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Qué es el cigoto, ¿cómo se desarrolla?
Qué es el cigoto, ¿cómo se desarrolla?

PREVIO AL EMBARAZO

Qué es el cigoto, ¿cómo se desarrolla?

Antes de tener a tu bebé en brazos existen muchos procesos previos que se desarrollan en el vientre materno que no está de más conocer.

El nacimiento de un bebé es una de las cosas más bonitas y emocionantes que pueden pasar en la vida. Sin duda, es un momento esperado para muchas personas. Sin embargo, para llegar a ese punto y poder tener en brazos al niño, es necesario que se lleven a cabo otros muchos procesos que van a ir desarrollando nuevas formas antes de que el bebé se llegue a formar. Entre ellas está el cigoto, descubre qué es exactamente y cómo se desarrolla, ya que es uno de los pasos más importantes para que se produzca el embarazo.

¿Qué es el cigoto?

El término más exacto para saber qué es el cigoto es el que nos llega desde la biología. Este campo también lo denomina como cigota, huevo o zigoto y lo define como la célula que resulta de la unión del gameto masculino con el gameto femenino en la reproducción sexual de los organismos.

La fusión de los núcleos da paso al cigotoLa fusión de los núcleos da paso al cigoto

Esta definición podemos ampliarla añadiendo que el gameto masculino son los espermatozoides o los anterozoides y, por su parte, los gametos femeninos son los óvulos. Además, hay que señalar también que la reproducción puede ser tanto de animales, como de plantas, hongos e, incluso, de algunos eucariotas unicelulares.

Una vez que se han fusionado los dos gametos, se produce una fusión de los núcleos, es decir, el núcleo del cigoto posee dos juegos completos de determinantes genéticos, llamados cromosomas, cada uno de ellos procedente del núcleo de un gameto. Hay que tener en cuenta que si citoplasma y sus orgánulos serán siempre de la madre al proceder del óvulo.

El cigoto en la reproducción humana

Centrándonos en el ámbito de la reproducción sexual humana, es decir, entre el hombre y la mujer, podemos decir que el cigoto es la célula resultante entre la unión del ovulo (gameto femenino) y el espermatozoide (gameto masculino). Como hemos señalado también, esta célula contiene un núcleo y 46 cromosomas, la mitad proviene de la madre y la otra mitad del padre. El cigoto está también formado por una zona pelúcida dura que lo envuelve y lo protege. También por dos corpúsculos polares en el espacio perivitelino y por el citoplasma que rodea al núcleo.

El cigoto comienza a dividirse para pasar a llamarse embriónEl cigoto comienza a dividirse para pasar a llamarse embrión

Pero, ¿qué ocurre cuando se produce la fusión de los gametos? La respuesta es clara. Cuando han trascurrido unas 24 o 30 horas desde que se ha formado el cigoto, este comienza a dividirse y a llamarse embrión, otro de los términos que recibe el bebé en función de las semanas de gestación que hayan pasado.

Como hemos dicho, una vez que han transcurrido estas primeras 30 horas tras la fecundación, se produce la primera división del cigoto, originando dos células llamadas blastómeros. A continuación, tras el paso de unas 40 o 50 horas, se dividirá en 4 blastómeros, luego en 8 y así sucesivamente durante todo el paso del cigoto a lo largo de la trompa de Falopio correspondiente hasta el útero. Más o menos, cuando han pasado cuatro días, aparecen entre 12 y 16 divisiones, dando origen así a la mórula. Esta mórula no es otra cosa que una masa de células que se da como consecuencia de esa segmentación de la célula inicial, es decir, del cigoto.

La división del cigoto posibilita el desarrollo y la posterior implantación en el úteroLa división del cigoto posibilita el desarrollo y la posterior implantación en el útero

Del cuarto día saltamos al sexto, un día importante porque es cuando se va a producir la implantación. El blastocito se acerca a la mucosa uterina y se inicia ese proceso llamado implantación. Lo que ocurre aquí es que las células trofoblásticas sobre el polo embriobalsto comienzan a introducirse entre las células epiteliales de la mucosa uterina por la acción de enzimas proteolíticas del trofoblasto y por facilitación del endometrio.

Este órgano está formado por tres capas, llamadas compacta, esponjosa y basal, en función de la superficie a la profundidad. Si se llega a producir la fecundación del ovocito, las glándulas provocarían que aumentara su acción secretoria, por lo que se vertería hacia los conductos gladurales mucina y glocógeno. Además, las arterias de las capas compacta y esponjosa se hacen tortuosas, haciendo que el endometrio se torne pálido y edematoso, listo para recibir al blastocisto.

Clasificación del cigoto

Los cigotos se pueden clasificar en cuatro categorías en función de la cantidad y localización del vitelo, es decir, de la parte del citoplasma del cigoto que contiene elementos nutritivos, como pueden ser los lípidos o los gránulos de carbohidratos y que son aportados en su mayoría por el ovulo. Estas cuatro clasificaciones son:

Existen distintos tipos de cigotos dependiendo del viteloExisten distintos tipos de cigotos dependiendo del vitelo
    Isolecíticos y oligolecíticos: este tipo lo poseen las esponjas, la mayoría de los moluscos, los equinodermos y los mamíferos, incluyendo el ser humano, entre otros. Se caracteriza por tener poca cantidad de vitelo y se presenta en forma de granulaciones finas y distribuidas uniformemente por el citoplasma. En el caso de los seres humanos, se habla de huevos alecíticos, pues casi están desprovisto de vitelo debido a que es la placenta la que facilita el desarrollo embrionario. La segmentación que se produce de ellos es siempre total y, en general, desigual.

    Heterolecíticos o mesolecíticos: estos ya tienen mayor cantidad de vitelo, por lo que las granulaciones que se forman ya son más heterogéneas y se distribuyen más desigualmente, las más pequeñas, cerca del núcleo. Estos huevos no son característicos de los seres humanos, pero sí de los moluscos, menos cefalópodos, y anfibios, por ejemplo. La segmentación será total y desigual.

    Telolecíticos: estos ya tienen una cantidad de vitelo grande, que se reúne en una masa que relega al citoplasma y al núcleo al polo germinativo, por lo que se va a originar una zona diferenciada, el disco germinativo. Los óvulos van a ser voluminosos y característicos de los cefalópodos, reptiles, aves y mamíferos prototerios. Aquí la segmentación es parcial y discoidal.

    Centrolecíticos: en esta cuarta clasificación, el vitelo es muy abundante y forma una masa central rodeada por el citoplasma, que se extiende por toda la periferia, donde está situado también el núcleo. Los centrolecíticos son comunes de los artrópodos y la segmentación es parcial y superficial.

El cigoto aparece una vez el óvulo es fecundadoEl cigoto aparece una vez el óvulo es fecundado

Por tanto, a modo de resumen y conclusión, podemos terminar diciendo que el cigoto aparece una vez que se produce la fecundación del óvulo materno con el espermatozoide paterno (los dos gametos mencionados anteriormente). De esta manera, el cigoto está considerado el primer estadio de un embrión y solo cuenta con una célula. Y es que, tras la fusión de los dos núcleos, femenino y masculino, el embrión vuelve a tener 46 cromosomas, la dotación genética normal que tienen los seres humanos.

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