Que tu hijo no quiera ir al colegio puede ser más grave de lo que parece. Algunos niños desarrollan la llamada fobia escolar, te contamos cómo tratarla.

Todos hemos vivido ese momento de tener que separarnos de la mano de nuestro padre o de nuestra madre para empezar nuestra andadura por la escuela. Se podrían describir muchos de los sentimientos y emociones que un niño siente cuando sobrepasa esa verja que lo separa de la protección familiar para adentrarse en la realidad: su enseñanza.
La fobia escolar puede necesitar tratamiento psicológico y farmacológicoLa fobia escolar desde sus principios se ha definido como el rechazo que siente el niño al tener que separarse de sus padres para comenzar su andadura en el colegio. Pero lo cierto es que años después muchos sociólogos y expertos en el tema veían incorrecto que este concepto se aplicara al simple hecho de la separación entre el niño y sus padres ante la entrada al colegio, llegando al punto de que se daban cuadros de ansiedad y otros síntomas como los mareos o el dolor de estómago que hacían que el niño se quedara en casa. Por esta razón, se propuso el término "rechazo al colegio", pero que sigue provocando un gran desacuerdo en lo que a conceptos se refiere y mucha confusión de términos.
Asimismo, la fobia escolar se puede definir como trastorno basado en la incapacidad parcial o total por parte del niño de asistir al colegio como consecuencia de sus miedos o algunos aspectos relacionados con la situaciones que puedan vivirse en la escuela y que influyen con totalidad en su comportamiento.
Signos y síntomas de la fobia escolar
Cuando un niño presenta el trastorno de la fobia escolar en su día a día, pueden observarse una serie de signos que ayudan, por así decirlo, a que los padres recurran a un especialista para darle tratamiento. El principal signo y también el más común, es el comportamiento del niño para no ir a clase. Aunque en un principio se produce de forma esporádica, la insistencia de este alegando que sufre dolencias o se siente mal, termina en el consentimiento por parte de los padres de que el niño se quede en casa y no acuda a la escuela. Hay que señalar que aunque puede darse también en adolescentes, las negativas de ir al colegio se produce sobre todo en niños pequeños.

De igual forma, pueden darse otra clase de síntomas menos frecuentes en su comportamiento como pueden ser los síntomas depresivos. Estos síntomas se basan principalmente en que el niño está triste o tiene sentimientos de impotencia e inseguridad. Este tipo de síntomas se producen más frecuentemente en las horas previas de ir al colegio, mejoran durante el día, cuando el niño es consciente de que no tiene que enfrentarse al hecho de la vuelta al cole, y empeorando por la noche al pensar que al día siguiente volverá a producirse la misma situación. Así, son síntomas que desaparecen totalmente durante épocas vacacionales.
Diagnóstico y tratamiento de la fobia escolar
El diagnóstico de la fobia escolar no suele resultar un proceso simple. Lo primero que se debe hacer cuando se den síntomas de que el niño pueda sufrir este trastorno, es asegurarse de que al pequeño no le sucede nada en el aspecto físico. Antes de llevar cualquier acción a cabo con respecto a la existencia del trastorno, se deberá realizar una visita al pediatra para que este nos asegure que las quejas del pequeño no son justificadas.
Una vez se haya pasado la prueba médica se procederá al diagnóstico del trastorno. En este diagnóstico se llevarán a cabo diversas entrevistas, tanto con los padres, parte muy importante en esta historia, como con el niño en el que se analizará en mayor profundidad su comportamiento. Si fuera necesario también se llevarían a cabo entrevistas con los profesores de la escuela en cuestión, con la finalidad de acercarse lo máximo posible a la razón por la cual el pequeño rechaza la vuelta al cole.
De esta forma, tras las diversas entrevistas que se hayan llevado a cabo, se hará un diagnóstico diferencial que estimará si el niño sufre un absentismo escolar voluntario, un trastorno con signos de ansiedad, con signos psiquiátricos o un trastorno en el que se aprecien problemas de aprendizaje o retrasos cognitivos en su comportamiento.
Acude al médico y habla con los profesores de tu hijoTras el diagnóstico, el especialista proporcionará unas orientaciones a los padres que se basarán esencialmente en la incorporación del niño a la escuela lo antes posible sin dejarse llevar por lo que los pequeños puedan argumentar para no ir a clase. Además de esto, el tratamiento del trastorno conllevará un seguimiento del niño en el que se realizarán técnicas para modificar la conducta de este en clase y, en general, en su vida diaria, y opcionalmente un tratamiento farmacológico para combatir los posibles signos de ansiedad que se den por esta vuelta al cole.
Consejos para los padres
El principal consejo de los especialistas hacia los padres ante la vuelta al cole tras haberse diagnosticado el trastorno de la fobia escolar, es insistir en la incorporación inmediata del niño a sus clases. Si no se insiste principalmente en este punto, el pequeño volverá a acomodarse a la situación que se haya presentado y es muy probable que puedan volverse a producir los signos que ya se hayan tratado.

Asimismo, si por algún motivo el pequeño argumenta alguna dolencia no hay que dejar de llevarlo a una revisión médica para comprobar si realmente existe tal dolencia o es un intento por parte del niño de no ir al colegio.
Además, los padres deben hablar a menudo con los hijos sobre los temores que estos presentan ante la vuelta al cole, así como fomentar las relaciones con otros niños de su edad e informar al colegio de los posibles problemas que puedan darse o que se hayan dando en el tratamiento del pequeño.