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El exceso de babeo en el bebé, ¿es normal?
El exceso de babeo en el bebé, ¿es normal?

SALIVA

El exceso de babeo en el bebé, ¿es normal?

A los dos meses los bebés comienzan a generar saliva, pero no han aprendido a tragarla automáticamente, ¿qué hacer?

Bebé babándoseAl principio los bebés generan saliva pero no la saben tragar automáticamente

La primera ocasión en la que los padres observarán que su hijo presenta una baba abundante será en torno a los dos meses de vida del bebé. A esta edad, que coincide también con la aparición de la sonrisa social y los primeros balbuceos, los bebés suelen iniciar un babeo que antes no presentaba. ¿Por qué?

Lo que los padres suelen pensar es que se acerca la salida de los primeros dientes. Comienzan ya a preparar los mordedores, cremas para la irritación de la piel, etc. Sin embargo, no es este el motivo. Los primeros dientes suelen empezar a salir en torno al sexto mes de vida y el babeo ya es abundante a los dos o tres meses.

Se debe, ni más ni menos, a que es a los 2 meses cuando los bebés comienzan a generar saliva. Sus glándulas salivales se activan y comienzan a funcionar y, además, el bebé aún no sabe tragar esta saliva.

¿Por qué el niño no traga la saliva?

Evidentemente, el niño sí está ya más que preparado para tragar la leche que ya lleva consumiendo desde hace varios meses. Lo hace como un acto consciente que ya domina. Sin embargo, tragar la saliva que producimos se hace como algo inconsciente y automático y esto, el niño, aún no lo controla. Pueden ser necesarios incluso dos años para que el bebé deje de generar tanta baba. Habrá épocas en las que parezca que el bebé ya domina el babeo y que, de repente, se de una regresión. Estas etapas suelen coincidir con la aparición real de los dientes, épocas en las que esté malito y con muchos mocos u otras circunstancias en las que tendremos que controlar especialmente su babeo.

Bebé mordiendo un mordedorEsta época coincide con el nacimiento de los primeros dientes, que les hace babear más

Y es que, esta baba pueden hacerle sentir realmente incómodo. Para mantenerlo seco, tanto la piel como la ropa, en esta fase tendremos que contar con un buen número de baberos, toallitas o pañuelos que nos permitan secarle para que su ropa no se moje y evitar que pueda resfriarse o sentirse incómodo. Además, la saliva puede hacer que debido a la humedad aparezca una irritación de la piel en zonas en torno a la cara o al cuello.

La buena higiene es importante para evitar que esta humedad excesiva genere otros problemas además de la irritación, como la aparición de hongos en su piel. En muchas ocasiones, veremos al cambiarles el pañal que el culete de los bebés también tiene irritación. Esto es así porque la saliva es ácida y al comenzar a tragarla, sobre todo en las épocas en las que es especialmente abundante, puede hacer que también se vuelvan más ácidas las micciones y defecaciones.

¿Cuándo debe preocuparnos el babeo?

Como decimos, es normal que durante los dos primeros años de vida los niños tengan baba de forma más o menos intensa. Más allá de esta edad, ya no suele ser habitual. Si persiste, deberíamos consultar al pediatra si hay alguna causa que explique este babeo persistente. También si, independientemente de la edad, la baba es tan abundante que se dan náuseas o hay riesgo de atragantamiento o ahogamiento. Además, si el niño de repente presenta un babeo muy intenso que no presentaba o que ya había controlado, especialmente si va acompañado de fiebre, problemas para respirar o mantener la cabeza erguida, deberíamos consultar rápidamente con el pediatra.

El pediatra examinará al pequeño y pedirá a sus padres la historia clínica. Además, un logopeda sería el encargado de dar las pautas necesarias para evitar que el niño trague saliva de forma incorrecta, poniéndole en peligro.

Madre limpiando la boca a un bebéLa única solución posible es esperar y limpiar, limpiar y limpiar

Estas consultas son recomendables porque este babeo abundante y persistente en el tiempo puede ser debido a ciertas infecciones, como la amigdalitis, o a otras afecciones como alergias o intoxicaciones. Siendo menos comun, también puede tratarse de un síntoma de algún tipo de trastorno del sistema nervioso, como casos de Esclerosis Lateral Amiotrófica o un accidente cerebrovascular, así como Parálisis Cerebral, Síndrome de Down o Trastorno del Espectro Autista. Estos trastornos han sido previamente identificados y van acompañados de otras señales, por lo que el exceso de babeo en sí no son un indicador suficiente.

Sin embargo, como decimos, sólo en casos de baba excesivamente abundante, de babeo de aparición repentina o de babeo persistente más allá de los dos años deberíamos preocuparnos. Durante los primeros meses los baberos, pañuelos y cremas para la piel serán nuestros mejores aliados.

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