Una vez que ya tengas hechos los crepes puedes rellenarlos con lo que quieras. Aqui las opciones son infinitas y todas ellas deliciosas, pero sin duda la opción más sana es rellenarlos con compota de frutas. Nosotros hemos elegido las fresas por su vistoso color, pero puedes escoger la fruta que quieras. Para ello, lleva a ebullición la fruta elegida y deja cocer unos minutos, después machaca la fruta y añade un poco de mermelada o miel. Una vez preparado el relleno solo tienes que introducirlo en los crepes y enrrollar ¡Sin duda tus hijos querrán repetir!

4. Frutos secos para un aperitivo rápido

Si no tienes tiempo de preparar nada siempre puedes optar por un puñado de frutos secos. La opción más sana son aquellos que no están salados, fritos o cubiertos con chocolate. Cuanto más naturales mejor. Para terminar, dale un yogurt desnatado (normal o bebible) y te asegurarás de que tu hijo esté recargado con energía hasta el final del día. Lo mejor de esta merienda es que no necesita preparación.

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5. Palomitas caseras

¿Quién dijo que las palomitas no son sanas? ¡¡Son sanísimas!! Eso si, tienen que ser caseras. Las palomitas de microondas no son nada recomendables para nadie, y mucho menos para los niños. Aparte de la cantidad exagerada de sodio y grasas hidrogenadas contienen también diacetilo, es un componente químico que aporta el aroma y sabor de la mantequilla a estas palomitas, sin embargo es tóxico e interfiere con la funcionalidad de las neuronas en el cerebro. Además el ácido perfluorooctanoico que se encuentra en el revestimiento de estas bolsas es cancerígeno para los animales, incluyendo los seres humanos.

Para hacer unas ricas palomitas caseras calienta en una sarten 1 o 2 cucharadas de aceite y añade media taza de palomitas (se puede comprar maiz en grano en prácticamente cualquier quiosco o herbolario). Pon una tapa a la sartén y espera a que empiecen a explotar. Para finalizar échale unas pizcas de sal. Otra opción es meter los granos en un bol para microondas con un chorro de agua y unos gramos de sal, taparlo con papel film (con unos pequeños agujeros para que respire) y poniéndolo a máxima potencia 5 minutos. ¡Ya tenéis merienda para acompañar a una buena película!

6. Galletas o bizcocho casero

El bizcocho o las galletas con leche son otro clásico de las meriendas y desayunos españoles. En el caso de las galletas, son nutritivas y muy prácticas porque puedes llevarlas a cualquier parte. Sin embargo, la opción de supermercado no es muy sana por contener en la mayoría de las ocasiones grasas hidrogenadas y elevadas cantidades de azúcar. Por eso, hazlas tú, te ahorrarás dinero y serán más saludables. 4 o 5 galletas acompañadas de una pequeña pieza de fruta serán una merienda que encantará a tus hijos.

7. ¡Al rico helado!

Los helados son una alternativa que encanta a los niños. Los de hielo no tienen grasa aunque sí azúcar. Los de crema son por lo general más calóricos pero no pasa nada por darles de vez en cuando. Si además quieres asegurarte de que se nutre correctamente a la vez que disfruta puedes mezclarle el helado con fruta y echar un chorrito de leche, después sírvelo en una copa. Otra opción es servir la bola de helado con láminas de fruta fina por encima y un chorrito de sirope de chocolate o fresa por encima, a modo de adorno. Y aún mejor, ¿y si optamos por hacer nuestro propio helado casero? ¡Imposible que se resistan!

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