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Manualidades de Halloween para niños
Manualidades de Halloween para niños

ACTIVIDADES PARA LOS MÁS PEQUEÑOS

Manualidades de Halloween para niños

Halloween es una gran oportunidad para pasar más tiempo con los más pequeños y hacer actividades con ellas. Aprende a hacer momias, calabazas, fantasmas o vampiros con los que divertirte con tus hijos.

Manualidades de Halloween para niños Manualidades de Halloween para niños

La noche de Halloween, o noche de los muertos vivientes, es un evento que cada vez gusta más tanto a los niños como a los mayores, sobre todo a los amantes del terror. Puede ser una gran oportunidad para realizar actividades con nuestros hijos, por lo que os proponemos una serie de manualidades para realizar paso a paso, que son sencillas y muy divertidas, y darán a nuestra casa un toque de terror. En las manualidades, los pasos que impliquen usar tijeras o agujas, es mejor que los hagan los adultos, a menos que los niños sean mayores.

Momias de tela

Las momias son unas criaturas muy terroríficas, son muertos vivientes que fueron enterrados en el Antiguo Egipto. Podemos hacer con nuestros hijos estos muñecos, siendo una de las manualidades de Halloween que menos materiales precisan. Sólo necesitamos:

Alambre y alicates: útiles para hacer una momia de tela Alambre y alicates: útiles para hacer una momia de tela

- Alambre (podemos utilizar cualquiera que tengamos en casa, por ejemplo, cuerda de tendal de la ropa que nos haya sobrado). La cantidad depende del tamaño de la momia, pero no es necesario mucho.

- Pinzas o alicates que nos permitan cortar el alambre.

- Tiras de tela blanca o vendas.

El proceso, paso a paso, es el siguiente:

1. Cogemos el alambre y le daremos la forma básica de una persona, pero plana, sin falta de darle volumen (como cuando abrimos un clip). Empezamos doblando un círculo u óvalo desde el primer extremo del alambre, que será la cabeza, y con el resto vamos haciendo la forma general de un cuerpo, y cuando acabamos cortamos el alambre sobrante. Los brazos y piernas son sólo formas alargadas, no es necesario hacer las forma de las manos ni los pies, los haremos al finalizar.

2. Si utilizamos tiras de tela, es más fácil cuanto más largas sean. Las que tengamos, podemos atarlas unas con otra para conseguir una tira más grande. Si empleamos una venda, ella sola dará para recubrir al muñeco de alambre. Puedes darle un aspecto más viejo a la momia, porque lleva muchos siglos enterrada, introduciendo la tela o venda en un vaso que contenga agua y témpera color beige y dejándolo secar después.

3. Una vez preparada la tela o venda, recubriremos el alambre con ella, comenzando por la cabeza y siguiendo hasta los pies. Para darle volumen al muñeco, daremos muchas vueltas de tela en cada zona, y así quedará redondeado. Procuraremos que los nudos que unen las tiras queden escondidos.

4. Ya tenemos nuestra momia. Como la base es de alambre, podemos doblar sus extremidades para que quede, por ejemplo, sentado. También podemos doblar los extremos de las piernas para que queden pies. También podemos, si queremos, añadirle una cara a la momia con rotulador, o recortando unos ojos y boca de cartulina y pegándolos en la cara.

Éste es el proceso básico. A partir de aquí, podemos dejar volar nuestra imaginación y la de nuestros niños y hacer otro tipo de criaturas de terror, como vampiros, fantasmas, u otros tipos de muertos vivientes, como zombies, y añadirles los detalles que queramos.

Calabazas hechas con bolas de navidad

Podemos aprovechar viejas bolas del árbol de navidad para hacer pequeñas calabazas de Halloween para decorar la noche de las brujas y de los muertos vivientes. Para ello necesitaremos:

Bolas de navidad para hacer calabazas Bolas de navidad para hacer calabazas

- Bolas de navidad. Pueden ser todas las que queramos y de cualquier tamaño.

- Papel de seda color naranja.

- Cola blanca.

- 1 pincel un poco gordo.

- Retales de fieltro negro o cartulina negra.

- Pegamento.

Os explicamos cómo realizarlo paso a paso:

1. Cortamos el papel de seda naranja en tiras, que no han de ser muy grandes.

2. Mezclamos en un recipiente cola y agua a partes iguales y revolvemos. La cantidad dependerá de la cantidad de bolas, y el tamaño, que usaremos, pero tampoco es necesario mucha cantidad.

3. Vamos aplicando cola en la bola con el pincel, y colocando las tiras de papel de seda, cubriéndolas también con cola. Este tipo de manualidades ensucian mucho a la persona que las hace, pero lo pueden hacer los niños sin ningún problema (aunque sea un auténtico terror para las madres). Daremos las capas necesarias para que no se vea el color de la bola y quede un naranja uniforme, para ello tenemos que hacerlo sin apresurarnos, paso a paso. Cuando terminamos, lo dejamos secar.

4. Recortamos con el fieltro negro o la cartulina, según el materia que hayamos elegido, 3 triángulos: dos de ellos harán de ojos y uno de nariz de la calabaza. También recortaremos una boca, que puede ser normal o con dientes, para provocar más terror. El tamaño dependerá de la dimensión de la bola.

5. Pegamos con pegamento los rasgos de la cara en la calabaza de Halloween.

Ya tenemos nuestra calabaza de Halloween, podemos coger un cordel y colgarla del gancho que traía la bola de navidad, o dejar las que hagamos posadas en distintos sitios de la casa.

