Menú
Remedios naturales para la amigdalitis en niños
Remedios naturales para la amigdalitis en niños

AMIGDALITIS

Remedios naturales para la amigdalitis en niños

Si tu hijo es propenso a tener amigdalitis, no te pierdas estos remedios naturales para aliviarle el dolor.

Si tu hijo ha empezado a tener dolor de garganta, tiene fiebre, le cuesta tragar y también tiene mal aliento, entonces es probable que tenga amigdalitis. Las amígdalas son la primera línea de defensa del sistema inmune contra cualquier patógeno que ingrese en la boca, por lo que son particularmente vulnerables a las infecciones.

La amigdalitis

Cuando ocurre la amigdalitis, es una inflamación de las amígdalas que puede ocasionarse por culpa de un virus o por bacterias que hayan causado la infección.

Los síntomas más característicos de esta enfermedad es el dolor de garganta (un niño pequeño puede negarse a comer porque le duele), dificultad al tragar (los niños pequeños pueden babear más de lo normal) y tener fiebre y mal aliento.

Si las causas de la amigdalitis es por un virus, las amigadlas están hinchadas y tienen placas blancas de pus, entonces será necesario el uso de antibióticos para tratar esta infección, y no es discutible. Será importante hacerlo para poder mejorar la condición.

Lo habitual es mantener las amígdalas hasta que normalmente los niños tienen más de 4 añosLo habitual es mantener las amígdalas hasta que normalmente los niños tienen más de 4 años

Lo habitual es mantener las amígdalas hasta que normalmente los niños tienen más de 4 años. Sin embargo, si tu hijo tiene más de cuatro episodios confirmados de amigdalitis con bacterias en la garganta, lo que limita comer, dificulta el crecimiento y causa ronquidos porque tu hijo está luchando por respirar, el médico probablemente te sugerirá que se las quite. Aunque esto, dependerá del criterio de tu médico y de si ve si realmente es mejor quitarlas que dejarlas.

Remedios naturales

Existen algunos remedios naturales que pueden ayudar a aliviar los síntomas de las amigdalitis y que de esta manera los niños se sientan mejor. Algunos de estos remedios naturales son los siguientes.

Manzanilla con limón y miel

Una manzanilla con limón y miel es antiinflamatorio, calmante y curativo. Solo tendrás que hacer una infusión templada, echar un chorreón de zumo natural de limón y una o dos cucharaditas de miel. Removerlo todo para que quede bien disuelto y tomarlo a sorbos pequeños.

Un polo de hielo

Aunque creas lo contrario, los polos de hielo también pueden ayudar a calmar el dolor de garganta y aliviar los síntomas y el malestar. Además tu hijo estará encantado por poder comerse un polo de hielo, sobre todo si tiene amigdalitis en verano.

Si la amigdalitis no mejora será necesario acudir al médicoSi la amigdalitis no mejora será necesario acudir al médico

Gárgaras

Hacer gárgaras con un cuarto de cucharadita de sal disuelta en un vaso de agua tibia también ayudará a tu hijo a que se alivie el dolor de garganta y el posible picor. Es necesario que esto solo se haga si tu hijo tiene edad suficiente para hacer gárgaras. A partir de los 5 o 6 años se les puede enseñar.

Hacer gárgaras con zumo de limón con una cucharada disuelta de miel también es buena opción, pero se tendrá que hacer por lo menos 5 veces al día. Es necesario que después el niño se lave los dientes para evitar el efecto corrosivo del limón en el esmalte dental.

Un humificador en el dormitorio

Usar vapor o hacer funcionar un humidificador en la habitación también ayudará a que se mejore el malestar de la garganta. Un humificador de aire frío o caliente es buena idea, pero si no tienes humificador, entonces puedes calentar una olla de agua caliente y ponerla en un lugar seguro donde el pequeño no alcance para poder mejorar sus síntomas.

Cuándo buscar ayuda profesional

Si la amigdalitis no mejora será necesario acudir al médico, sobre todo si hay presencia de fiebre como uno de los síntomas principales. Es posible que aparezca una infección secundario como la fiebre reumático o la faringitis por estreptococo. Existen otras complicaciones que pueden aparecer y que deberá el médico valorar. Si tu hijo no quiere hablar, no quiere comer, le duele mucho la garganta y la fiebre no mejora, consulta a tu médico inmediatamente.

Te puede interesar