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¿Son malos los videojuegos para los niños?
¿Son malos los videojuegos para los niños?

OCIO

¿Son malos los videojuegos para los niños?

Los videojuegos son un tipo de ocio que aporta muchos beneficios a los niños y las niñas, desde mejorar sus habilidades cognitivas hasta sus hábitos.

Hoy en día los niños y niñas, también adolescentes, tienen, si no una consola, varias consolas en casa, y no hay uno que a día de hoy pase sin ordenador o sin un smartphone. Y es que, sean consolas, móviles o PC's, todos ellos son susceptibles de convertirse en plataformas de juego que soportan todo tipo de contenidos y mecanismos de ocio. Los videojuegos y las consolas, que incluso se sacan fuera de casa, están a la orden del día.

Y es que está claro que las nuevas tecnologías están causando una ruptura generacional entre padres e hijos, y que a día de hoy los pequeños hacen gran uso de ellas. Hablamos de los videojuegos, esos a los que padres y educadores consideran una pérdida de tiempo. Jugar a videojuegos es un hobbie que es criticado abundantemente por los medios, sobre todo porque muchos de ellos se consideran violentos y la prensa acude a ellos a la hora de culpabilizar conductas poco pacíficas o poco sociales en los jóvenes. Sin embargo, muchos científicos y psicólogos defienden que en los videojuegos se pueden encontrar muchos beneficios, entre ellos el más importante: hacen más inteligentes a los niños. Los videojuegos, como defienden muchos, pueden incluso enseñarles a los niños de hoy en día grandes habilidades de procesamiento de información y razonamiento que pueden necesitar en el futuro.

"Los videojuegos cambian tu cerebro" afirman algunos psicólogos. Y es que es cierto que éstos pueden cambiar la estructura física del mismo así como lo hace aprender a leer o a escribir, tocar el piano o navegar usando un mapa. Así como el ejercicio puede construir un músculo, la combinación de concentración y uso de neurotransmisores como la dopamina, ayudan a fortalecer los circuitos neurales que constituyen y construyen el cerebro.

Los videojuegos mejoran su coordinación y la memoriaLos videojuegos mejoran su coordinación y la memoria

Así que ¿son malos los juegos de consola? Obviamente nada en exceso es bueno, pero en una medida razonable, dejar a los niños y niñas jugar a videojuegos puede ser una experiencia positiva para ellos.

¿Que qué tiene de positiva?

1. Aprenderán a seguir instrucciones sin perderse y se volverán más críticos.

2. Mejorarán su capacidad de resolver problemas y ejercitarán la lógica: Cuando un niño juega a cosas del estilo de Los Angry Birds, está entrenando su cerebro, inventando maneras creativas de resolver el problema que se les plantea en periodos muy cortos de tiempo.

3. Mejora de la coordinación ojo-mano y desarrollo de habilidades motoras: En los típicos juegos de disparos, como puede ser el tan aclamado Call of Duty o el Battlefield, el personaje se encontrará corriendo y disparando al mismo tiempo. Esto requiere una gran habilidad en la vida real, ya que el jugador tiene que estar consciente de su posición, de la colocación de su rifle, del lugar en el que están sus compañeros y de si está apuntando bien al enemigo. Todos estos factores, que necesitan tenerse en cuenta a la hora de jugar a juegos de este estilo, hacen que la coordinación y la capacidad de reacción del jugador se incrementen exponencialmente. Por tanto, está demostrado que éste tipo de juegos aumentan la coordinación física del jugador y su capacidad para reaccionar de manera rápida y satisfactoria ante situaciones que así lo requieran.

<4. Incrementa su habilidad para trazar planes, distribución de recursos y logística: El jugador aprende que los recursos son limitados y, si hacen una mala gestión de los mismos, se terminan, por lo que lo mejor es realizar un uso inteligente de ellos. De la misma forma que ocurre en la vida real.

5. Multifuncionalidad, gestión y procesamiento simultaneo de muchas variables posibles y gestión de múltiples objetivos: En juegos de estrategia, por ejemplo, cuando se construye una ciudad, se puede recibir una sorpresa del enemigo inesperada, lo que fuerza al jugador a ser flexible y cambiar de táctica de manera rápida y eficaz.

6. Desarrollo del pensamiento rápido, toma de decisiones y análisis.

7. Mejora de la precisión: Hay que ser muy rápido y muy certero para jugar a ciertos juegos, lo que sin duda mejora la precisión en la vida real.

Hay diferentes tipos de máquinas sobre las que jugar a videojuegosHay diferentes tipos de máquinas sobre las que jugar a videojuegos

8. Mejora de la creación de estrategias y la anticipación.

9. Conocimiento de la situación: Hace poco se dio la noticia de que las fuerzas armadas habían incluido un entrenamiento con videojuegos para mejorar el control de la situación de sus soldados en combate. Muchos juegos de estrategia también requieren que el jugador se vuelva consciente de los cambios repentinos en la situación y se adapten rápidamente.

10. Educan la perseverancia: En niveles de juego más altos, es usual que el jugador falle o pierda contra otros jugadores que superan su nivel. Sin embargo se aprende a recoger los datos de la derrota y sobreponerse a ellos para pasar al siguiente nivel. La insistencia y la perseverancia son partes fundamentales de cualquier juego, así como de cualquier disciplina en cualquier campo de la vida.

11. Ayudan al reconocimiento de patrones.

12. Ejercitan la memoria: muchos juegos requieren unos niveles de memorización a los que muchos no podrían acercarse, y éstos juegos, por tanto, ejercitan la memoria y la capacidad de asimilar y guardar información rápidamente, una habilidad que será, por supuesto, muy útil a la hora del estudio o incluso de la futura vida laboral.

Además de todos estos beneficios que los videojuegos pueden tener para los niños y niñas, debemos contar con que son esencialmente una herramienta de ocio, y que debemos dejar que ellos sean quienes gestionen su tiempo de ocio utilizando las consolas o los aparatos que ellos quieran (si es que podemos adquirirlas) y no estigmatizarlo solo porque en tiempos pasados los niños y niñas no tuvieran acceso a tanta tecnología. No hay que tener miedo de los videojuegos, si no que hay que aprender a apreciar las ventajas de los mismos y educar a nuestros hijos a verlos como lo que son: juegos que no pueden aplicar en la vida real.

Lo único que debemos hacer es poner un límite al tiempo que les dedican (dentro de unos límites lógicos, por supuesto), pero sin duda intentando que realmente utilicen ese tiempo de ocio para lo que a ellos les resulte divertido. Y si en este caso son los videojuegos ¡mucho mejor!

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