MENTALIDAD

Modela la mentalidad de crecimiento en tus hijos

Modela la mentalidad de crecimiento en tus hijos

Descubre qué es la mentalidad de crecimiento y cómo puedes potenciarla en tus hijos, ¡les servirá para toda la vida!

Mª José Roldán Prieto Redacción Bekia Padres Publicado Actualizado 26 noviembre 2018 4 min

Los niños que tienen una mentalidad de crecimiento gracias a que sus padres se lo han ido inculcando tendrán más oportunidad de poder crecer y conseguir mayores metas en el futuro. Además, la mejor manera de aumentar el nivel de gratitud en los niños es enseñar este tipo de mentalidad: la mentalidad de crecimiento.

Mentalidad de crecimiento vs mentalidad fija

Las personas con "mentalidad de crecimiento" son más resistentes y tienden a superar las adversidades porque creen que el trabajo duro es parte del proceso y no creen que el fracaso sea una condición permanente. En una mentalidad de crecimiento, los estudiantes entienden que sus talentos y habilidades pueden desarrollarse a través del esfuerzo, la buena enseñanza y la persistencia. 

Lo opuesto a una mentalidad de crecimiento es una mentalidad fija. Los niños con una mentalidad fija creen que tienen una cierta cantidad de inteligencia y talento y nada puede cambiar eso.

Una mentalidad de crecimiento se forma por adultos a través del lenguaje y el comportamiento que modelamos para los niños. Para fomentar una mentalidad de crecimiento, se debe tener en cuenta el propio pensamiento y los mensajes que se envían a los hijos con las palabras y acciones. Elogiar a los niños por ser inteligentes sugiere que el talento innato es la razón del éxito, mientras que centrarse en el proceso les ayuda a ver cómo su esfuerzo lleva al éxito. Cuando los padres hablan positivamente sobre cometer errores, los niños comienzan a pensar en los errores como una parte natural del proceso de aprendizaje.

Lo opuesto a una mentalidad de crecimiento es una mentalidad fija
Lo opuesto a una mentalidad de crecimiento es una mentalidad fija

Afrontar las dificultades

Si tu hijo tiene dificultades, una de las peores cosas que puede hacer un padre es animarle a abandonar cuando se sienta en momentos bajos. En su lugar, utiliza la experiencia como una forma de enseñar resiliencia y una oportunidad de éxito.

Ayuda a tu hijo a pensar en estrategias y a hacer un plan de las acciones que tomará y cómo procederá, pero permítele tomar posesión de la solución. 

Un gran viaje a veces tiene algunas emociones desagradables, como estar confundido, frustrado o completamente aburrido... Cuando los niños entienden que el aprendizaje no es fácil ni divertido todo el tiempo y que tener dificultades con una habilidad no significa que sean poco capaces, es aquí donde se desarrolla la capacidad de recuperación y la perseverancia.

Enseñar a fallar está bien

Habla con tus hijos con regularidad acerca de sus propios fracasos y cómo fuiste capaz de perseverar o cómo fuiste más resistente... Los niños aprenden de los adultos que los rodean, por lo que si deseas que tus hijos resuelvan los contratiempos con gracia y modelo de calma y determinación, debes modelarlo primero en ti.

Tendrás que hablar con tus hijos de tus propios fracasos porque esto les ayudará a comprender que está bien fallar y que verán cómo las personas pueden resolver problemas y recuperarse. Hable de los contratiempos a medida que surjan para poder darles sentido. Ayuda a tu hijo a construir planes alternativos y piensa en diferentes maneras de ver las situaciones. Demuéstrales que ser flexible y saber resolver problemas es una cualidad útil y madura.

Discute los objetivos a largo y corto plazo
Discute los objetivos a largo y corto plazo

Discutir el esfuerzo y no los logros

El objetivo de una tarea no es la perfección y si intervienes constantemente, tu hijo se dará cuenta de que no tiene confianza en sus habilidades. Habla con tus familiares sobre cómo probar cosas nuevas y deja que cada miembro de la familia hable sobre cosas que son difíciles para ellos. Discute los objetivos a largo y corto plazo y cómo se logran ambos. Permite que los miembros de la familia compartan abiertamente sus miedos y cómo las superaron. Comparte los sentimientos sobre los desafíos y elogia cuando los miembros de la familia intentan perseverar en las tareas difíciles. 

Muestra ejemplo

La mejor manera para que los niños aprendan a ser "más fuertes" es observando a sus padres. Puedes decirle a los niños muchas cosas que quieres que hagan y cómo quieres que actúen, pero la verdadera lección es cómo actúas tú. Muestra a los niños cómo asumes tareas en las que si fallas e insistes luego puedes mejorar tus resultados. Modela la resiliencia para tus hijos y muéstrales que fallar no es nada de lo que temer. Tendrás que controlar tu propia ansiedad y dejar de controlar todo lo que hace tus hijos.

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