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Cómo evitar que los hijos tengan una mentalidad de víctima
Cómo evitar que los hijos tengan una mentalidad de víctima

MENTALIDAD DE CRECIMIENTO

Cómo evitar que los hijos tengan una mentalidad de víctima

Evita que tus hijos tengan una mentalidad de víctima y potencien una buena mentalidad de crecimiento.

La mentalidad de víctima es un tipo de mentalidad totalmente opuesta a la mentalidad de crecimiento y que sólo generará problemas en la vida de las personas, tanto en el presente como en el futuro. Es necesario que los niños aprendan a fallar en exámenes o perder en los juegos. El fracaso, el rechazo y la desilusión son parte de la vida y es necesario aprender a lidiar con ellos para avanzar con éxito.

Como padre o madre es importante que enseñes a tus hijos a aprender a asumir la responsabilidad personal por la forma en que piensa, siente y se comporta de modo que no pase por la vida insistiendo en que es una víctima de personas mezquinas y circunstancias desafortunadas. Incluso cuando se enfrenta a dificultades deberás capacitar a tu hijo para tener una mentalidad fuerte y resiliente, es decir, que sea capaz de afrontar la adversidad.

Un niño que se queja constantemente de las 'injusticias' de la vida, puede estar teniendo una mentalidad de víctima, que siente está con una actitud de tipo: 'pobre de mí'. Antes de que comience a tener esta actitud ante la vida, es necesario que lo evites para que tu hijo se sienta con la fuerza suficiente para afrontar las adversidades.

Es necesario que pases tiempo hablando de lo que agradeces tú todos los díasEs necesario que pases tiempo hablando de lo que agradeces tú todos los días

Potencia la gratitud

La gratitud mantiene a raya la autocompasión. Es necesario que pases tiempo hablando de lo que agradeces tú todos los días, así tu hijo aprenderá a hacer lo mismo. Incluso cuando existan circunstancias adversas en la vida, ser agradecido es la mejor forma de poder seguir avanzando.

Para ello es una buena idea crear rituales diarios para trabajar la gratitud, así tu hijo aprenderá a reconocer las razones por las que debe estar agradecido. Algunas ideas son:

-Durante la cena pregunta a tu hijo sobre cuál ha sido la mejor parte del día.

-En la cama antes de dormir, pide a tu hijo que diga 3 cosas buenas que le han pasado hoy.

-Crea un tablón de la gratitud y anota las cosas por las que está agradecido.

Silenciar el pensamiento negativo

Enseña a tu hijo a que sea capaz de silenciar el pensamiento negativo. Hay niños que son más pesimistas que otros, pero con un poco de ayuda, pueden reconocer que su pensamiento negativo puede no ser exacto con la realidad. Para silenciar el pensamiento negativo hay que buscar excepciones a la regla.

Si por ejemplo tu hijo dice que nunca hace nada divertido, recuérdale las actividades divertidas que ha hecho últimamente. Si dice que a nadie le gusta, señala las personas que sí es especial para ellas.

Aprender a lidiar con las emociones incómodas

Tu hijo puede aprender a manejar las emociones incómodas como el miedo, la ansiedad, la ira o la tristeza. Es menos probable que los niños que tienen habilidades de afrontamiento saludables insistan en que los eventos menores son catastróficos. Un niño que tiene confianza en su capacidad para manejar la decepción, por ejemplo, no dirá que todo es injusto ni se quejará demasiado cuando toque regresar a casa después de pasar un tiempo en el parque.

Para conseguir esto es necesario que disciplines el comportamiento de tu hijo pero que al mismo tiempo, respetes sus emociones. Hazle saber a tu hijo que su emociones están bien y que no pasa nada por sentirse enfadado o triste, solo tendrá que saber cómo expresar estos sentimientos. Muéstrale empatía y respeto.

Habilidad de resolución de problemas

Es probable que los niños que carecen de habilidades para resolver los problemas adopten un enfoque positivo de la vida... todo serán obstáculos para ellos. Un niño que no sabe cómo hacer sus deberes de matemáticas puede resignarse a una calificación mala sin siquiera intentar encontrar una solución. O bien, un niño que no forma parte del equipo de fútbol puede pensar que es un atleta terrible, aunque le encante el futbol.

En este sentido es necesario que los niños aprendan a resolver los problemas. Un niño que toma medidas cuando enfrenta dificultades es mucho menos probable que se vea a sí misma como una víctima indefensa. Los niños con buenas habilidades para resolver problemas pueden evitar que pequeños obstáculos se conviertan en obstáculos importantes.

Asertividad

Es necesario que los niños aprendan asertividad, no tiene que ser una víctima pasiva. Si otro niño le quita un juguete tendrás que enseñarle a cómo recuperarlo. Si otros niños le molestan, tendrás que enseñarle a hablar con el maestro para solucionar ese problema.

Los niños con habilidades de asertividad pueden hablar y decir: "No hagas eso" o "No me gusta cuando haces eso". Haz que tu niño use sus palabras y reducirás la probabilidad que se convierta siempre en la víctima.

Es fácil para los niños pensar que tienen los mayores problemas del mundoEs fácil para los niños pensar que tienen los mayores problemas del mundo

Ayudar a otros

Es fácil para los niños pensar que tienen los mayores problemas del mundo. Demostrarles que hay muchas otras personas con problemas más grandes puede ayudarlos a ver que todos enfrentan dificultades. Ayudar a otras personas puede mostrarle a su hijo que no importa qué tan joven sea, o no importa qué problemas haya experimentado, tiene la capacidad de ayudar a otra persona.

Para conseguirlo tendrás que ser un buen ejemplo y participar en actividades de voluntariado, ayudar a tus vecinos, amigos o familiares cuando lo necesiten realmente, recaudar fondos para una buena causa, etc. Puedes incluso involucrar a tu hijo en actividades de servicio a la comunidad de forma regular para que tenga las oportunidades de participar en la creación de un mundo mejor.

Juego de roles

El juego de roles es una estrategia magnífica que enseña a los niños a saber qué hacer cuando se tienen que enfrentar a problemas. Los. niños aprenden mejor cuando tienen la oportunidad de practicar sus habilidades de primera mano. Ayuda a tu hijo a aprender a evitar una mentalidad de víctima mostrándole cómo lidiar de manera proactiva con situaciones difíciles.

Si dice que nadie juega con él en el recreo, ayúdale a practicar preguntando si puede jugar contigo. Si le rechazan, enséñale alternativas para realizar si los demás no quieren jugar a su lado. Cuando se dé cuenta de sus elecciones para responder a situaciones difíciles, será más probable que tome medidas positivas. 

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