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¿Qué color escojo para la habitación de mi hija, debería salir de los tópicos?
DECORANDO LA HABITACIÓN

¿Qué color escojo para la habitación de mi hija, debería salir de los tópicos?

Cuando a nuestra hija le vamos a dar su primer espacio propio, su habitación, debemos tener en cuenta la amplia gama de colores que hay disponibles, ¡no sólo el rosa!

A la hora de comenzar la creación del espacio personal de tu hija es importante entender que, aunque parezca un proceso sencillo y de poca importancia, es todo lo contrario. Cuando desarrollas el concepto de la habitación de tu niña, estás dándole ciertas pinceladas para sus primeros pasos en la vida. Los colores están profundamente arraigados a nuestra cultura y cada uno transmite una simbología. Pero más allá de la simbología, lo importante es ¿qué queremos transmitirle a nuestra hija? El color rosa siempre ha estado muy vinculado a las niñas, pero pensemos que aplicar el rosa como color para todas ellas es como pensar que una talla L de ropa va a valer para todas las niñas. Es un estereotipo que hay que romper y es por eso que en este artículo tratamos otros posibles colores para la habitación de la pequeña. Por supuesto, si lo que queréis es el rosa porque es un color que os gusta y creéis que encaja con vuestra niña, adelante, pero siempre se pueden barajar otras opciones.

Azul

Para empezar, podemos utilizar el azul. Quiero trata este color primero porque es el opuesto al estereotipo de color de habitación para las niñas. Cuando tienes un niño la ropa es azul, la habitación es de color azul y por ente, su esencia es azul. Pero, ¿no creéis que el azul es un color bonito para cualquiera? El azul celeste es claro, agradable y resulta acogedor. Realmente, salvo colores muy intensos, podemos aplicar a la habitación una gran variedad de colores así que lo primero que debemos hacer es dejar los moldes afuera porque vamos a crear una habitación única, que represente algo nuevo para una vida nueva.

El rosa es bonito, pero no por ser niña debe ser el color escogidoEl rosa es bonito, pero no por ser niña debe ser el color escogido

No todo es el color de la pared. Debéis tener en cuenta un factor importantísimo y es que la habitación además del color de los muros puede ir acompañado por muebles que tengan colorido. ¿A qué me refiero? Podemos dejar las paredes con un color neutro como el blanco roto o el beige para luego hacer un contraste mediante los muebles con colores como el rojo, azul, verde etc. Incluso las alfombras o las ventanas pueden llevar otro color diferente a la pared. Esto de una manera hace que el espacio sea acogedor y que además llame la atención.

Es cierto que en los primeros meses quizá esto no sea tan importante, pero tened en cuenta que, a partir de los dos años, las nenas empiezas a fijarse mucho más en los colores y es cuando desarrollan (en ciertos casos) sus primeros recuerdos.

Gris

Otro posible color sería el gris que muchas veces queda olvidado ya que la sociedad lo tiene encajado en un color triste. Pero la realidad es que es un color muy agradecido a la hora de decorar la habitación ya que conjunta muy bien con colores vivos como el rojo, el naranja o el verde. Además, no tiene que ser la pared completamente de gris, sino que podemos optar por un estilo a rayas blancas y grises. De esta manera, le da un toque creativo y desterramos para siempre la idea de que el gris es un color negativo. Incluso podemos combinarlo con morado dándole un toque más femenino si lo queremos. No tenemos por qué desterrar los colores morados o rosas tampoco.

Lunares y rayas

Por otra parte, tenemos los lunares. Hubo un tiempo en el que se alejaron del foco de los padres, pero creo que aporta mucho juego a la hora de decorar además de que hace el espacio más acogedor. La pared no solo será el acompañamiento de los muebles, sino que pasa a ser protagonista. Si no queremos dar este efecto, siempre podemos utilizar lunares en alguna alfombra.

Las rayas entran también en este apartado y no solo en la pared sino en alfombras ya que combinan muy bien con los estampados. Debéis dejar el miedo de mezclar, lo bonito de elaborar una habitación es probar todas las mezclas posibles sin tener demasiado en cuenta lo que se ha llevado durante toda la vida. Lo importante es que os guste a vosotros, por eso todos estos puntos no son consejos sino pinceladas para despertar vuestra creatividad y crear una tormenta de ideas.

Deja que elija contigo el color, y sin más de uno, llegad todos a un acuerdoDeja que elija contigo el color, y sin más de uno, llegad todos a un acuerdo

Habitación para más de una

Otra idea que voy a dar es la de las habitaciones compartidas. Quizá si la niña es bebé no es buena idea, pero una vez haya crecido un poco, compartir habitación da mucho ya que el concepto de color se divide para los dos niños o niñas. Es decir, buscaréis algo que se adecue a ambos integrantes de la familia y eso hará que sea mucho más fácil para vosotros llegar a una decisión ya que en estos casos se tiende a colores neutros y, sobre todo, a muebles decorados.

Por ejemplo, si es una habitación pequeña, escogería las paredes de blanco roto ya que quedan muy bien si decoramos la pared con estanterías (de colores variados) o de cuadros. Las camas decoradas con colchas alegres que inviten a meterse dentro, con cojines coloridos (que peguen con las sábanas) y peluches. Bajo las dos camas, una alfombra colorida que no desencantará ya que el suelo será de madera.

Es decir, lo bueno de las paredes blancas como podéis comprobar es que dejan mucha libertad para jugar con los muebles y añadirles color. Si le ponemos a la pared un color con más personalidad, los muebles ya no pueden ser de muchos colores variados ya que puede agobiar.

Espero que estos consejos os hayan ayudado no como guía perfecta pero sí como propulsor de vuestras propias ideas y recordad que lo importante es saber equilibrar la carga de los colores de la pared con los muebles y saber conjuntarlos. El resto no supondrá un problema ya que lo importante de la realización de una nueva habitación es pasarlo bien en el proceso y quedar a gusto con el resultado. Olvidad los colores de toda la vida o por el contrario, escoger un color como el blanco roto e innovar con él. Sorprenderos a vosotros mismos.

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