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8 técnicas de disciplina que empeoran el comportamiento de los hijos
8 técnicas de disciplina que empeoran el comportamiento de los hijos

COMPORTAMIENTO

8 técnicas de disciplina que empeoran el comportamiento de los hijos

Si sigues cualquiera de estas 8 técnicas de disciplina el comportamiento de tu hijo empeorará notablemente.

Los niños necesitan normas, límites y disciplina para mejorar su comportamiento y sentirse seguros y amados dentro del hogar. Pero también existen algunas estrategias o técnicas de disciplina que los padres usan a menudo y que en realidad, pueden empeorar la conducta de un niño. Aunque en general los padres siempre lo hacen con las mejores intenciones, estas técnicas de disciplina pueden ser del todo contraproducentes.

1. Gritar

Es seguro que no existe un padre o madre en todo el planeta que no haya gritado o elevado la voz a sus hijos por lo menos, una vez en su vida. Gritar de forma habitual a los niños no es útil, no educa y además, puede generarles graves problemas emocionales. Gritar hace que los niños desconecten de lo que se les está diciendo por lo que es menos probable que hagan caso.

Los niños se vuelven insensibles a los gritos muy rápidamente, por lo que si les gritas con regularidad perderá el efecto y hará que los niños se vuelvan inmunes. Como resultado, no escucharán el mensaje que les quieres transmitir y se repetirá el comportamiento indeseado.

Los niños se vuelven insensibles a los gritos muy rápidamenteLos niños se vuelven insensibles a los gritos muy rápidamente

2. Regañar mucho

Cuando a los niños se les regaña demasiado también pierde efectividad en su comportamiento. Normalmente se utiliza para enseñar a los niños a que deben comportarse de una forma responsable. Cuando los niños saben que no necesitan recordar lo que tienen que hacer porque sus padres les reñirán para recordárselo, no se esforzarán por comportarse de forma más responsable.

El regaño también puede llevar a que los niños a que contesten de forma automática: 'Vale', 'Lo sé', 'Lo siento'. Alienta a los niños a discutir, a decir que lo harán más tarde o que sienten lo que han hecho (pero sin intención de mejorar la conducta en el futuro). No se toman medidas inmediatas. En lugar de dejar que tus hijos se quejen, es mejor darles consecuencias inmediatas o advertencias para que sepan qué deben hacer y cómo.

3. Avergonzar a los hijos

Avergonzar a los hijos o castigarle no es útil. Muchos padres ante la desesperación cuando sus hijos están fuera de control utilizan la vergüenza y esto, empeora las cosas siempre. Someter a un niño a humillación puede alimentar la ira de un niño y empeorar las conductas. Si no estás seguro de qué hacer con los problemas de comportamiento de tu hijo, busca ayuda profesional en lugar de tratar de avergonzarlo para que se someta.

4. Solo hablar sin escuchar

Una conversación larga solo conseguirá que tu hijo deje de entender lo que le estás diciendo, desconectará de tus palabras. En lugar de escuchar lo que dices es probable que esté pensando en lo mucho que le desagrada escucharte hablar cuando te pones así.

Es mejor mantener las explicaciones cortas sobre lo que ocurre. Explica la razón por la que quieres que tu hijo cambie su comportamiento y expresa tus expectativas en el futuro. En lugar de decirle de forma repetida que ha hecho mal algo, aprovecha la oportunidad para explicarle cómo debe hacerlo y enseñarle las habilidades para resolver problemas más acordes a ese momento, así sabrá que tiene que hacer la próxima vez.

5. Amenaza repetidas

Si amenazas a tus hijos de forma repetidas aprenderán a que no vas en serio, sobre todo cuando no cumples las consecuencias. Después de todo, ¿por qué un niño escucharía si supiera que realmente no le quitarás esa salida a la casa de la abuela este fin de semana?

Solo amenaza en quitar privilegios o dar una consecuencia negativa cuando realmente lo vayas a cumplir. La disciplina consistente es necesaria si realmente quieres que el comportamiento de tu hijo cambie y mejore.

6. Castigo desproporcionado

Muchos padres amenazan de forma exagerada a causa del enfado, pueden decir cosas como: '¡No verás más la televisión en toda tu vida!'. Sin embargo es probable que no vea la televisión durante un año entero, por lo que no es una consecuencia real. Si tu hijo pierde todos los privilegios que tiene o pierde un privilegio por demasiado tiempo, también perderá la motivación por mejorar su comportamiento.

Los niños en ocasiones pueden darse por vencidos cuando sienten que han perdido de todos modos. Quitar todos los privilegios es contraproducente porque los niños se dan cuenta que es casi imposible dar nuevas consecuencias y entonces sienten que pueden comportarse cómo quieran, porque da igual ya lo que pase. Las consecuencias negativas deben ser sensibles al tiempo. Los niños deben estar conscientes de lo que pueden hacer para recuperar los privilegios que han perdido indefinidamente.

7. Consecuencias que no están relacionadas con la conducta

Darle a un niño una consecuencia que no tiene relación con la mala conducta que ha tenido, puede ser confuso para él. Si por ejemplo un niño ha pegado a su hermano y sus padres le obligan a escribir 100 veces 'no pegaré a mi hermano', no enseña a cómo resolver el conflicto pacíficamente la próxima vez, y además puede fomentar la aversión a la escritura.

La mejor manera de enseñar a los niños es utilizando las consecuencias lógicas o naturalesLa mejor manera de enseñar a los niños es utilizando las consecuencias lógicas o naturales

La mejor manera de enseñar a los niños es utilizando las consecuencias lógicas o naturales. Las consecuencias lógicas ayudan a los niños a recordar por qué están recibiendo una consecuencia y evita que el niño repita la mala conducta en el futuro. Las consecuencias naturales son consecuencias que surgen solas después de un comportamiento negativo, como oler mal si no se ducha y que los demás se aparten del mal olor que desprende.

8. Pegar a los niños

Hay mucha controversia en esto de pegar a los niños, pero, ¿a ti te gusta que te peguen? Esto se llama agresión y es delito. Si pegas a tu hijo porque ha pegado a su hermano, ¿qué le estarás enseñando? Que pegar es adecuado en momentos de conflicto por lo que tu hijo recibirá un mensaje confuso a esto.

Además, los niños que reciben azotes de sus padres tendrán muchas más probabilidades de comportarse de manera agresiva puesto que aprenden que este comportamiento violento es normal y aceptable. Sienten que si están enfadados tienen derecho a actuar de forma violenta porque es su forma de 'estar mejor' o de 'enseñar' a los demás cómo se sienten en un momento determinado donde la ira les domina por completo.

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