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Problemas durante la lactancia
Problemas durante la lactancia

CUIDA TU PECHO

Problemas durante la lactancia

La falta de información, de práctica por parte del bebé y de la madre e incluso la incomprensión y poco o nulo apoyo del entorno provocan problemas que pueden hacer peligrar la lactancia.

La postura es fundamental a la hora de dar de mamarLa postura es fundamental a la hora de dar de mamar

Dar el pecho es la manera más recomendable y saludable de alimentar a un bebé recién nacido durante sus primeros meses de vida e incluso durante los dos o tres primeros años. Pero la lactancia materna no siempre es fácil. A menudo, la falta de información, de práctica por parte del bebé y de la madre e incluso la incomprensión y poco o nulo apoyo del entorno provocan problemas que pueden hacer peligrar la lactancia materna. Pero esos problemas, si se detectan a tiempo y se corrigen pueden solucionarse con cierta facilidad.

Grietas en el pezón

Las grietas en el pezón son quizás uno de los problemas más comunes con los que se encuentran muchas madres que empiezan a dar el pecho. Las grietas son pequeñas heridas que pueden llegar a sangrar e incluso infectarse si no se curan a tiempo. Dar el pecho no ha de ser doloroso, por lo que en el momento en que el bebé provoca la más leve molestia en su madre, se ha de buscar una solución.

Las grietas se producen cuando el bebé no está lactando correctamente, porque ha tomado una mala postura, tiene el frenillo corto o porque usa otros objetos para succionar como chupetes o biberones.

Es importante corregir la postura del bebé si es incorrecta

Lo primero que hay que hacer cuando aparecen las grietas es intentar corregir la postura del bebé intentando que coja la aureola y no sólo el pezón, para evitar que éste roce con la boca del niño. Si el pequeño consigue corregir la postura las grietas dejarán de doler y en unos días se curarán.

La lactancia puede dar problemas que tienen soluciónLa lactancia puede dar problemas que tienen solución

Cuando el problema persiste, mientras el bebé aprende a succionar correctamente, es importante mantener la zona dañada lo más seca posible. Para ello hay que intentar evitar abusar de los discos protectores y las cremas. Estas, mejor si son de lanolina pura. En su lugar se puede usar la propia leche materna que queda después de una toma para extender en la zona dañada. Existen también unos protectores de plástico que crean un espacio vacío entre el pecho y la tela que son muy útiles para intentar mantener el pecho seco. Si a pesar de todas estas prevenciones, la herida se mantiene y hay sospechas de infección es recomendable consultar con un médico.

De la ingurgitación mamaria a la mastitis

En los primeros días de lactancia los pechos acostumbran a llenarse en exceso provocando una congestión mamaria que hace que el pecho moleste e incluso duela. Su excesiva hinchazón hace que al bebé le cueste engancharse correctamente y la leche fluye con dificultad.

La congestión mamaria puede provocar que el pecho moleste
Esta congestión acostumbra a sufrirse por un insuficiente vaciado del pecho por lo que a menudo se soluciona dando de comer con mayor frecuencia al bebé o vaciando el pecho manualmente o con la ayuda de un sacaleches.

Una ingurgitación puede derivar en la obstrucción de un conducto bloqueado por la retención de leche durante mucho tiempo. La solución es la misma que en el caso anterior, conseguir que el pecho se vacíe.

La lactancia se puede alargar en el tiempoLa lactancia se puede alargar en el tiempo

Cuando una congestión mamaria o un conducto obstruido no se curan a tiempo, el dolor local del pecho deriva en un malestar general, fiebre, agotamiento e incluso náuseas. En estos casos lo más recomendable es acudir a un médico para seguir un tratamiento antibiótico.

Hongos

Las cándidas son hongos microscópicos que pueden aparecer en el pecho por varias razones: por muguet en la boca del niño, esto es, unas placas blancas en las encías del bebé; por excesiva humedad en el pezón o incluso por haber tomado algún tipo de antibiótico. Los hongos deben ser tratados por un médico.

Pezón plano o invertido

A pesar de que muchas madres piensan que el pezón invertido puede llegar a ser un problema para amamantar a sus hijos, no tiene por qué serlo. En realidad el bebé lo que introduce en su boca es la aureola y no sólo el pezón, pues entonces se producirían las grietas antes indicadas. Cuando un bebé succiona correctamente llega incluso a sacar un pezón plano o invertido hacia afuera y se amamanta con total normalidad.

Incomprensión social

Este no es tanto un problema médico como sí un problema comunitario. La soledad de una madre, sobretodo si es primeriza, la falta de apoyo y comprensión por parte de sus allegados, que puede aumentar cuando la lactancia se prolonga en el tiempo, la pronta incorporación al trabajo u otros factores sociales pueden hacer peligrar la lactancia materna.

Por eso son tan importantes los grupos de apoyo que existen en muchos puntos de la geografía y que están formados por profesionales acreditadas que no sólo dan soluciones a los distintos problemas que pueden surgir como los arriba apuntados sino que también, y lo más importante, ayudan a las madres a no sentirse solas e incomprendidas para conseguir una lactancia materna exitosa.

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