Hoy nos vamos a ocupar de uno de los dilemas más complicados a los que un joven adolescente se tiene que enfrentar.

El ser humano pasa a lo largo de su vida por unas etapas de evolución claves para el desarrollo emocional posterior. El adolescente se tiene que enfrentar a la toma de muchas decisiones fundamentales para su crecimiento como persona adulta en un corto periodo de tiempo, cosa que muchas veces no es una tarea fácil.
Qué es mejor, ¿dejar de estudiar y ponerse a trabajar o seguir estudiando? Está claro que es una decisión que marcará los siguientes años en la vida de cualquiera. Ambas opciones tienen sus ventajas e inconvenientes pero vamos a analizar más detalladamente cuales son estos pros y contras de estudiar o trabajar
¿Cuales son los motivos que te llevan a pensar en dejar de estudiar?
Muchas son en ocasiones las excusas que se acumulan en la cabeza de un joven estudiante a la hora de decidir dejar los estudios: el deseo de independencia, tanto económica como familiar, el interés en probar cosas nuevas, la falta de interés por los estudios, el fracaso escolar, el entorno social que nos rodea, que nos empuja a poner la balanza hacia un lado o hacia el otro...
Dejar de estudiar puede parecer la salida fácilPor otro lado, está el joven que se ve obligado a dejar los estudios por necesidades familiares económicas y recurre a la búsqueda de trabajo como única opción. Muchas veces, la presión familiar es decisiva en este tipo de decisiones. Un joven necesita saber que hace algo por placer, por aprender, y no por obligación. La "rebeldía adolescente" suele aparecer en estos casos, y verse injustificada ante los ojos de un adulto.
El adolescente se encuentra perdido, sin rumbo, sin motivación. En el colegio nadie ha sabido entender el por qué de sus suspensos, de ese "fracaso" escolar y él solo ve una salida en ponerse a trabajar para sentirse útil. La orientación profesional-laboral, un equipo de profesionales que sepan escucharte y entender tus necesidades puede ser el eslabón perdido en ese camino hacia la toma de la decisión correcta.

¿Cuales son los motivos que te llevan a seguir con tus estudios?
Como adolescente, el encontrar una motivación, algo que te guste y que en el futuro quieras desarrollar, es uno de los principales motivos. También está el simple deseo de completar una buena formación para así obtener en el futuro un puesto de trabajo acorde a esa formación.
No tomes la decisión guiándote por la ley del menor esfuerzoLos padres juegan un papel fundamental en este punto. El no querer defraudarlos es otra de las razones que nos empuja a seguir con nuestros estudios y dejar la búsqueda de trabajo para más adelante. Según las estadísticas, el disponer de un entorno familiar estable, ayuda a que el joven estudiante deje los estudios más tarde. En cualquier caso, y afortunadamente, el dejar de estudiar no es una decisión sin retorno. Nunca es tarde para encontrar una motivación que te ayude a volver a las aulas.
¿Qué hacer?
En primer lugar, tanto decidir trabajar como seguir con los estudios son decisiones importantes y no se deben tomar a la ligera. Recapacita, pide ayuda profesional, a la familia, escucha las posibles opciones porque no todo es siempre blanco o negro. Dejar los estudios puede ser la salida fácil y el mundo laboral puede traerte otro tipo de inconvenientes no esperados. Puedes empezar con estos consejos.

- Haz una lista con tus puntos fuertes: habilidades, gustos, intereses, aficiones, objetivos concretos.
- Infórmate. Pregunta, investiga, lee...Seguro que hay cursos, seminarios, ciclos formativos que ni siquiera sabías que existían y que se adaptan a tus necesidades. Busca ofertas de trabajo, analízalas y valora si eso es lo que quieres.
- Valórate. Encuentra tu satisfacción personal, ya sea como estudiante o como profesional.
- Pide ayuda. En tu colegio seguro que hay personas que te pueden ayudar. Pide consejo a los que te conocen, pregunta todas tus dudas.
- Ten paciencia. Ser estudiante no es tarea fácil. Todos tenemos nuestros momentos de debilidad. La recompensa llegará.
Nadie dijo que trabajar o estudiar no fuese duro. Tenemos la llave del rumbo de nuestra vida, aunque a veces la vida nos quiera llevar por otros caminos. Vivamos y disfrutemos del momento que nos toca vivir porque al final lo que queremos es ser felices.