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Cómo enseñar a los niños a ser más amable con los demás
Cómo enseñar a los niños a ser más amable con los demás

AMABILIDAD

Cómo enseñar a los niños a ser más amable con los demás

Tus hijos pueden aprender a ser más amables y bondadosos gracias a tu ejemplo y estos consejos... ¡Tendremos una sociedad mucho mejor!

Hay niños que no saben ser amables con sus iguales, no porque no puedan hacerlo, sino porque nadie les has enseñado o ven en los adultos ejemplos de comportamientos poco amables. En la actualidad, vivimos en una época donde las publicaciones en Internet pueden tener comentarios al momento tanto de personas que se conocen como personas que no se conocen. Estas reacciones pueden ser amables o groseras. Es por esto que resulta muy importante que los padres enseñen a los niños a ser amables con los demás.

La importancia de la amabilidad

En la actualidad parece que juzgar y criticar a los demás sea algo normal. Es fácil criticar a otras personas, sean quienes sean. Que las personas no sean demasiado amables con otros no es algo nuevo, ha sido así desde siempre, pero eso no significa que sea correcto. Los niños están aprendiendo como otras personas tanto en la vida real como en la virtual no son amables con los demás.

Los niños también tienden a no ser capaces de ver el panorama general. Debido a que los niños pequeños por lo general se enfocan en el ahora y no piensan demasiado en el futuro, es posible que no se den cuenta de los efectos completos de los comportamientos negativos como la exclusión o el acoso en otros niños puede tener en el futuro para esas personas. Los niños son egocéntricos por naturaleza por lo que les cuesta tener empatía sin hacer un esfuerzo consciente.

Los niños también tienden a no ser capaces de ver el panorama generalLos niños también tienden a no ser capaces de ver el panorama general

Pero esto no significa que no puedan ser agradables y amables con los demás. Los niños están conectados para tener empatía por los demás y quieren ayudar de forma innata. Los padres, cuidadores, maestros y otros adultos pueden aprovechar estos instintos naturales y alentar a los niños a pensar sobre los sentimientos de otras personas antes de actuar y enseñarles cómo practicar la bondad en sus vidas cotidianas.

Formas en que los padres pueden fomentar la bondad en los niños

Para nutrir la bondad y la amabilidad en los niños, intenta incorporar algunas de estas prácticas en vuestras rutinas diarias.

Sé un buen ejemplo

Los niños pequeños necesitan ver en ti las buenas acciones para después llevarlas a acabo. También necesitan recordatorios para ser empáticos. Pide a tu hijo que trate de recordar cómo se podría sentir la otra persona antes de decir algo acerca de alguien y que se tome el tiempo necesario para considerar cómo le puede afectar.

¿Cómo se sentiría si descubriera que alguien se estaba burlando de su vestido o criticándole por no resolver un problema de matemáticas lo suficientemente rápido? Enseñar empatía es la clave para que los niños aprendan a ser amables con los demás.

El adagio de no decir nada si no tienes algo bueno que decir sobre alguien es correcto para enseñar a los niñosEl adagio de no decir nada si no tienes algo bueno que decir sobre alguien es correcto para enseñar a los niños

Si no vas a decir algo bueno, mejor usa el silencio

El adagio de no decir nada si no tienes algo bueno que decir sobre alguien es correcto para enseñar a los niños. Enseña a tu hijo a adquirir el hábito de decir solo cosas positivas: el tipo de cosas que harán que alguien se sienta bien en lugar de triste. Enseña a morderse la lengua si va a decir algo feo sobre alguien. Por ejemplo, si su amigo le pregunta si le gusta un dibujo que hizo y no le gustó, puede practicar para encontrar algo positivo al respecto. "Me gustaron los colores que usaste" o "Hiciste una bonita casa grande" o algo similar. No debería mencionar lo que no le gustó. Otro ejemplo: si un compañero de clase no es muy bueno en deportes, tu hijo puede alentarlo y elogiarlo por intentarlo.

Utilizar más la sonrisa y las buenas palabras

También es una buena idea hacer que los niños adquieran el hábito de ser amigables y decir algo bueno a otros. Sé un buen ejemplo y trata de ser amable con las personas con las que interactúas durante el día. Deja que tu hijo le diga a la encargada del supermercado que tenga un buen día o que fue muy amable en la atención que os brindó. Tu comportamiento tiene que ser el que deseas ver en tus hijos.

En este sentido, es importante también enseñar buenos modales y ser respetuoso. Saludar a otras personas, despedirse, hablar con respeto y tono amable, dar las gracias, pedir por favor, disculparse cuando sea necesario... etc. Todo esto cosechará beneficios interpersonales que le harán convertirse en una persona querida por los demás.

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