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Ayuda a que tu hijo adolescente diga NO al tabaco
Ayuda a que tu hijo adolescente diga NO al tabaco

ADOLESCENTES

Ayuda a que tu hijo adolescente diga NO al tabaco

La presión social en los adolescentes puede hacerles fumar... ¡pero tú puedes enseñarle a que diga que NO al tabaco!

Un adolescente puede caer fácilmente en el hábito de fumar, normalmente a causa de la presión social y por el desconocimiento que tiene sobre las terribles consecuencias que tiene para la salud el tabaco. Es importante educar a los niños con criterio propio para que aprendan a decir que no cuando no quieran hacer algo o cuando vean que las consecuencias son malas, sin dejarse arrastrar por la presión social de los iguales.

Es muy importante que ayudes a tu hijo adolescente a que diga que no al tabaco, porque de esta manera también tendrá la fuerza de voluntad necesaria para que diga que no también a otro tipo de sustancias peligrosas para la salud.

Conversar con tu hijo para que diga que NO

Por mucho que no quieras creerlo, la presión de grupo es algo real y los niños suelen caer en ella. Si a tu hijo le ofrecen un cigarro y nunca has hablado con él sobre cómo rechazarlo y las malas consecuencias de fumar, lo más probable es que diga que sí y acceda a fumar para ser mejor aceptado por los demás.

Es una buena idea hacer un juego de roles en los que ofrezcas cigarros a tu hijo y que le enseñes diferentes formas de decir que no. Algunas ideas son:

-No gracias, no me gusta el olor que tiene

-No gracias, necesito estar en forma para hacer deporte

-Gracias, pero prefiero no fumarme ese cigarro

-No me gusta cómo me hace sentir

Es una buena idea hacer un juego de roles en los que ofrezcas cigarros a tu hijoEs una buena idea hacer un juego de roles en los que ofrezcas cigarros a tu hijo

Mima las conversaciones con tu hijo

Si hablas demasiado con tu hijo o te obsesionas con que no fume y hablas de eso a todas horas, solo aumentará las posibilidades de que tu hijo fume. Si le dices a tu hijo cosas como: 'No tienes que fumar nunca' o 'todos los fumadores son malas personas', en realidad solo estarás tentando a que lo pruebe y lo compruebe por su cuenta. Recuerda que en un adolescente es probable que realice todas las conductas que tú le prohíbas hacer. Es mejor informar y que sean ellos quienes tomen las decisiones correctas.

Mimar las conversaciones y que sean conversaciones de alta calidad con los hijos, puede hacer que no coja un cigarro nunca. Los estudios muestran que una misma conversación no funciona para todos los adolescentes por igual. Tú eres quien conoce mejor a tu hijo, por lo que deberás considerar cuál es la mejor forma de llegar a tu hijo. Aunque sea un tema serio, debes mantener la conversación libre de juicios, amenazas o castigos... recuerda que es él quien debe tomar la elección.

Enfatiza en la importancia de tomar buenas decisiones

En lugar de hablar solo sobre los peligros de fumar en repetidas ocasiones, habla sobre la importancia de tomar decisiones saludables. Discute cómo comer una dieta saludable, dormir lo suficiente y hacer ejercicio regularmente puede ayudar a tu hijo a mantener su cuerpo en buena forma.

Cuando tu hijo valora su capacidad para correr rápido o cuando reconoce que descansar lo suficiente le ayuda a prestar atención en la escuela, será menos probable que participe en conductas que pondrían en riesgo su salud.

Habla con tu médico sobre los recursos que podrían ayudarte a dejar de fumarHabla con tu médico sobre los recursos que podrían ayudarte a dejar de fumar

Sé un buen modelo a seguir

Los niños que tienen padres que fuman tienen más probabilidades de fumar porque no lo consideran que sea un hábito tan malo. Incluso si le dices a tu hijo que quiere dejar de fumar o que deseas que no fume, es probable que sus palabras no sean eficaces. Los niños imitan lo que ven que haces.

Por lo tanto, tal vez sea hora de que renuncies a fumar, por tu salud y la salud de tu hijo. Habla con tu médico sobre los recursos que podrían ayudarte a dejar de fumar. La terapia de reemplazo de nicotina, ciertos medicamentos recetados, grupos de apoyo o una línea directa de tabaco pueden ser fundamentales para ayudarte a dejar de fumar.

¡Hogar libre de humo!

Los estudios demuestran que limitar el acceso a los niños al humo del tabaco o a que vean que otros fuman, reducirá en gran medida las posibilidades de que comience a fumar. En este sentido, tendrás que establecer una regla general de que nadie fume en tu casa.

Si tienes amigos o familiares que fuman, tendrás que explicar de forma amable que no se puede fumar dentro de tu casa. Cuando tu hijo sea coherente al establecer límites, incluso con adultos, y será menos probable que fume siendo adulto.

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