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Sobrecarga sensorial en los niños
Sobrecarga sensorial en los niños

NIÑOS

Sobrecarga sensorial en los niños

En muchas ocasiones los padres no se dan cuenta de que sus hijos sufren y padecen una sobreestimulación.

Los niños aprenden y crecen cuando están en un ambiente estimulante donde pueden jugar y explorar el entorno sin peligros. Aunque cuando hay demasiados sonidos o luces cerca de tu bebé se puede provocar una sobre estimulación y que exista sobrecarga sensorial. Cuando esto sucede, a menudo te encuentras con un bebé que se enfada, que grita o que llora sin ningún motivo aparente.

Es necesario que los padres aprendan a saber cuándo ocurre la sobreestimulación porque puede ser la culpable de la irritación de su pequeño.

Qué es

La sobreestimulación ocurre cuando los niños se ven abrumados por muchas experiencias, sensaciones, sonidos y actividades de las que pueden soportar en un mismo momento. Por ejemplo, un bebé recién nacido puede comenzar a llorar después de una reunión familiar en la que ha sido abrazado por muchos adultos extraños. Un niño en edad preescolar puede sufrir un colapso después de una fiesta de cumpleaños particularmente ruidosa , y un niño en edad escolar puede estar irritable si tiene demasiadas actividades extraescolares.

Cuando los niños están sobreestimulados, a menudo se sienten abrumados y cansados. Como resultado, sus arrebatos son una súplica por un tiempo de inactividad y no un acto de desafío. En consecuencia, los padres deben reconocer que lo mejor para sus hijos es pasar un rato tranquilo en un ambiente en paz y familiar. Desafortunadamente, sin embargo, es fácil confundir una rabieta con la necesidad de tranquilidad.

Por esta razón, es importante que los padres sepan cómo reconocer las señales de sobreestimulación. A algunos niños les va bien con mucha estimulación externa, mientras que otros necesitan más tiempo de silencio. La clave es determinar qué funciona mejor para tu hijo para que pueda lograr un equilibrio saludable de estimulación y tiempo de inactividad.

Cuando los niños están sobreestimulados, a menudo se sienten abrumados y cansados.Cuando los niños están sobreestimulados, a menudo se sienten abrumados y cansados.

Señales de sobreestimulación

Los niños responden de diferentes maneras a la sobreestimulación sensorial. Algunos niños tendrán un umbral bajo para ciertos tipos de estimulación. Entonces, responden negativamente a esta estimulación mucho más rápido que otros. Si bien los síntomas particulares de la sobreestimulación pueden variar de un niño a otro, hay algunas pautas generales que incluyen el llanto, la irritabilidad,las rabietas e incluso las crisis extremas.

Los niños también pueden ponerse más hiperactivos, agresivos o emocionados cuando están sobreestimulados. O bien, podrían hacer todo lo contrario y alejarse, retirarse de las personas o actuar con sueño. Ten en cuenta que los niños que están sobreestimulados no saben cómo lidiar con lo que están sintiendo. Tampoco tienen las habilidades de comunicación para hablar sobre su angustia. Entonces, responden de la única manera que saben, actuando. Las señales que debes tener en cuenta son las siguientes...

Recién nacido

Un bebé recién nacido que está sobre estimulado te mostrará estas señales:

  • Parece que está demasiado irritable o cansado
  • Llora más fuerte de lo normal
  • Gira su cabeza lejos de ti
  • Se mueve de forma brusca
  • Aprieta los puños, agita los brazos y mueve las piernas con fuerza

Niño hasta 3 años

Cuando un niño pequeño en edad preescolar está sobreestimulado, es fácil confundir su comportamiento con los "terribles dos años"... por lo que hay que diferenciar que no están desafiantes. Por este motivo es necesario saber cómo un niño está sobre estimulado a esta edad. Las señales de advertencia son:

  • Parece cansado, malhumorado y molesto
  • Llora mucho sin saber por qué
  • Se tira al suelo enfadado o llorando
  • Se niega a hacer cosas sencillas

En niños de más de 3 años

Si bien es mucho más fácil identificar la sobreestimulación en los niños mayores, especialmente porque pueden ser capaces de decirle qué es lo que está mal, todavía es útil saber cómo es a esta edad. Por ejemplo, un niño en edad escolar sobreestimulado puede mostrar las siguientes características:

  • Se comporta mal
  • Parece agresivo
  • Lanza ataques
  • Tiene un comportamiento gruñón
  • Parece que tiene sueño o que está cansado
  • Actúa de forma extraña

Los niños también pueden ponerse más hiperactivos, agresivos o emocionados cuando están sobreestimuladosLos niños también pueden ponerse más hiperactivos, agresivos o emocionados cuando están sobreestimulados

Cómo ayudar a tu hijo a estar más tranquilo

La clave para ayudar a tu hijo a sobrellevar la sobreestimulación es aprender cómo responde a los diferentes tipos de estímulos sensoriales. Conocer esta información te ayudará a evitar la sobreestimulación y evitará que tu hijo tenga unas rabietas.

Esto es especialmente importante con bebés y niños pequeños que aún no han aprendido ninguna técnica de afrontamiento. A medida que tus hijos crezcan, puedes ayudarles a sobrellevar la vida enseñando técnicas de respiración, yendo a caminar, recostándose en el suelo o centrándote en algo que les calme.

Además, existen otras técnicas adicionales que te pueden ir bien para calmar a tus hijos cuando se sienten sobreestimulados, teniendo en cuenta su rango de edad.

Calmar al bebé sobreestimulado

Cuando comiences a notar que tu bebé está sobreestimulado, llévale a un lugar tranquilo donde pueda calmarse. Si estás en casa, llévale a su habitación y apaga las luces. Si estás fuera de la casa con tu bebé, intenta ponerle en su cochecito con una manta suave. A veces, a los bebés les resulta relajante abrazarles y apretarles contra tu pecho. Puedes hacerlo con un porta bebés para poder realizar tus actividades diarias mientras tienes a tu bebé acurrucado cerca de ti.

Hasta 3 años

El primer paso es mantenerse calmado. Si te enfadas o te tensas, esto solo hará que las emociones de tu hijo se intensifiquen. Así que respira hondo y cálmate antes de ir a ver qué ocurre. A continuación, intenta reducir el ruido o la actividad alrededor de tu hijo. Una vez que tu hijo esté tranquilo, dale tiempo para que juegue solo.

Cuando tu hijo esté listo para volver a relacionarse contigo y con los demás, intenta ayudarles a poner en palabras cómo se siente. 

Calmar a un niño de más de 3 años

A esta edad, los niños están aprendiendo a calmarse. Pero, aún habrá ocasiones en que puedan necesitar tu ayuda. Si notas que tu hijo está luchando con la sobreestimulación, sugiérele que vaya a un lugar tranquilo y descanse, especialmente si siente que está cansado o irritable por este motivo. A veces, es útil que tu hijo lea o escuche música tranquila en su habitación con las luces atenuadas. Otras veces es posible que solo deban acurrucarse en el sofá junto a ti. Pon nombre a sus emociones y a lo que sucede. Tu hijo necesita tiempo para descansar y jugar. Al igual que ocurre con los adultos, los niños también necesitan tiempo para desconectar de los estímulos y evitar el estrés.

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