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Qué hacer y cómo afrontar los primeros días en casa con tu bebé
Qué hacer y cómo afrontar los primeros días en casa con tu bebé

RECIÉN NACIDOS

Qué hacer y cómo afrontar los primeros días en casa con tu bebé

Una vez que ha pasado el embarazo y el parto, llega el momento de afrontar el cuidado del bebé, y durante los primeros días podemos creer que es imposible.

Los primeros días en casa con el bebé pueden ser todo un reto para los padres. No importa si son padres primerizos o no ya que el cambio en la vida es de 180 grados en cualquier caso. Los primeros días del bebé en casa puede ser algo complicado puesto que tienes que conocer a tu bebé y tu bebé también os tiene que conocer a vosotros.

Es importante tener algunos consejos claros sobre los primeros días de maternidad ya que tendrás que dominar nuevas habilidades para atender a tu bebé y también, tendrás que estar preparado/a para cambios en tu día a día.

Consejos para los primeros días en casa con tu bebé

La privación del sueño

Quizá tu bebé duerme hasta 20 horas al día, pero no lo hará en tramos largos, además de que se despertará indistintamente de que sea de día que de noche. Durante estos primeros días es importante que duermas en cualquier momento y lugar cuando el bebé duerme. Si es necesario pide ayuda a familiares para que puedas descansar y que cuiden a tu bebé por turnos. Tu descanso es primordial para estar bien física y emocionalmente. Por la noche, si es posible, haz turnos con tu pareja.

Los primeros días del bebé estaremos constantemente aprendiendoLos primeros días del bebé estaremos constantemente aprendiendo

Tendrás que calmar a tu bebé

Los bebés recién nacidos estaban acostumbrados a estar cómodamente en el útero y anhelan estar calmados de forma contante. Pero cuando tu bebé llora solo quiere que le calmes, necesita tu calor y consuelo. Puedes cogerle todo lo que quieras, balancearte, cantarle y permitirle técnicas de relajación como la succión del pezón o de un chupete. Cada bebé es un mundo por lo que deberás averiguar qué es lo que mejor funciona para poder calmar a tu pequeño.

Lactancia materna

La lactancia materna se piensa que es algo que sale de forma natural entre madres e hijos, pero la realidad es que en algunas ocasiones puede ser más complicado de lo que parece. Incluso hay madres que no pueden ofrecer lactancia materna a sus bebés por los motivos que sean y no pasa absolutamente nada, cada una decide qué es mejor para ella misma y para su bebé.

Si deseas amamantar a tu bebé deberás informarte bien sobre cuáles son las mejores técnicas. Puedes acudir a un experto en lactancia lo antes posible, antes de que surjan problemas. Así te ayudará a encontrar la mejor posición y también a resolver todas tus dudas.

La alimentación del bebé

Ponte lo más cómodo/a posible porque mientras alimentes a tu bebé estarás en un sofá o en la cama. No es rápido ni tampoco debes forzar a tu pequeño a que coma deprisa solo porque tú tengas que hacer cosas. Cuando tu bebé está comiendo todo lo demás puede esperar. Puedes leer un libro o revista, ver la tele y tener agua cerca para estar bien. Incluso puedes tener algunos aperitivos cerca por si te da hambre.

El bebé te despertará por las noches, pero aprovecha cualquier hora del día para dormirEl bebé te despertará por las noches, pero aprovecha cualquier hora del día para dormir

Involucrar a tu pareja

Un bebé es cosa de dos. Puede ser complicado incluir al papá o a la otra mamá, sobre todo si no tiene mucho tiempo o pasa demasiadas horas trabajando. Pero la realidad es que se puede conseguir y se debe hacer. Tu pareja también debe involucrarse en la crianza de sus hijos. Permite que se haga cargo del bebé, que le cuide, que le lave, que le alimente, que le duerma, que le vista... Todo lo que hace una madre en el cuidado del bebé también puede (y debe) hacerlo la otra parte.

Los dolores y el malestar

Cuando llegues a casa con tu bebé recién nacido no estarás bien. Te sentirás dolorida, tendrás malestares de haber dado a luz o de haber pasado por una cesárea. Tendrás complicaciones para moverte y es normal. Poco a poco podrás ir recuperando tu fuerza pero mientras estés sanando deberás designar a un miembro de la familia para que te cuide o al menos para que te asegures que no te sobrecargas con trabajo extra.

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