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Qué tipos de angioma infantil existen
Qué tipos de angioma infantil existen

ENFERMEDADES

Qué tipos de angioma infantil existen

Por regla general es normal que el angioma infantil o mancha de color producida en la piel del bebé desaparezca con el tiempo y por sí misma.

Los angiomas infantiles son manchas que salen en el tejido cutáneo del bebé. Se convierten en complicaciones cuando llegan a producir hemorragias. Los angiomas ocurren en alrededor un 10% de niños en su primer año de vida y se reducen al 1% en el segundo. Normalmente desaparecen años después. Se presentan en párpados, nuca, nariz, boca, baja espalda o nalgas. Si se introducen en zonas que afecten a las vías respiratorias u oculares deben eliminarse por los daños que pueden ocasionar.

El angioma o hemangioma es un tumor benigno de color rojizo. Atendiendo a su tamaño normalmente son pequeños y fácilmente disimulables, o por el contrario muy grandes. Respecto a su morfología, los angiomas pueden presentar relieve en alguna tipología. No se conoce su causa exacta, pero prima el porcentaje que se declina por un defecto en el desarrollo de los vasos sanguíneos. En cuanto a la posibilidad de reaparecer, alrededor de la mitad de los angiomas suelen regresar a los 5 años de edad del niño.

Tipos de angioma infantil

El angioma infantil es más frecuente en bebés prematuros o de bajo peso al nacer. El angioma plano tiene una coloración diferente al resto de la piel, no así el relieve. Frecuentemente aparece en la frente, nuca, nariz o párpados. Aparece alrededor de los 2 o 3 años, la misma edad en la que puede desaparecer. Los angiomas planos no tienen mayor problema que el estético.

Esta lesión la trata el dermatólogo y es necesario un seguimiento del mismo. Suelen quedarse en el tamaño que tienen, sin aumentar. Cuando se actúa de forma precoz para su tratamiento y eliminación con láser, los resultados son más alentadores, esto ocurre cuando el angioma es pequeño y los capilares no están tan dilatados.

El angioma infantil es más frecuente en bebés prematuros o de bajo peso al nacerEl angioma infantil es más frecuente en bebés prematuros o de bajo peso al nacer

El angioma cavernoso son zonas de la piel de un color rojo oscuro y donde se acumula tejido con vasos sanguíneos en relieve. Pueden ser congénitos y evolutivos de la infancia:

-Los congénitos son los que los bebés tienen al nacer y pueden encontrarse en cualquier parte del cuerpo. Pueden tener uno o varios y hay mucha variedad. Esta afección la tratan dermatólogos y cirujanos vasculares.

-Los hemangiomas evolutivos de la infancia tienen relieve y son casi inapreciables a la vista. Al crecer se hacen más visibles. Su desarrollo es más lineal en torno al medio año o al año de vida. A continuación disminuyen o desaparecen.

El angioma infantil que obstaculiza el proceso normal respiratorio debe eliminarse con cirugía alrededor de los dos años de edad. En ocasiones debe repetirse el tratamiento pasado un año. El angioma infantil localizado junto al cuero cabelludo puede impedir la normal crecida del mismo y ha de ser intervenido de forma temprana también.

Tratamiento de los angiomas

El angioma infantil o en forma de fresa tiene una textura blanda y es fácilmente reconocible. Alguno recuerda a la forma de una fresa. Las niñas tienen mayor probabilidad a padecerlos. Popularmente se dice que la madre tuvo antojo de fresas durante el embarazo. Su tamaño no es muy grande y suelen aparecer semanas tras el nacimiento del bebé. Al principio aumentan de tamaño pero luego desaparecen, seguramente del todo a los 2 años de edad aproximadamente. Pueden reaparecer al cabo de años.

El angioma infantil también puede tratarse con fármacos, como cortisona y prednisona en casos puntuales. El propanolol es un reciente fármaco cuya efectividad está siendo bien considerada. La administración de cada medicamento debe determinarse según el caso y dependerá su duración de cómo responda la lesión al mismo.

Aceptación psicológica del angioma infantil

A la presencia de un angioma no se le debe subestimar. Las lesiones pese a no ser de gran tamaño afectarán a la autoestima del niño y a su capacidad de relación con otras personas, pese a su corta edad. Si se tarda tiempo en eliminarlo o ponerle solución, el niño puede sufrir, al igual que lo hará su entorno más cercano.

Los padres, cuando nace su hijo, desean la perfección y anhelan un estado de salud óptimo. El que un bebé nazca con alguna malformación o daño suele causar inseguridad y nerviosismo. Los padres lo padecen y a su vez trasladan el temor al hijo. Los padres deben dar confianza, pero en ocasiones no están preparados para afrontar convenientemente la situación y les faltan herramientas que enseñar al pequeño.

En ocasiones las manchas son muy perceptibles y los adultos creen que ignorándolas mejorarán la situación, no obstante, no resolverán el problema. El que la gente no mire al niño o la sociedad lo ignore abrirá más la herida interna. Debe trabajarse aspectos que posibiliten que el niño se sienta más seguro de sí mismo y sepa como mirar más allá de un físico.

El angioma plano no revisten gravedad, si no que su inconveniente es meramente estético, por lo que la solución puede estar al alcance de la mano. Debe tratarse el tema psicológico, ver hasta qué punto esta problemática puede mermar el día a día del menor o afectar a su futuro en caso de que no desaparezca. Evaluar y analizar sus temores, miedos, falta de confianza en sí mismo..., y si fuese preciso plantearse algún tratamiento que erradicase la lesión.

El angioma plano no revisten gravedad, si no que su inconveniente es meramente estéticoEl angioma plano no revisten gravedad, si no que su inconveniente es meramente estético

Bien sea cirugía estética, láser, que trae resultados bastante satisfactorios en angiomas planos..., lo idóneo es hacerlo desaparecer antes de que se convierta en un signo claro de baja autoimagen a la hora de comenzar las relaciones sociales. Los tratamientos, bien con anestesia local o general, dependiendo el caso, tendrán varios pasos y deberán repetirse hasta que el resultado sea el deseado.

Cualquier padre con un bebé que presente daño físico o psicológico se siente culpable, impotente y necesita un tiempo para aceptarlo y/o buscar soluciones y tratamiento, aparte de información y apoyo. El niño puede tener una pronta solución para el problema físico, lo urgente es la respuesta al daño emocional de padres e hijo.

La importante acción de los profesionales

Es importante hablar con profesionales médicos y explicarles el caso concreto que afecte al bebé o niño, sea al dermatólogo o cirujano vascular. Debe valorarse la necesidad de tratamiento y especificar cuál es el indicado al caso. Además es muy importante descartar la conexión con otro angioma imperceptible a simple vista.

En el caso de decidir seguir un tratamiento para el angioma infantil, las personas más cercanas y encargadas del niño y su evolución deben vigilar la mancha cutánea. Debe tenerse en cuenta el posible crecimiento del mismo, abundantes sangrados... Si esto ocurre es urgente tapar la lesión con gasas y acudir al médico.

Pese a que existen rápidos y efectivos tratamientos todo debe discutirse entre padres y personal médico. Los angiomas pueden regresar. Se habla más hoy en día de esperar algunos años por si esto ocurre y no arriesgarse a eliminarlos por la probabilidad de cicatriz. En un futuro esa marca también puede generar ciertos problemas psicológicos en el niño. Existen estudios en marcha para averiguar el motivo de su aparición, pese a que se habla de componente genético por algunos investigadores.

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