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Consecuencias de los insultos en los niños
Consecuencias de los insultos en los niños

AUTOESTIMA

Consecuencias de los insultos en los niños

Los insultos no son solo palabras... Pueden dolor más que incluso los golpes y quedarse anclados en el corazón produciendo dolor emocional.

Todo el mundo sabe que las palabras pueden hacer mucho más daño que los palos y las piedras. Los insultos es un tipo de intimidación más dañino y doloroso. Las víctimas sienten que los mensajes que dicen sobre ellos son reales aunque no sea así. Los insultos hacen que las víctimas crean que esas palabras dañinas les definen cuando en absoluto es así. Palabras hirientes como: 'gordo', 'retrasado', 'empollón' o cualquier otro nombre despectivo hará que la autoestima se vea socavada. Son muchos los insultos que hieren el corazón de las personas.

Tanto en las escuelas como en los hogares se utilizan los insultos habitualmente, esto es alarmante teniendo en cuenta las consecuencias negativas que tiene esto. Es en la escuela donde realmente pueden haber serios problemas con el tema de los insultos. Los insultos también hacen que sea cada vez más difícil para las víctimas confiar en las percepciones sobre sí mismas. Independientemente de los nombres que se usen acerca de la víctima, los mensajes subyacentes y de repetición son "no eres lo suficientemente bueno" y "no estás a la altura". Aquí hay otras formas en que los jóvenes se ven afectados por las insultos... y que hay que poner freno cuanto antes.

Afecta el sentido de la identidad de la víctima

Con el tiempo, los insultos pueden consumir lentamente la autoestima y la víctima ya no se verá a sí misma de manera realista. Por ejemplo, si a una niña se le llama regularmente "gorda", puede verse con sobrepeso incluso después de perderlo. Este tipo de imagen corporal distorsionada suele ser la etapa inicial de un trastorno alimentario realmente peligroso.

Afecta al sentido de bienestar

Los insultos provocan cambios notables en la personalidad y el comportamiento de los afectados. Por ejemplo, las víctimas adolescentes pueden ser más sensibles, hostiles o aislarse. 

También pueden inventar excusas para evitar acudir a clase y perder interés en actividades externas. En muchas ocasiones, las víctimas a menudo están insatisfechas con la vida. También pueden luchar con sentimientos de soledad y desesperación.

Los insultos provocan cambios notables en la personalidad y el comportamiento de los afectadosLos insultos provocan cambios notables en la personalidad y el comportamiento de los afectados

Se sienten controlados por otros

Cuando un acosador llama a otra persona un insulto, está tratando de controlar cómo otros ven a la persona. Por ejemplo, un acosador puede llamar a alguien "estúpido". Este insulto generalmente se hace frente a otros y tiene el propósito de alentar a otros a ver a la persona como "estúpida" también. Si se repite esto de forma habitual, con el tiempo, otras personas, incluido el objetivo, pueden comenzar a asociar la palabra "estúpido" con esa persona. Y, finalmente, esa etiqueta hiriente puede convertirse en parte de quién es esa persona.

Abre la puerta a la violencia

En casos más severos, los agresores que insultan a otros a menudo actuarán sobre su ira y actuarán también de manera física. De hecho, muchos crímenes de odio comienzan con insultos. Un insulto es una forma de agresión verbal que puede tener consecuencias fatales. Si tu hijo recibe insultos en la escuela debes parar cuanto antes esto y comunicarlo con el profesor o el director para que tomen las medidas pertinentes.

Afecta al estado de ánimo

Es importante recordar que los cambios repentinos en el estado de ánimo a veces pueden indicar que se está llevando a cabo la intimidación. Nunca ignores los cambios en el estado de ánimo de un niño o ni pienses que es algo hormonal hasta que hayas determinado por qué se ve demasiado distante. 

Los cambios en el comportamiento, los hábitos de sueño y los estados de ánimo siempre deben considerarse las primeras señales de advertencia de que algo está mal. No es raro que las víctimas de insultos y otros tipos de acoso escolar experimenten ansiedad y depresión. Si tu hijo muestra un cambio en el estado de ánimo, un médico tendrá que evaluarle de inmediato.

Afecta a la salud mental

Los insultos pueden tener graves consecuencias en la salud mental de las víctimas. De hecho, es una de las formas más dañinas de acoso escolar o de relación entre personas. Por ejemplo, algunas víctimas se deprimen tanto a causa de los insultos que reciben que comienzan a sentirse inútiles, indefensos y fuera de control. Algunas víctimas pueden incluso contemplar el la idea de suicidarse . Si tu hijo habla de la muerte o quiere morir, no ignore estos comentarios... tu hijo tendrá que ser evaluado por un médico.

Afecta la salud física

A menudo, cuando los niños reciben insultos, su salud física se verá perjudicada. Además de tener problemas para comer o dormir, también pueden quejarse de malestar estomacal y dolor de cabeza. Además, algunas víctimas pueden desarrollar trastornos por estrés postraumático , úlceras u otras afecciones relacionadas con el estrés.

Si observas que alguien está insultado a otra persona, no mires hacia otra parteSi observas que alguien está insultado a otra persona, no mires hacia otra parte

Insultar es faltar al respeto

Si observas que alguien está insultado a otra persona, no mires hacia otra parte. Es importante que pongas de tu parte para que quien recibe el insulto se sienta validado como persona y por tanto, invalide el insulto que ha recibido. Nadie de ninguna edad debe recibir insultos de otras personas. Es necesario que desde la infancia, a los niños se les eduque desde el respeto y la amabilidad hacia otras personas.

Aunque en la sociedad los insultos parecen que están a la orden del día porque se ven en la calle, en los programas de televisión, en la escuela, entre las relaciones de las personas... e incluso se puede observar en los propios hogares, es necesario hacer una reflexión social.

Insultar a otras personas es faltar al respeto, significa que los sentimientos de la otra persona no nos importa lo más mínimo y eso es lo que se debe evitar a toda costa. Hay que educar a los niños desde el respeto mutuo, dejando estas palabras malsonantes y además hirientes en el olvido. Cuando una persona insulta a otra, es una forma de agresión verbal por lo que, cuando se realiza de manera reiterada la persona que recibe estos insultos puede verse perjudicada seriamente tanto a nivel emocional y también, a nivel físico (puesto que el estrés emocional también puede afectar al cuerpo con síntomas físicos). Recuerda, no es ético que emplees insultos para dirigirte a nadie y tampoco debes permitir que nadie lo emplee para dirigirse a ti.

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