Fantasmas

En la noche de Halloween no pueden faltar los propios muertos vivientes, los fantasmas, los reyes del terror. Esa es una de las manualidades más sencillas, y queda muy bonita. Necesitaremos el siguiente material:

Fantasma de adorno Fantasma de adorno

- Bolsas de plástico o periódicos viejos.

- Celo.

- Un trozo de tela blanca grande, por ejemplo, una sábana vieja.

- Aguja e hilo.

- Rotulador negro, cartulina negra o fieltro de color negro (lo que prefiramos) para hacer los ojos y la boca.

- Opcional: un trozo de alambre o una percha de alambre.

El procedimiento, paso a paso, es el siguiente:

1. Con las bolsas de plástico, las hojas de periódico, o lo que tengamos a manos, hacemos una bola, un poco grande, que será la cabeza del fantasma. Lo recubriremos con celo para quede como una pelota que no se deshaga.

2. Recortaremos el trozo de tela con la forma, más o menos, de un círculo u óvalo, no es necesario que quede perfecto. Será el cuerpo del fantasma, y tiene que colgar un buen trozo debajo de la cabeza.

3. Colocamos la tela en la pelota, viendo que queda la forma de un fantasma. Cuando veamos cuál es la posición correcta, cogemos la aguja y el hilo y damos varias cosidas justo en el punto medio superior del fantasma. Así, por un lado, sujetamos la tela a la pelota y, por otro, se asegura el hilo porque de él colgará el fantasma. Cuando hayamos cosido, dejamos un trozo de hilo largo suelto y cortamos. Este hilo servirá para colgar al fantasma.

4. Llegó el momento de hacerle la cara. Podemos dibujar unos ojos y boca con rotulador, o hacer el patrón con cartulina o fieltro y pegarlo con pegamento. Los ojos son dos círculos u óvalos negros, y la boca puede ser sonriente, o con forma también ovalada para que provoque más terror.

5. Colgamos el fantasma del techo, quedará la tela colgando y dará la sensación de que los muertos vivientes se han colado en nuestra casa.

6. Podemos añadirle un paso opcional, que consiste en: o pegar con celo dos trozos de alambre en la base de la bola, o pegar una percha de alambre también en la base. Así, conseguiremos un fantasma con otra forma distinta y más volumen.

Podemos hacer tantos fantasmas como queramos, será una noche de Halloween llena de muertos vivientes que divertirán a los niños y sus amigos, además de habernos divertido los mayores realizando las manualidades.

Chupa-chups de vampiro

Halloween, además de ser una noche de terror para las personas, lo es también para los dientes, pues es la noche del atracón de caramelos de los niños. Hay muchas manualidades para decorar los dulces que nos comeremos, como estos pequeños vampiros. Los materiales son:

Chupa chups de Vampiro Chupa chups de Vampiro

- Chupa chups.

- Papel de celofán rojo.

- Fieltro negro.

- Cinta dorada fina (como la que se usa para hacer el lazo de un regalo).

- Papel o cartulina blanco y negro.

- Opcional: algodón blanco.

El procedimiento, paso a paso, es así:

1. Quitamos en envoltorio original de los chupachups.

2. Cortamos el celofán en trozos cuadrados lo suficiente grandes para que recubran la cabeza del caramelo y buena parte del palo. Para ello hacemos uno primero de prueba, y cortamos los demás según la medida que nos haya quedado bien. Envolvemos el caramelo con el celofán, frunciéndolo en la base del mismo y sujetándolo con un lazo de cinta dorada para que no se abra.

3. Ahora haremos capas para los vampiros, y se hacen, paso a paso, así: cortamos trozos de fieltro negro en forma rectangular. Colocamos el trozo sobre la mesa, y encima de él el chupa-chups, de forma que queden a la misma altura el borde superior del fieltro y el punto medio de la cabeza de caramelo. Cogemos un trozo de cinta y atamos fuerte con un lazo el chupa-chups y la capa juntos, en la posición que están, y haciendo el lazo a la altura del comienzo del palo: hemos de visualizar que el caramelo es la cabeza del vampiro y el palo es el cuerpo, por lo que la capa irá atada donde acaba la cabeza. Veremos que ha quedado un trozo de capa recubriendo parte del caramelo: eso es el cuello de la capa.

4. Con el papel blanco recortamos dos círculos, y con el negro otros dos más pequeños, que pegaremos dentro de los blancos: éstos serán los ojos. Los pegamos, a su vez, con pegamento de barra, en la parte de la cabeza donde irían los ojos.

5. Recortamos dos triángulos blancos pequeñitos, que serán los colmillos. Los pegamos, mirando hacia abajo (haciendo la forma de colmillos) a la altura donde iría la boca.

6. Ponemos el conjunto de chupa-chups en una bandeja llena de algodón, para que parezca niebla. Así tendremos un adorno en nuestra mesa que seguro encantará a niños y mayores.

Una vez que enseñemos a los niños a hacer el primer chupa-chups paso a paso, ellos pueden encargarse de hacer todo el proceso, mientras los adultos recortan los ojos y colmillos. Podemos, como en todas las manualidades, añadirles los toques que más nos gusten. Por ejemplo, si en vez de papel rojo usamos verde, podemos hacer chupa-chups de muertos vivientes, o también brujas.

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